Varry Brava: “Queremos que la gente sienta ganas de bailar”

VAVRY BRAVA - CRAZYMINDS

Tras hacerse un hueco en la escena musical y conquistar festivales a lo largo y ancho del territorio español este verano, los murcianos Varry Brava vuelven a ponernos a bailar, con una nueva inyección de adrenalina, con su tercer disco Safari Emocional. Han pasado dos años desde que lanzarán su segundo álbum Arriva y cuatro desde el primero Demasié, y ese paso del tiempo se hace evidente en una composición más completa y menos lineal que las anteriores, y de la que se desprende alguna que otra nota de madurez. Ahora, nos proponen un viaje por ritmos, sonidos y letras con toques ochenteros, disco, electrónicos y entre los que sacan a relucir su lado más intenso y romántico con algún que otro medio tiempo, a los que nos tienen poco acostumbrados.

Safari Emocional llega arropado por Hook Management -sello al que se incorporaron este año-, y bajo la producción de Jorge Guirao –guitarrista de Second-. Con una gira que llevará la firma de Raúl de Lara –productor de su primer disco- y que dará el pistoletazo de salida el 18 de febrero en la sala Joy Eslava (Madrid).

Nosotros estuvimos hablando con el trío formado por Óscar Ferrer, Aarón Sáez y Vicen Illescas ante el lanzamiento de su nuevo disco. Una entrevista en la que descubrimos, entre muchas risas, a un grupo que transmite el mismo buen rollo en persona que en sus canciones. Y a quienes les puede la ilusión y las ganas de hacer a la gente “sentir y pasarlo bien con sus temas“, y de abrirse a nuevos públicos. Todo ello, en un álbum en el que ahora prima la emoción frente a la estética de los anteriores.

Varry Brava publica tercer disco bajo el nombre de Safari Emocional, ¿significa este título que al escucharlo vamos a encontrarnos con una revolución de hormonas, de sentimientos, todo condensado en las canciones?

Óscar Ferrer: Creo que lo que pasa es que en discos anteriores hemos puesto más estética y más cabeza y menos emoción y a lo mejor en este hemos puesto un poquito más de emoción y hemos echado un poquito más atrás la estética y la cabeza. Creo que puede ser eso. (“Me parece muy bonito lo que ha dicho. Sí, la verdad es que no se puede mejorar”, bromean Aarón y Vicen).

Tras dos años desde el lanzamiento de Arriva, ¿cómo vuelve Varry Brava en cuanto al sonido, a las canciones y las ganas?

Aarón Sáez: Ganas tenemos más que nunca, aunque sea muy tópico decirlo. Pero ha sido un cambio de etapa, un cambio de oficina –tras su fichaje por Hook Management-. Hay ganas de hacer un show nuevo, llevamos dos años tocando el mismo repertorio y la verdad que lo hemos cogido con mucha ilusión. Teníamos veinte canciones para elegir antes de grabar, y se ha quedado un disco muy variado, que nos gusta mucho y nos representa mucho en cuanto a sonido. Y estamos muy contentos, con mucha ilusión y muchas ganas.

¿A dónde nos queréis llevar en este safari?

Óscar: A todos los festivales del verano, a todas las salas que podamos. Queremos llevaros a sitios donde a lo mejor en discos anteriores no os habríamos podido llevar. Es el tercer disco, y creo que con este tercer disco queríamos marcar una pequeña diferencia con respecto a los anteriores. El primero es el estreno, el segundo es como la confirmación de que esta gente sabe hacer canciones al margen de lo que hicieron en el primer disco, y el tercero es una forma de continuar con lo que veníamos haciendo pero dando un saltito a otro sitio. Para nosotros una portada como la que hemos hecho también era una carta de presentación, porque cuando vas a coger un disco lo primero que ves es la portada y también queríamos dejar muy claro eso. Antes nuestras portadas eran muy sobrias, muy planas, con el nombre de la banda y ahora tiene muchas más cosas en las que pararse y muchos más detalles y el disco también los tiene. Creo que esa es la diferencia

Vicen Illescas: La asignatura pendiente ahora mismo es que nos queda plasmar esos diferentes sonidos que ha ido ofreciendo Varry Brava, y mostrarlos en el directo. Yo creo que la esencia se va a mantener pero va a haber una amplitud en cuanto a capas de sonido.

