Black Hole, de Charles Burns

BLACK HOLE

Cómic

Año: 2005
Editorial: Ediciones La Cúpula

Hace años compré unos cómics de ediciones La Cúpula; eran de esos con pocas páginas y con grapas, generalmente en blanco y negro, con un precio apto para paupérrimos, y pese a que no tenían lomo, si la historia se alargaba acababan ocupando un espacio considerable de la estantería. Los que compré en cuestión eran una serie de 12 volúmenes titulada Agujero Negro. Dejé los cómics a muchos amigos (me gusta compartir la buena lectura), y pasó lo que pasa cuando prestas mucho a muchos: perdí bastantes números y la serie se quedó incompleta. Cuando quise ponerle remedio y comprar los tomos que me faltaban, descubrí horrorizada que estaban agotados y que no había manera de conseguirlos…hasta aquí una historia triste, pero no os llevéis las manos a la cabeza todavía porque hace poco, cotilleando en la sección de cómics de una librería (ese rincón marginado y desatendido), encontré la serie completa de Agujero Negro recopilada en un tomo único. La edición continuaba en manos de La Cúpula, en tapa dura y diseño sugerente, aunque el precio tampoco era el mismo. Claro está, la compré enseguida y me acompañó durante todo el día una estúpida sonrisilla.
Tanto las ilustraciones como su singular guión están a cargo de su autor Charles Burns (sí, se llama como el jefe de Homer Simpson). Sobre la historia, no sabría decir si tiene más de hermosa que de cruel. Está ambientada en el Seattle de los años 70 (lo notaréis en las referencias musicales entre otras cosas) y nos cuenta como la vida de los jóvenes se ve marcada por una extraña epidemia que sólo afecta a los adolescentes y que se manifiesta a través de síntomas muy singulares: mutaciones, pústulas, anormalidades, formas grotescas que salen de sus cuerpos, o bien algo más sutil como un sarpullido, pero si te contagias quedas marcado y te conviertes en “eso” para siempre. Aunque creo que lo que más miedo da a los protagonistas es algo todavía más temible: el ser rechazado en el amor, los celos o la popularidad.
Los dibujos son sencillos pero fantásticos, y los momentos surrealistas, lo mejor. En la primera plana encontramos 12 caras sonrientes de los adolescentes como una foto de orla, y en la última página están esas mismas personas pero después de contagiarse, con su nueva particularidad adquirida; y no son 12 por casualidad, pues cada uno de ellos aparecía en un volumen de la serie. Particularmente, me gustaba más como estaban dispuestos entonces porque cada faz ocupaba una página entera en vez de tener tamaño foto carnet; y en lugar de aparecer en primera y última plana, los grandes rostros estaban en la segunda y tercera página –quedando uno a la derecha, y el otro a la izquierda-. Era impactante.

Me gustaría animaros a que la leáis todos cuanto antes, pero antes quiero advertiros que puede que tengáis paranoia si os sale herpes labial o algún granito sospechoso.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

Escrito por
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