V. (1963), de Thomas Pynchon

V.

Editorial Tusquets

V (1963) es la primera novela del enigmático escritor norteamericano Thomas Pynchon. Apenas se conocen algunas fotos suyas, no concede entrevistas, no recoge sus premios en persona; es, en definitiva, uno más de los “reclusos” literarios que han fascinado a un público tan ávido de imágenes públicas como el norteamericano.

Ese carácter esquivo del autor se transmite a sus  novelas. Éstas parecen una serie de historias inconexas e inverosímiles que se entrelazan de forma imperceptible para el lector. Mientras las lee uno no sabe muy bien donde se encuentra ni como ha llegado allí y apenas es capaz de reconstruir lo que ha leído al acabar el libro. No faltan razones, sin embargo, para leerlas.

La primera es que Pynchon escribe como muy pocos escritores, su prosa es envolvente. Consigue que lector se entregue y le lleva donde quiere, sólo así se puede entender que uno acepte sus historias. Por otra parte éstas son muy divertidas.  Extrañas y fascinantes a la vez que grotescas. En ellas aparecen personajes desesperados (Yoyós humanos que pasan sus días haciendo trayectos de ida y vuelta en el metro, evangelizadores de ratas en las alcantarillas, secretarias que tienen orgasmos por una rinoplastia,…), lugares exóticos y fascinantes (Egipto en el siglo XIX, Malta en las Guerras Mundiales, el extraño país de V,…), aventuras, misterios… Da la sensación de que todos los géneros de la novela moderna estuviesen de alguna forma representados.

Sin embargo esto no es lo más importante. La extraña forma literaria de V no es gratuita, surge de una forma de entender la literatura particular y  que hace a Pynchon uno de los mejores escritores vivos. V es una mitología. Una serie de narraciones que giran en torno a un centro que no puede ser nombrado. A ese centro se refiere con una letra. ¿Pero qué es V? V no es nada, es sólo el origen de todas las narraciones y sólo mediante ellas se puede entender en concreto qué es.

Esta es la forma en la que el ser humano responde a sus grandes preguntas. Uno no sabe exactamente qué son o para qué sirven la vida, la muerte o la naturaleza, pero toda  cultura gira en torno a esas cuestiones y las llena de contenido.  Así, la novela sirve para llenar de contenido algo simbolizado como V, algo que es tan profundo y complejo que no puede ser definido ni abordado pero que pone en marcha el intelecto y lo hace girar.

Por todo esto no diré qué quiere decir V, sería como contar el final del libro, pero me gustaría invitar a perderse en estos rodeos con una cita que describe la fascinación con la que el personaje de Stencil la buscaba:

“Lo que son para el libertino unos muslos abiertos, lo que es el vuelo de los pájaros migratorios para el ornitólogo, lo que es una tenaza para el ajustador, esto es para el joven Stencil la letra V”.

Una fascinación contagiosa.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS:10/ 10

 

FDO:

PEDRO GARCÍA