Triángulo de Amor Bizarro: “Lo que hacemos nosotros no es ni raro ni radical”

Triángulo de amor bizarro - crazyminds.es

“¡Me cago en todo el que no vote!”, se oye nada más llegar. La voz, con un inconfundible acento gallego, pertenece a Isabel Cea, parte del grupo Triángulo de Amor Bizarro. “Ponlo ahí”, matiza al anterior periodista, frase que repetirá después en varias ocasiones para dejar claro que todo lo que dice, aunque sea fruto de la emoción del momento, cuenta. Junto con Rafael Mallo (batería), contestan pacientemente a las preguntas sobre su nuevo disco Salve Discordia (Mushroom Pillow), que sale hoy a la venta.

Cuando hacemos la entrevista, solo han sacado dos singles y ya están acaparando titulares y webs de media España (siempre con críticas positivas, no en balde les llaman “los niños consentidos de la escena española”). Las expectativas son altas pero los gallegos (faltan Rodrigo y Zippo, atareados también en entrevistas y promoción) están tranquilos, y dedican su tiempo a charlar sobre las elecciones (la entrevista tuvo lugar unos días antes del 20-D), los motivos que llevan a los jóvenes a exiliarse o  por qué les gusta el discordianismo, una especie de religión lisérgica basada en el caos y la sátira, muy presente en su nuevo álbum.

Habéis tocado en un festival en Edimburgo. ¿Qué tal han acogido los nuevos temas?

Isa: Genial. Fue una visita fugaz, nos llevó la gente de Vamos Scotland que organiza cosas culturales con grupos de aquí e intenta, bueno… pues ya sabes que los jóvenes están fuera de España. Este tipo de sitios ahora están llenos de gente joven e inquieta, con ganas de hacer cosas, en cuanto te mueves por ahí te das cuenta de que vas a tocar para los españoles que están exiliados. Como toda la vida, la gente aquí que tiene algo que aportar al país siempre se exilió. Al final el concierto fue para una congregación de jóvenes españoles super talentosos y con millones de cosas que aportar pero que en España estarían con un cartelito de Compro Oro.

Rafa: Con suerte.

 

Vuestro nuevo álbum, Salve Discordia (Mushroom Pillow) está relacionado con el discordianismo, una especie de movimiento o religión de coña… ¿Cómo habéis llegado hasta él?

(Risas)

Rafa: Es verdad y es mentira a la vez todo.

Isa: Está basado un poco en la teoría del caos y que nada está realmente tan establecido como pretenden que esté pero al mismo tiempo sí. Y también en la diosa Eris. Nos gustaba el hecho de que se apoyase en una mujer, tanto dios tanta hostia, pues resulta que la diosa más molona es tía, como tiene que ser.

Rafa: Llegamos al discordianismo de manera bastante natural a partir de libros, de literatura fantástica y creo que sobre todo de internet.

Isa: Wikipedia.

Rafa: Empezamos a enlazar cosas y libros, empiezas a ver relaciones y puedes estar una semana leyendo.

Isa: Ese tipo de enganche da mucho juego cuando vives en una aldea y no tienes nada que hacer.

Rafa: Es muy atractivo cuando ves todo el discordianismo, ese “todo vale”, entre comillas, pero que al mismo tiempo está hecho con mucho humor y dices “esto encaja en mi forma de ver las cosas”. A nivel artístico nos abrió en cierto modo algo que estaba ahí.

Isa: Y al mismo tiempo no nos hizo entrar tampoco en una cosa de secta ni nada, es en plan descubrir este mundo, hacerlo a tu manera y hacerlo como te salga del coño.

 

Sacasteis Año Santo, Victoria Mística, ahora Salve Discordia… parece que os gusta mucho lo de la espiritualidad.

Rafa: Es porque somos gallegos.

Isa: De pequeños nos daban un euro por ir a misa. Ibas a la iglesia los domingos y tu abuelo te soltaba la pasta. Lo que pasa es que había un conflicto porque sabíamos que todo eso era una pantomima. Al final aprendes mucho del rollo religioso pero lo interpretas tú a tu manera y de una forma más libre y distante. También al mismo tiempo te das cuenta de cómo manejan las cosas y cómo les meten ideas a las viejas en la cabeza y eso, si no estás metido dentro y no te afecta, es bastante divertido. Si que tiene ese punto de locura total: las confesiones, los ritos, la música…

Rafa: Ves las imágenes, la narrativa del rito, todo eso te atrae en cierto modo aunque no comulgues literalmente (risas).

Isa: Todo está preparado para que tengas una percepción de algo místico. Hay una línea que separa la realidad de lo místico y esa línea es todo un mundo para un niño, así se dispara la imaginación. La religión es algo que el ser humano necesita desde que existe la humanidad porque necesitamos explicar todo lo que no conocemos. Nosotros hemos utilizado esa espiritualidad a nuestra manera. Y Eris y el caos es tal vez otro tipo de movimiento más cercano a nuestra forma de ver las cosas y por eso está un poco basado el disco en eso, porque vas encontrando y vas descubriendo cosas.

