The Walking Dead

THE WALKING DEAD

Aprovechamos el inicio de la segunda temporada de la serie televisiva The Walking Dead, para comentar el cómic sobre el que se basa. Dicha serie empieza a publicarse en el 2003 en Estados Unidos, y en el 2005 en España. Su publicación es mediante tomos que contienen 6 números americanos, que aún continúan publicándose, ya que la serie sigue abierta, y paralelamente se han publicado unos tomos recopilatorios de más de 600 páginas para los lectores más rezagados, lo cual es una oportunidad realmente idónea para engancharse rápidamente a la serie.

Es en este primer tomo recopilatorio donde centraremos esta reseña. El guionista Robert Kirkman abre la historia de un modo bastante novedoso, centrándola en el oficial Rick, que después de estar en coma por un disparo en acto de servicio, despierta en pleno apocalipsis zombie, lo que quiere decir que no sabe que está pasando ni dónde está su familia. A partir de aquí, seguiremos los pasos de Rick por un mundo devastado y diferente, su toma de conciencia y la adaptación a las nuevas reglas de supervivencia.

Los 6 primeros números están dibujados por un Tony Moore, en estado de gracia, la expresividad de los rostros y el dinamismo en las viñetas son dignas de elogio, juntamente con un entintado de Cliff Rathburn de una maestría inusual en el cómic mainstream. Los dibujos, en glorioso blanco y negro son el equilibrio perfecto entre detallismo y dinamismo que necesita la serie.

A partir del séptimo número hay un cambio en el dibujante, cogiendo el relevo Charles Adlard, un cambio brusco, ya que su estilo es más económico y sucio, pero que rápidamente se adecua a la serie y nos hace olvidar al excepcional Moore.

Pero el gran cerebro de este serial, es obviamente, Kirkman, su guionista, con pocas páginas consigue salirse lo suficientemente rápido de los clichés que arrastran la temática zombie, para darnos una historia dramática y no de terror. Lo consigue tratando y cuidando la psicología de los personajes, y quitando protagonismo a los sustos fáciles o los ataques de los muertos vivientes. Y eso es lo que lleva a esta propuesta a despuntarse de toda la cantidad ingente de producción literaria y fílmica que está saturando al público durante los últimos años, y que no aportan nada nuevo al género.

En una entrevista, Kirkman dijo que odiaba que las películas de zombies se acabaran  cuando los protagonistas salen con éxito o no del acoso de los muertos, ya que lo interesante empieza cuando tienen que seguir con sus vidas después de que el mundo que antes conocían se desmorone. Y es aquí donde se centra todo el argumento del cómic: Las nuevas motivaciones que los hagan seguir viviendo, la construcción de un nuevo orden social después de la huida de la barbarie, la pérdida de la individualidad por la necesidad de estar en un grupo para lograr la supervivencia…

Pocas cosas se le puede reprochar a este serie por el momento, todos estos ingredientes han dado fruto en uno de los cómics más adictivos de los últimos años, ya que en todo momento el lector quiere ver que pasará en la siguiente página. Y para los que quieran seguir también la serie televisiva no deben preocuparse; la historia y los protagonistas evolucionan de diferente manera, y no todos son los mismos, obviamente habrá puntos en común pero también un montón de situaciones diferentes.

Cabe decir que la historia no está pautada sino que se escribe cada momento. El guionista, de todas las situaciones posibles, decide sobre la marcha donde va a llevar a  los personajes, y para que los que sientan curiosidad sobre este método que se lea los extras de el primer tomo recopilatorio.

Este cómic es imprescindible, adicción pura, incluso para los que no les guste la temática de este subgénero tan famoso dentro del terror. Tendremos que esperar a su conclusión para afirmar que puede entrar al hall of fame de la historia de la viñeta, pero de momento va por el buen camino.

PUNTUACION CRAZYMINDS: 8,5/10