Este disco es una explosión de sentimientos, ¿puede que esto lo haga más completo o maduro que los anteriores?

Aarón: Yo es que cada vez que escucho la palabra maduro me entra una urticaria que me muero. Es que cuando las bandas dicen que han hecho el disco más maduro pienso que están acabadas y que no tienen nada más que hacer con su vida y que deberían dejar la música. Pero tal vez sea nuestro disco más maduro (risas). No, pero sí creo que es el disco más maduro, donde más cosas hay que contar y más variedad hay. Pero eso más que una cuestión de madurez es una cuestión de trabajo y de experiencia y de encarar este trabajo de una manera más relajada que los anteriores, planteando hacer las canciones que nos salgan, vamos a hacer 15 o 20 canciones y las que más nos gusten sean del estilo o del rollo que sean van a formar parte de esto.

Óscar: Para mí es una forma de continuar con el trabajo que veníamos haciendo pero ampliándolo y abriéndolo a nuevos sitios.

Vicen: También tienen que ver las circunstancias del momento. Han pasado dos años, estamos en una oficina nueva, todo parece como muy renovador. Y nos hemos juntado con un productor nuevo también, y al final todo ha dado a lo que presentamos aquí. Sí, puede ser que sea más maduro.

Óscar: Creo que estas canciones van buscando otros huecos. Son como un río que a medida que va cayendo el agua, va metiéndose por más sitios. Y este disco se mete en más sitios, para llegar a otros lugares a otras sensaciones a otras maneras de explicar las cosas. Y eso puede que sea maduro o que sea más completo. Pero que sean canciones más completas no quiere decir que sean mejores canciones, pues pueden ser más pesadas. Es que nosotros cuando empezamos, pensábamos que las canciones que hicimos en el primer disco eran una mierda y no les iban a gustar a nadie, y de repente gustaron. Por eso, a lo mejor lo que estamos diciendo no tiene nada que ver con la realidad, eso ya lo dirá la gente, esta es nuestra impresión, y a ver qué pasa.

Sois un grupo que transmite buen rollo y hacéis de vuestros discos una pista de baile, y eso se transmite en los directos. Es imposible escucharos y que no se te vayan los pies, ¿es una forma de alejaros y alejar al público del momento en el que vivimos, de evadirnos de lo que tenemos montado fuera?

Óscar: Pues el próximo disco vamos a hacerlo de mal rollo (risas).

Aarón: Y tendremos a 40.000 personas en los festivales delante nuestra llorando (más risas). A ver es que nosotros estéticamente, tanto con los discos anteriores como con este, cuando nos juntamos a componer y nos juntamos a hacer cosas, nos juntamos desde las ganas de pasarlo bien, de disfrutar de pasar un buen rato y de transmitir eso también. Éste es un proyecto que parte del pop, que intenta buscar nuevas sendas dentro del pop actual, mirando lo que siempre nos ha gustado y siempre de un lado muy positivo, incluso aunque sea una balada o un medio tiempo, siempre hay un punto de luz y de ir hacia delante y para arriba, que es lo que nos gusta y lo que intentamos transmitir.

Óscar: Empezamos a hacer esto… (“por la pasta”, interrumpe Aarón) porque queríamos compartir los gustos musicales y queríamos hacer canciones sin ahondar en lo sentimental o personal de cada uno, por eso las canciones han sido desde el principio muy estéticas, que era lo que buscábamos. No significa que sean poco sinceras, porque parten de inquietudes o de pequeñas historias reales que vamos maquillando hasta convertirlas en canciones. Pero nuestra intención principal era la de divertir y pasarlo bien.

