Este mono se fue al cielo con Doolittle bajo el brazo

DOOLITTLE

 

Doolittle (2010), de Ben Sisario

Editorial Libros Crudos, Colección 33 1/3

Traducción Iñigo Eguillor

 

Encuesta: ¿Uno de tus discos favoritos, que llevas escuchando desde sus inicios y que ahora, aunque haya pasado mucho tiempo, te siga gustando? Doolittle de los Pixies. Publicado en abril de 1989. Casi sin pensarlo, respuesta inmediata, aflorando como un tiro desde el subconsciente. Libro titulado igualmente y que habla de él, a leerlo como una bala. Confusión inicial. Thompson ¿quién es Thompson? Ah, Charles Thompson ¿Quién es Charles Thompson? Junto con Joey Santiago, Kim Deal y David Lovering, los Pixies. Charles Thompson o Black Francis. O Frank Black.

 

Así (figuradamente) empieza el libro recientemente publicado sobre uno de los discos más influyentes en el panorama musical posterior, emulando una de sus principales características: el surrealismo. Junto con éste también podemos citar lo salvaje de ciertas canciones, las letras sin sentido (o con una posible interpretación en referencia a X) y la torpeza frente a ciertos instrumentos que no implicó un abandono de la música, sino que se convirtió en un signo de identidad.

 

Los Pixies ya habían publicado su flamante EP Surfer Rosa y grabar un disco entero suponía su confirmación como grupo en el panorama musical de la época. Y vaya si lo fue. Pero antes de eso, la grabación de Doolittle implicó muchas andanzas y correrías arriba y abajo, una productor dispuesto a llevarlo a cabo y sobre todo, una serie de acuerdos entre ellos para organizar ciertas canciones, tocarlas así, asá, decir esto o aquello. No es que grabar este disco haya sido especialmente duro, hacer un trabajo en estas circunstancias siempre lo es (en Una semana en el motor de un autobús de Nando Cruz se ven características parecidas), pero ¡es tan, tan interesante saber más sobre los detalles de la grabación! O sobre la procedencia de ciertas letras. Yo misma tardé meses en saber que el berreo en el estribillo de Debaser dice “I am un chien andalusian!” porque era otra época, claro, o de dónde sale la constante repetición  de Kim Deal en Gigantic, procedencia de lo más sorprendentemente sensual a la vez que fílmico.

 

Otra cosa fueron las relaciones entre ellos, de lo más variopintas y con altibajos, algo que ya no nos sorprende después de tanta bronca conocida en bandas musicales, un hecho bastante lógico, ya que trabajar en grupo tiene su dificultad. Una lástima que Kim Deal no se haya prestado a ofrecer su colaboración, ya que a partir de dejar de hablarse con Black en este disco, su participación, coros incluidos, en los siguientes trabajos, fue menor.

 

A pesar de los fallos aquí tenemos referencias a las sesiones de grabación, la elección de títulos y el orden de las canciones, una característica sublime, así como la confección de la portada, también muy significativa. A destacar las notas del traductor, Iñigo Eguillor, que no sólo aclaran ciertos temas decisivos sobre las letras relativos a la traducción, sino que también rectifican o dan explicación a ciertas afirmaciones por parte del autor ligeramente dudosas.

 

Es cierto que vas leyendo y mientras te van explicando echas de menos esto, aquello, lo de más allá… hasta que llegas al final y ves que los últimos capítulos van canción por canción, haciendo referencia a cada pequeño detalle de cada una de ellas. Es posible que entonces quieras más, más, que se ahonde en más temas como el Surfer Rosa, el Trompe le Monde, su último disco sin disminución de calidad, sobre el Bossanova, para mí el más mediocre de todos pero no terrible, sobre caras B, sobre su última gira en la que pudimos disfrutarles por aquí en el Primavera Sound 2010… pero este libro es solamente sobre Doolittle, queridos, ya llegará lo que tenga que llegar para los acérrimos de la obra general de los Pixies, única, surreal, onírica y muy, muy salvaje. De momento, sigamos recordando a Buñuel o a David Lynch a través de ellos, sigamos pensando en que el hombre es 5, que debe de haber un demonio entre nosotros, que queremos oírlo otra vez, a pesar de los años que han pasado, a pesar de lo que hemos vivido.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMIINDS: 8/10