Las manos sucias (1948) de Jean Paul Sartre

LAS MANOS SUCIAS

 

Género: Teatro

Editorial: Losada

¿Y si Dios no existiera? ¿Y si todo fuera mentira? ¿Y si no hay más significado de la vida que el mero transcurrir de los días? Si el ser humano es pura libertad y por lo tanto, se define por sus actos, está obligado a actuar.

Jean-Paul Sartre nos muestra en esta obra teatral unos personajes muy poco definidos, un ligero esbozo de su personalidad a través de la última línea de su curriculum. Así, poco podemos decir de Louis más que es uno de los jefes del Partido Comunista opositor de las ideas de Hoederer y por lo tanto de este mismo, que quiere terminar con su vida y dos años más tarde, acabar con la de quien hiciera el trabajo sucio por él porque sabe demasiado. Olga no sería más que una comunista activista siempre fiel a las órdenes del partido, Georges y Slick, dos guardaespaldas del partido, fieles más por llevarse un trozo de pan a la boca que por idealismo, ya que para ellos es un lujo que hay que satisfacer una vez las necesidades físicas han sido cubiertas y Jessica no sería más que una burguesa ansiosa de ser la protagonista de una aventura, una niña caprichosa, amante de Hugo, aunque no le ame, dispuesta a seducir y a dejarse seducir por Hoederer simplemente para influir en el desarrollo de los acontecimientos.

Los personajes más completos y complejos son Hugo y Hoederer, dos seres que, para el lector o para el espectador de la obra de teatro están condenados a muerte. A pesar de esa complejidad, comparados con la radiografía del resto de personajes, Hugo y Hoederer no dejan de ser más que simples marionetas, como lo son el resto de personajes. Hoederer lo es de sí mismo, el auténtico líder del Partido Comunista, dispuesto a todo, incluso a defraudar a sus camaradas por el bien de la Revolución. De hecho en el nombre de la misma, Hoederer sacrificará su vida personal, su posición en el partido y su propia vida. Por otra parte, Hugo trata de escapar de sí mismo, de eludir las órdenes que le impone la vida para no ser un títere, pero, carente de carisma (cualidad que parece sobrarle a Hoederer), va buscando en cualquiera que esté cerca de él, al titiritero capaz de mover los hilos que le hagan actuar.

El argumento es bien sencillo: Louis, líder del Partido Comunista, envía a Olga y a otros dos compañeros más a matar a Hugo, un compañero que ha salido de la cárcel tras dos años recluido por el asesinato, por orden de Louis, de otro compañero, del carismático líder Hoederer. La razón por la que matar a Hugo es inservible para el Partido es que seguramente esa muerte sea causa de un crimen pasional más que por sentimiento de lealtad hacia la orden y por lo tanto, sepa demasiadas cosas como para pasear libremente.

Las manos sucias es una obra en la que Sartre disfruta como un niño hablando de política, de filosofía y de teología. Siempre es un placer leer al gran autor de La náusea.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 10/10

Escrito por
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