Pero en este disco sí que se nota más sinceridad, al escucharlo sientes que puedes verte más reflejado y algunos temas incluso tocan dentro…

Óscar: Sí, puede que a lo mejor ya no hagamos el trabajo que hacíamos antes al hacer las canciones, puede que ahora sea de otra manera y que haya un poco más de sensibilidad y un poco más de emoción personal. Eso que antes, al principio queríamos esconder, porque éramos tíos y nos daba vergüenza descubrir nuestros sentimientos. Varry Brava es un proyecto de todos, no es un proyecto de alguien personal que marca su manera de pensar, era algo entre todos y nos centramos en hacer canciones que estuvieran muy de puta madre y que la sensibilidad estuviera un poco al margen. Lo que queríamos es que fueran buenas canciones, con buenas melodías, con buenas letras, con estribillos pegadizos y con una producción musical importante. A lo mejor eso ahora, cada vez más, va transformándose hacia algo más emocional y más personal. Y puede que haya canciones que hablen un poco más de Aarón, un poco más de Vicen y un poco más de mí.

Aarón: También creo que necesitábamos o pensábamos que era necesario, no es una cosa que hagas fríamente, y también nos apetecía que la gente se llevara de nosotros no solo un disco cuando se prepara para irse de fiesta o para ir a un concierto. Nos apetecía que cuando volvieran de la fiesta o del concierto, se lo pusieran también, que hubiera una implicación con el público que no solo fuera la de estar al borde del ataque de nervios continuo (risas).

¿Qué sensaciones o sentimientos buscáis despertar en la gente que se va a poner vuestro disco o que os va a escuchar en los directos?

Aarón: Nuestros conciertos seguirán siendo una fiesta y un espectáculo divertido para disfrutar, y eso no va a cambiar.

Óscar: Y que la gente sienta. Con que sienta ya está bien. Que sientan ganas de bailar. Queremos que la gente sienta, baile, se emocione, lo disfrute y se lo ponga cuando le de la gana. Nos dedicamos a esto y no tenemos remedio, hacemos esto y ya está. Entonces, si le gusta a cien personas va a estar muy bien y si le gusta a cien millones va a estar mejor porque lo vamos a notar nosotros mucho más y podremos comprarnos un velero, por ejemplo (risas). Pero la satisfacción va a ser la misma, a cuanta más gente le llegue mejor, pero lo que queremos es que la gente lo escuche y lo disfrute.

Decía que vuestros conciertos son una fiesta, pero ¿Varry Brava se ve en acústico, o perdería la esencia?

Óscar: Lo hemos hecho. Y las canciones sean en acústico o en eléctrico tienes que tocarlas de verdad y cantarlas de verdad, y entonces así transmiten exactamente lo mismo. Más allá de que las canciones sean buenas o malas, si te las crees y las tocas con ganas, con sentimientos, con corazón y las cantas de verdad, da igual, te va a llegar. Hay un montón de gente que hace canciones y recorre un montón de bares todos los putos años y que mete diez personas en un garito y les transmite a esas diez personas. La música es así y si la cantas con sentimiento llega. Pero si te sabes los acordes y la letra, mejor (risas)

¿Y dónde os sentís más a gusto, en un acústico o dándolo todo en un festival ante miles de personas?

Óscar: Yo estoy más acostumbrado a estar respaldado por una banda.

Aarón: Nos gusta mucho más el eléctrico, el escenario grande y las luces de neón.

Vicen: Los temas están pensados para que tengan su producción al completo. Personalmente, creo que las buenas canciones se transmiten igualmente estén desnudas o estén completas, no sé si las nuestras lo son pero yo cuando las toco siento que transmiten algo. Es otra manera de interpretarlas.

Muchas de vuestras canciones, desde el sonido hasta las letras, se relacionan con la fiesta, salir, las chicas… ¿vuestra vida es también así todo el día?

Aarón: La mía sí. (Óscar y Vicen lo corroboran entre risas: “La de Aarón sí”)

Óscar: Yo me lo paso muy bien.

Vicen: Sí, para la edad que tenemos…

Aarón: Salimos mucho pero lo peor es que todavía podríamos salir un poco más.

Óscar: Creo que salimos mucho. Bueno, no todo lo que podríamos. Hay veces que salimos hasta que estamos a punto de morirnos (risas). Pero eso lo hace todo el mundo…

Aarón: Hay días que pienso que si viviéramos en Laponia, donde hay seis meses de noche, tres o cuatro aguantaríamos.

