Wolf Alice: “Seguimos siendo los mismos”

Desde sus inicios, Wolf Alice no ha temido aullar tan alto como puede para hacerse notar. Empezando su camino como dúo en 2010 hasta la conformación de un cuarteto en 2012, que mantiene a sus mismos integrantes intactos desde aquella fecha, Ellie Rowsell (voz líder, guitarra), Joff Oddie (guitarra, coros), Theo Ellis (bajo), y Joel Amey (batería, coros), el camino en ascenso de esta agrupación de rock alternativo del norte de Londres no se ha detenido ni un instante.

Y aunque son muchas las etiquetas que recaen sobre una banda como Wolf Alice, ellos reniegan de calificativos que asfixien su creatividad y siguen afirmando que lo que los lleva a conseguir ese sonido tan especial es la estrecha relación y amistad que existe entre los integrantes.

El pasado mes de Septiembre, la agrupación lanzó su segunda producción discográfica Visions of a Life (Dirty Hit Records, 2017), bajo la producción de Justin Meldal-Johnsen (M83, Paramore, Tegan and Sara, School of Seven Bells). A propósito del lanzamiento de este nuevo álbum, Wolf Alice visitará Madrid y Barcelona el próximo mes de enero.

El 2018 se perfila como un año de mucho trabajo, incluso se dice que Ellie está liderando un “nuevo movimiento de mujeres en el rock en el Reino Unido”… Suena como que de repente estáis recibiendo muchísima atención, lo que implica mucha responsabilidad y expectativas: ¿Cómo lleváis todo esto?

Para nosotros, nada ha cambiado. Seguimos siendo los mismos que van al estudio a grabar canciones, de la misma manera que lo hacíamos cuando empezamos. Hemos sentido esa presión y esas expectativas desde que grabamos nuestro primer demo, pero creo que somos muy afortunados. Cuando haces esto, pasas la mayor parte de tu vida esperando que la gente se una, que te apoyen, que oigan tu música. Finalmente lo hemos conseguido y nos sentimos muy afortunados de que esto nos esté pasando en este momento.

Habéis afirmado en una entrevista que este segundo álbum, Visions of a Life, era una manera “mucho más valiente” de afrontar la música y que además era un reflejo de cómo la gente oye música por Internet (para explicar la diversidad de géneros, etc.)Pero, exactamente, ¿De qué se trata esta valentía?

Creo que hemos sido valientes porque si oyes nuestro primer álbum My Love Is Cool, -en el que Mike Crossey hizo un gran trabajo-, se puede percibir como una especie de techo de cristal, como un límite imaginario que nos habíamos impuesto en términos de experimentación y sonido. Mientras que con el segundo álbum tuvimos más tiempo en el estudio y pudimos definir mejor cómo queríamos sonar. Fuimos valientes y eso puede ser difícil, porque aunque seamos mejores amigos, no siempre decimos lo que pensamos.

Entonces, ¿Se podría decir que dejásteis la zona de confort para intentar cosas que nunca hubieseis hecho o pensado hacer durante la grabación del primer disco?

De alguna manera, sí. Se trató de conocernos mejor, de conocer mejor el estudio, de tener más tiempo para intentar todo, incluso una mala idea, ¿sabes? No importaba. Se trataba de intentar una y otra vez, de evolucionar esa idea.

En esta segunda producción se nota la diferencia. El álbum suena muy bien y hay temas muy potentes. ¿Grabar en Los Ángeles junto al productor Justin Meldal-Johnsen podrían tener algo que ver con esto? Es decir, modificar y jugar con ciertos elementos para hacer sonar a Wolf Alice con más fuerza, para audiencias mucho más grandes…

Yo creo que todo el álbum fue pensando de esa manera, como una progresión. Después de pasar dos años de gira, tocando los mismos temas una y otra vez, te vuelves bueno en lo que haces, así que cuando volvimos al estudio podíamos hacer cosas que no éramos capaces de hacer hace dos años. Hemos vivido muchas cosas y hemos sido capaces de reflejar eso en nuestro sonido y en este álbum. Esta vez estuvimos más enfocados en el hecho de “tocar” cada canción, de “tocar” cada instrumento. Hacer de esa canción, la mejor canción.

¿Para este Visions of a Life hubo algún tipo de influencia musical o sonido que emular?

La verdad no. Cada uno de los miembros tiene gustos musicales particulares y oímos cosas muy diferentes. Algo que me encanta, el resto de la banda lo odia y así, pero cuando se trata de componer, arreglar y grabar una canción, somos capaces de estar en la misma página y saber exactamente cómo queremos que suene, lo que funciona o no. Es como que estamos en la misma frecuencia y eso hace que lo que hacemos sea especial (…) Estamos enamorados de la música. No es que llegamos al estudio con una idea de sonar como alguna banda o proyecto específico. Hemos alcanzado ese punto en el que simplemente nos dejamos llevar por el feeling, por lo que queremos expresar con una canción, sin necesidad de apelar a referencias externas.

¿Cuál fue el catalizador para apoyar a Jeremy Corbyn y vuestra posición sobre la situación política en el Reino Unido?

Creo que hay oportunidades en las que puedes dar tu opinión sobre ciertas cosas y tienes esta plataforma desde la que puedes alcanzar a mucha gente. Nuestra idea es poder inspirar a la gente a tomar acción. La situación en el Reino Unido es complicada en este momento. Es tener la oportunidad de hacer algo bueno, de aprovechar tu plataforma para hacer el bien.

¿Todos os consideráis activos políticamente? Porque después de vuestro apoyo a Corbyn en su campaña, muchos de vuestros seguidores opinaron que era mejor mantener “música y política por separado”.

No es algo que hayamos hecho deliberadamente, ¿sabes? Simplemente es lo que sentimos correcto hacer. Estás frente a esta situación y tienes que tomar partido y eso fue lo que hicimos. Cada quien tiene su opinión y estando en una banda, todos somos respetuosos y tolerantes con las opiniones personales, pero como banda decidimos hacerlo y así pasó.

En el marco de una crisis como la del Brexit y Donald Trump en los Estados Unidos, ¿Qué rol tiene Wolf Alice en este escenario en 2018?

Yo creo que estamos en el lado bueno de la historia y necesitamos seguir atrayendo e influenciando a la gente hacer cosas buenas. Debemos aprovechar nuestra posición y hacer de la política algo cercano y no intimidante para nuestros fans. Se trata de generar una conversación en torno a estos temas. Estas cosas afectarán a tu comunidad, a tus seguidores, a nosotros mismos, porque principalmente somos personas -a pesar de estar en la banda-, así que nuestra misión es usar nuestra plataforma para inspirar conversaciones en torno a lo que está ocurriendo en el mundo.

¿Y en qué ha quedado el proyecto “Bands 4 Refugees? ¿Tenéis pensado repetirlo el año que viene?

Casualmente lo hicimos en esta misma época el año pasado. Lamentablemente este año se nos vino la Navidad encima y no pudimos hacerlo, pero, sí, probablemente lo retomemos en el 2018. Nos encantaría volver hacerlo, aunque lleva mucho tiempo en términos de organización, pero nos gustaría mucho repetirlo, sobre todo, porque la situación sigue siendo igual de grave y de importante, no es que ha desaparecido. Así que sí, nos encantaría volver a reunirnos con nuestros amigos y seguir trabajando en cómo podemos ayudar a resolver este problema.

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