A la NFL le puede salir caro el millón y medio de dólares que le exige a M.I.A.

M.I.A

Y es que la cantante tamil afincada en Londres no es de las que se amilanan ante las amenazas, aunque estas se encarnen en una demanda por daños de imagen por parte de la Liga Estadounidense de Fútbol Americano (NFL).

Durante el descanso de la final de la Super Bowl del pasado 5 de febrero del 2012, que se disputó en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis, tuvo lugar el ya habitual espectáculo musical. Madonna era la artista principal del show y, entre otros artistas, la  neoyorquina invitó a M.I.A. y a Nicki Minaj para interpretar el nuevo single de la Ambición Rubia Give Me All Your Luvin’. Y en mitad de la actuación, Maya Arulpragasam cogió e hizo una peineta en dirección a la cámara, además de cantar el verso improvisado “I don´t give a fuck”, que no encontraréis en el libreto de MDNA. Un gesto de mal gusto, si se quiere, que pilló desprevenida a la productora del espectáculo, que no llegó a tiempo para censurar las imágenes, y que, tras la emisión,  recibió reacciones a todas luces desmesuradas: reproches por parte de Madonna (quien, a pesar de todo, calificó el dedo al aire como un “gesto punk”), de la cadena NBC… Y año y medio más tarde, la demanda que la NFL tramitó a los juzgados, por la que la Liga pide 1,5 millones de dólares en concepto de ruptura de contrato, además de una disculpa pública por parte de la cantante.

En el texto de la denuncia, la Liga de Fútbol Americano calificaba la peineta como un gesto ofensivo “con un claro desprecio por los valores fundamentales de la NFL y la Super Bowl”. Valores que, por lo que argumentan, se desprenden de la “reputación e integridad” que formaba parte de un acuerdo previo firmado por la artista y la NFL, y que M.I.A. rompió por propio beneficio.

La beligerante Maya ha esperado unos días desde que recibió la notificación antes de hacer público un vídeo en el intenta desarmar los argumentos de la NFL. En la grabación, en el que se ve a la artista atendiendo por teléfono a una entrevista, dice:

Al principio era divertido, pero se hace tan pesado que ya no tengo ganas ni de reírme. Fíjate en la imagen congelada de aquel momento, tal como han hecho muchos medios de comunicación. En primer plano verás mi dedo corazón, pero al fondo hay una fila de diez a quince animadoras, jóvenes negras, de un instituto de Indianápolis y a las que Madonna contrató; todas ellas menores de dieciséis años. Si te fijas en ellas, llevan vestidos de animadoras y alzan las caderas, en una obvia postura sexual provocativa.

Ahora mismo me he convertido en la cabeza de turco de lo que definen como ofensivo en Estados Unidos. Quiero decir, para un público familiar ¿mi dedo es ofensivo, pero no unas menores negras con las piernas abiertas? De eso se trata. Es una desmesurada pérdida de tiempo y de dinero, y una desmesurada demostración de quién la tiene más grande por parte de la empresa. Me quieren ver arrodillada y pidiendo perdón para darme un azote en las manitas. Así pueden decir que me parece bien que se explote la imagen sexual de las mujeres en vez de mostrar el auge de la mujer siendo punk rock. Eso es lo que se cuece bajo la superficie, y es por eso por lo que me han denunciado.

Desde luego, si esa era la intención de la NFL, estos han topado con un hueso duro de roer. Parelelamente, M.I.A. hizo público un tuít en el que se ve al propietario del equipo de fútbol americano Tennessee Titans haciendo la peineta durante un partido, con el texto: “¿Es correcto cuando lo hace un hombre?”.