Óscar: Yo creo no es cuestión de noche o de día, creo que el día no es un problema. Salimos, nos gusta mucho salir, disfrutamos mucho la noche y los días de fiestas, de risas, de borracheras, de conversaciones. Las disfrutamos mucho. Pero como cualquier persona creo yo, bueno no sé si nosotros más. Es nuestra vida, y hay gente que se dedica a esto y termina el concierto y se va a dormir, pero a nosotros nos gusta quedarnos a hablar con la gente. Luego también nos gusta hacer otras cosas eh, vemos películas, hacemos palomitas, leemos libros, vemos series, hablamos de política y estamos al loro de todo. Pero se nos conoce más por ser fiesteros, enérgicos y la bomba, y está muy bien.

Al hilo lo que acabas de decir sobre que estáis informados de los temas políticos, de todo lo que pasa, quería saber si sois favorables a tratar el tema política en vuestras canciones y hacer letras reivindicativas. Porque en Flow hay algo de crítica social, con esa referencia que se cuela a las Tarjetas Black.

Aarón: Cada cual tiene que ser libre de expresar lo que quiera en las canciones. No solemos hacerlo porque estéticamente no nos interesa, y además tenemos mucho respeto. Yo de crío pasé mucho la época de los cantautores, y a mí me daba mucho pudor cuando la gente hacía una crítica social muy exagerada y se lo tomaba todo muy a pecho y por bandera. Y entonces jugar con la situación de otra gente y hacer la crítica social hablando de la situación de otra gente a mí me da mucho pudor, me violenta un poco. Aún así todo lo que hagas de corazón y te apetezca decirlo me parece fantástico. Nosotros no tenemos ningún miedo, si nos apetece, si viene a cuento y si nos parece que estéticamente está dentro del rollo, lo decimos.

Óscar: Sí, bueno Flow va de un tipo que lo tiene todo y lo pierde. Lo de las Tarjetas Black es una broma que usa ya todo el mundo. Como este país se ha puesto ya tan tan tan al top de corrupción y de cachondeo o te lo tomas así… Entonces son cosas que forman parte de lo que nos rodea. Hay gente que está muy concienciada, que tiene mucha conciencia social y usa la música para expresar esa inquietud, pero ese nunca ha sido nuestro caso, lo que pasa que hay ciertas cosas que salen. Es una manera de bromear e ironizar con ello.

Otras cosas que tampoco habíais tocado con anterioridad en otros discos son las baladas o los medios tiempos, que en este disco se ven reflejados en Callada y Americana. ¿Cómo os lanzasteis de cabeza a estos temas más intensos, más románticos?

Óscar: Callada a lo mejor engaña un poquito porque empieza con una guitarra y voz y eso a lo mejor sí que es nuevo en algún disco de Varry. En este disco ahondábamos más en ciertos puntos, y creo que es una de las cosas donde se nota que pinchamos un poquito más en otros estilos, géneros, sensaciones… Y Callada puede que resalte más porque empieza acústica y nunca habíamos hecho algo así en un disco.

Vicen: Las letras también tienen su parte de culpa y son temas muy tiernos.

Óscar: Si, si, es muy tierno. Es una canción tan desnuda, tan desnuda que solamente tiene una estrofa y que se repite. Que es algo muy parecido a lo que hacíamos al principio, en la maqueta de Ídolo, la mayoría de las canciones tenían la misma letra en las dos estrofas, por que nos parecía que era una manera rápida de hacer canciones y de definirnos también. Y Callada podría haber estado en la maqueta que sacamos en 2009, podría haber estado en Demasié y podría haber estado en Arriva. De hecho es una de las canciones que medio teníamos para Arriva y al final no entró. Y nos gustaba, la teníamos ahí, de esas melodías que te van dando vueltas y al final ha entrado en Safari Emocional como cierre de disco.

¿Llevaréis estos temas a los directos y conseguiréis que dejemos de saltar y bailar por unos minutos?

Aarón: Vamos a ver cómo lo hacemos, ahora empezamos con la producción de los directos y no es lo mismo encarar un directo de festival de una hora o 50 minutos, que el de una sala de casi dos horas, donde te da tiempo a hacer distintos bloques, y meter alguna cosa más íntima en algún momento.

Vicen: Habrá que definir repertorio, y creo que es la primera vez que tenemos la tesitura de ver qué temas van a entrar y cuáles no, y ver qué temas del pasado van a seguir.

Óscar: En enero quedaremos con Raúl de Lara -productor de Demasié– para definir la producción de directo, juntarnos en el local con el para que nos transmita ideas, para que ordene y estructure un poco cuál va a ser el tracklist del concierto, y empezaremos a preparar el show y a valorar todo esto. Tenemos muchas ganas de completar un tracklist que sea una historia, que sea un safari de verdad que te lleve por sitios, que sea algo con mucho baile y mucha emoción y que la gente se acuerde de lo que ha visto cuando.

Este disco es menos lineal que los dos anteriores, ¿estamos ante una nueva etapa de Varry Brava?

Aarón: Es una nueva era.

Óscar: Llevamos un año y medio con este disco, entre la composición, la maquetación… Puede ser que sea una nueva etapa, lo que pasa es que no te das cuenta cuando pasan las etapas de una a otra. Puede ser que sí lo sea, pero cuando pasen cinco o seis años te decimos. Hay algo que sí está muy claro y es que hemos fichado con Hook Management y eso sí que ha marcado un antes y un después, pero en cuanto al disco veremos a ver si es una nueva etapa.

¿Os reconocéis u os gusta ser un grupo que se sale de lo común, que os vean diferentes?

Aarón: Nunca nos ha molestado. De hecho cuando empezamos no éramos y nunca hemos sido una banda indie al uso, y tampoco pensamos en ser indies o no, o entrar en festivales. Nos juntamos a hacer canciones porque nos gustaba Barry White, Raphael y la música italiana, y queríamos juntarnos y compartir nuestros gustos y nuestras aficiones y pasarlo bien. Y bueno, funcionó, el indie nos acogió en sus brazos y sus redes, pero supongo que seguimos siendo una rara avis en este mundillo de la música. Tengo la sensación de que las bandas cada vez son un poquito más pop, están viniéndose un poquito más hacia este lado de la fuerza.

Vicen: Sí, nos da la sensación de que ahora estamos un poquito más arropados. Es verdad también que ahora hay menos prejuicios, y que la etiqueta de indie es algo desfasado y un poco difuso. Y todavía estamos coqueteando con todo, pero es lo que hay que hacer, tener el mayor amplificador posible para que tu música sea escuchada. Pero nosotros somos una banda de pop.

Óscar: Realmente no teníamos ninguna intención de pertenecer a nada. Nosotros nos juntábamos en el local, sabíamos toca algo, empezamos a hacer canciones según las entendemos nosotros, y sin ahondar en sentimientos personales porque nos daba vergüenza llegar al local y plantear una canción que hablara de una relación personal. Entonces nuestra relación musical era muy estética, muy pop. No teníamos pensando ser una banda comercial ni una banda indie, pero la corriente independiente nos arropó de puta madre, nos dijo “genial, lo que hacéis nos mola”, y ya está. Pero a nosotros siempre nos ha dado igual sonar en Los 40 principales que en Radio 3. No hemos hecho nada con la intención ni de una cosa ni de otra. No tenemos un mensaje que dar ni utilizamos la música para transmitir un mensaje. No creo tampoco que ninguna de las bandas bandera del indie se sientan indies, ni que ninguna de las bandas comerciales se sientan comerciales. Son etiquetas, corrientes, son cosas insustanciales que están fuera de la música, de verdad están fuera de la música, lo que quiere la gente que se dedica a esto es vivir de la música y disfrutar de lo que hacen y hacer disfrutar a los demás, creo que no hay más historias. Ahora mismo para nosotros, que lo hablamos mucho, el indie y el pop es lo mismo.

Por vuestras referencias e influencias, ¿qué bandas son las que más se acercan a vuestros gustos y aquellas que no podéis soportar?

Vicen: Una banda que me guste cómo han hecho las cosas a lo largo de su carrera es Mecano. Pero también, Radio Futura, Golpes Bajos y Puturrú de Fuá, que es una bandaza.

Aarón: Yo, por ejemplo, cuando escucho Maná cambio de cadena (yo también, añaden Óscar y Vicen al unísono). Pero no por nada, es una reacción que no puedo evitar, y que me pasa también con otros grupos como Fito y Fitipaldis o cuando escucho a Amaia Montero. Cambio automáticamente pero no me planteo si lo hacen bien o lo hacen mal.

Óscar: A mí los que me gustan mucho, mucho son Mecano, Nacha Pop, No me pises que llevo chanclas, Talking Heads, y pare usted de contar, el resto son todos una mierda (risas). En serio, no soporto a los Red Hot Chili Peppers. Pero cuando una banda no me gusta no es por lo que hagan, es porque me dan mala onda.

¿Y en estos momentos se hace buena música en España? ¿Cómo veis la escena musical actual? ¿Cambiaríais algo o añadiríais algo que pudieras recuperar del pasado, ese que tanto os gusta y se refleja en vuestras canciones?

Aarón: Yo creo que estamos en el mejor momento posible. Es cierto, está ocurriendo, está habiendo un momento de cambio y tenemos que estar contentos y aún así queda mucho por hacer. Aún queda que empecemos a sonar en las radios todas las bandas y que todo se estabilice y, creo que vamos por buen camino todos. Ahora hay mucha más oportunidad de que el talento aflore, y hay bandas buenísimas y movimientos musicales que me flipan. Es verdad que nos gusta mucho la música de antes, pero bueno, como a cualquiera que le guste la música.

Vicen: Me da la sensación de que antes había más prejuicios hacia las bandas nacionales. Incluso hace veinte años muchas bandas nacionales cantaban también en inglés, estaba todo muy llevado a lo anglosajón. Y ha cambiado la tendencia y la gente defiende más el movimiento nacional de bandas. Y eso es buena señal.

Óscar: Nos gusta el pasado pero nos gusta mucho más el futuro. Yo sí que cambiaría una cosa dentro del panorama social, y es que la cultura dejara de estar a la cola de todas las prioridades a nivel político. Esto hay que cambiarlo, porque nos va a venir bien a todos. Yo cambiaría un poco las cosas, y creo que se cambian a través de la educación, para que se entendiera que esto es una profesión de verdad y que es necesaria, y que la cultura es necesaria y básica y no se puede jugar con ella y pisotearla y ser la puta última mierda. ¡Que den valor a la cultura!.

Y ¿cómo valoráis la relación casi inexistente entre música y medios de comunicación?

Aarón: Pues mira, al final nadie te regala nada en ningún mundillo y en este menos. Nos lo ganamos nosotros, ganamos espacios en las radios y las bandas empiezan a sonar en Radio 3, en Los 40 Principales o en Europa FM. Y empiezan a sonar bandas españolas en la radio porque la gente va a verlas, porque hay un movimiento real, porque cada vez metemos más gente en las salas, en los festivales, se hace un mejor trabajo y eso se impone. No hay hueco en la tele y hay poquito hueco en la radio, pero al final lo va acabar habiendo. Acabará saliendo, no está lejos el día en el que vuelva a haber programas de música en la tele y que en la radio hagan más caso a las bandas nacionales. Han pasado muchos años muy raros donde la música española no se consumía ni en la radio ni en la tele. Y bueno al final se impone lo natural, y es que aquí siempre se han hecho buenas canciones, siempre ha habido buenas bandas y se acaba encontrando un hueco.

Vicen: Todavía quedan cosas por hacer, pero tienen que llegar. Con Internet también se ha amplificado todo. Antes tenías pocas opciones, estaba Operación Triunfo y dos cosas más y te limitabas a eso. Aunque Internet lo haga todo más masivo, la gente es inteligente y sabe elegir lo que le gusta.

Los ritmos setenteros y ochentenos continúan estando presentes en este tercer disco, ¿hay alguna intención de querer teletransportanos a esa época?

Óscar: No, no, ni somos una banda de recordar tiempos pasados ni nada parecido, son nuestras influencias y sale. Lo que pasa es que con Demasié todo fue tan rápido que no teníamos la intención de que saliera un sonido determinado o no habíamos encontrado nuestro sonido. Y cuando tuvimos que grabar un disco no sabíamos a qué sonábamos, pero nos gustaban los ochenta y tuvimos la oportunidad grabar esos sonidos. Y nos dejamos llevar por la emoción. Pero nos tiramos como cuatro meses intentando adivinar a qué queríamos sonar y acabamos ahí. Pero creo que el sonido de Varry Brava tiene más que ver con lo que sale de Safari Emocional y con Ídolo.

Al escucharos me planteo cuánto tienen de realidad vuestras canciones. En este tercer disco me ha surgido esta duda con el tema ‘Sonia y Selena’, ¿cómo salió, bailastéis con ellas “toda la noche”?

Óscar: Pues surgió como la mayoría de las canciones de Varry Brava. Tal vez sí bailáramos con ellas o tal vez no (risas). Este tema es bastante concreto. Es un título muy atractivo tanto para lo bueno como para lo malo, puede gustar o causar rechazo, y luego al escuchar el tema puede pasar igual. En todos los temas intentamos partir de historias reales que luego maquillamos para que sean más bonitas. La ficción siempre supera la realidad aunque siempre se diga lo contrario.

Vicen: Sabíamos que este título iba a crear un poco de reacción. Se podría decir que esas dos personas existieron. Son reales.

En este disco, podemos hacer un viaje en el tiempo a los ochentas en canciones como Los amantes y Entre el cielo y el mar ¿De dónde recogéis ese sonido y esas influencias?

Óscar: Es cierto que son los dos temas con más electrónica y melodías más ochentenas. Con entre El cielo y el mar teníamos como referencia clara a los Pet Shop Boys, y en Los amantes las referencias vienen de ese punto más oscuro de The Cure y de también de Depeche Mode.

Vicen: Me acuerdo que con Los amantes tuvimos varias reflexiones sobre el sonido de Mecano, de quienes quisimos meter esa onda.

¿En este disco las referencias a la música italiana, que eran evidentes en los dos anteriores, se han diluido un poco más o es un registro al que seguís recurriendo?

Óscar: Yo creo que en este disco algunos temas van un poco en esa onda. Para nosotros la referencia italiana más allá del estilo musical es la riqueza melódica de las canciones. De los clásicos italianos lo que más valoramos es la diversidad, lo pegadizas que son las melodías. Todas nuestras canciones tienen esa riqueza melódica italiana.

En Club, sin embargo, buscáis más los ritmos electrónicos como los que suenan en Fantasmas, del disco anterior. ¿Por qué tanta mezcla de diferentes estilos, ritmos y sonidos en doce canciones?

Óscar: Porque nosotros pensamos más en las canciones que en un disco conceptual. Todas las canciones son así porque cada una es de su padre y de su madre, y cuando vamos a hacer un disco pensamos en las canciones no en el concepto del disco. Nosotros hacemos los temas, después cogemos los que más nos gustan y cuando los agrupamos nos damos cuenta de que todos tienen que ver unos con otros y tienen sentido, no están aisladas.

Antes de terminar me gustaría saber cómo vais a llevar el disco al directo y con qué espectáculo nos vamos a encontrar.

Óscar: Pues en enero vamos a preparar con Raúl de Lara la gira y nuestra intención es hacer un espectáculo más grande y mejor de lo que veníamos haciendo. Y que sea una aventura de canciones y de pasajes y que la gente lo disfrute y salga de la sala con ganas de repetir.

Vicen: En teoría empezaremos la gira por salas en febrero, y a partir de abril o mayo empezar ya con la rueda de festivales. Ya hay algunas cosillas cerrándose, y en uno de los festivales que estaremos será en el En Órbita.

¿Cómo os planteáis el futuro? ¿Hay algo que deseáis hacer a nivel musical, que todavía no hayáis tenido oportunidad de hacer, que sea un añadido a vuestra carrera?

Óscar: A mí personalmente lo que me gustaría es hacer un show en Joy Eslava -donde arranca la gira, el 18 de febrero de 2017- que la gente pudiera recordar toda su vida. Este es mi sueño más cercano. Porque lo de salir fuera es algo que va viniendo poco a poco, aunque sí se han valorado cosas y se está valorando si podemos ir a hacer promo por América del Sur. Pero eso va un poco más lento.

Vicen: Yo me uno a lo que acaba de decir Óscar, que el concierto en Joy Eslava sea un gran pistoletazo de salida. Y tener un verano potente, que es cuando más disfrutamos.