 

Este nuevo álbum suena más comercial, incluso tenéis alguna balada como Seguidores o Qué hizo por ella cuando la encontró con declaraciones románticas como eso de “Habría votado a la derecha por ti”. ¿Es tal vez un síntoma de que estáis madurando?

Isa: Calla, calla. No me gusta madurar, no voy a madurar nunca. Lo que hay en la segunda balada que dices es un extremo más de los que manejamos, sí que nos hemos vuelto más extremos. Sin embargo esa balada es muy envenenada. A ti te gusta, pero si lo escuchara mi abuela … Ese tipo de baladas las intentamos hacer desde el primer disco. A lo mejor era más medio tiempo pero bueno, en este álbum las canciones heavies son más heavies y las pop son más pop. Necesitábamos afilar un poco más el cuchillo más que estabilizarnos, porque siempre nos movemos en términos incómodos y que nos aporten algo.

Rafa: De hecho la intención comercial es la misma en todas, no es que digas esta canción es más comercial, es la idea de la canción llevada al límite.

Isa: Evidentemente sí que se entienden mejor las voces pero eso son cuestiones técnicas, porque el gran Carlos Hernández, que fue el productor, es la hostia y se implicó en todo el proceso de creación e hizo que todo sonara como tenía que sonar. Es avanzar un poco en los pequeños detalles pero la idea del disco en general era el intentar radicalizarse más.

Rafa: De hecho se dedicó mucho tiempo para enriquecer el sonido, que no sé si es más comercial.

 

Tal vez, más que comercial, es accesible.

Isa: Ojalá. O-J-A-L-Á, apúntalo ahí.

Rafa: Nosotros siempre queremos llegar a la mayor cantidad de gente. No haces la música para que no le guste a la gente, tratamos de hacer canciones que lleguen pero a la vez haciendo algo que nos flipa, esa es la clave.

Isa: Y evocar un mensaje que te permita conectar con la gente, si son cien pues cien, si son mil, o si son un millón, pues de puta madre. Pero sabiendo que estás haciendo algo en lo que crees. No te ciñes a rollos de fórmulas, tienes que ser muy vulnerable para poder conectar con los demás.

 

También habéis dicho siempre que sois una banda a la que se ama o se odia, es decir, que sois extremos hasta en los fans…

Isa: Creo que eso pasa también porque vivimos en este país. En realidad no hay una base cultural demasiado grande, entonces la gente que se entera, se entera, y los que no igual tampoco saben quién es Elvis Presley. El otro día estaba viendo la tele y un tío que estaba en un concurso de no sé qué, no sé si era Master Chef, no sabía quién era Lola Flores. Y digo yo: “Dios mío, ¡¿Cómo que no sabes quién es Lola Flores?!”. Te acojonas y ves que los festivales independientes que intentaron arriesgar más al principio tuvieron que dar marcha atrás y volver un poco a otro tono porque realmente no hay mucho público y el que hay se ha pirado. Me he fijado, cuando hemos estado tocando en Estados Unidos o México, que lo que hacemos nosotros no es ni raro ni radical, es lo que hay en cualquier sitio. Y aquí igual la gente dice: ¡qué ruido!

Rafa: Digamos que quizás también hay menos costumbre.

Isa: Es un problema de cultura musical. En la tele por ejemplo no hay música, se sabotea cualquier tipo de música que no sea la de los de siempre y tal, que tienen el poder, ¿y eso es el apoyo que hay a la música en España? La gente que no tenga dinero para comprar el Plus está sentenciada a escuchar eso. En otros países igual montas en un ascensor de un hotel y está sonando Ariel Pink, y aquí la gente está fuera de punto.

Rafa: También ocurre a otros niveles. Es un poco como la norma de que los chavales no puedan ir a los conciertos, que ahora cambió, pero ese tipo de cosas está claro que afectan.

Isa: Claro, pero a los toros sí pueden ir… ¿Cuáles son las prioridades? Estamos pagando un precio por todos esos años de dictadura en los que eran como borregos. La gente como Buñuel, gente que era la imagen de España, fueron exiliados. A Picasso le llamaban pintamonas, quiero decir, el pueblo se tiene que identificar con algo. Tú cuando vas a cualquier país, incluso países jodidos como México, que lo están pasando mal, respetan su bandera y luchan por sus cosas, pero aquí la pulsera la llevan los que más roban, entonces hay una desconexión completa de la cultura y del orgullo. Eso acaba repercutiendo. La gente escucha cuatro cosas y los que escuchan más se largan. Aquí lo que interesa es que este sea un país turístico y también hay que cuidar de lo otro.

Hablando de eso, ¿qué tal la experiencia de tocar en México y en Estados Unidos?

Isa: En Estados Unidos había un público más general aunque sí que estábamos enfocados en un circuito de público latino que tienen inquietudes y posibilidad de desarrollarlas. Gente joven, que les gusta la vanguardia y hacen rock and roll, indie… y que tienen su espacio.

Rafa: Y el público allí es gente joven, notamos muchísimo interés siendo unos desconocidos y la gente venía, y lo veían y lo apreciaban. Y había gente muy buena, bandas de todo tipo y de estilos muy diferentes. Siempre que vas a México, a Estados Unidos o Latinoamérica ves que hay público y que se interesa.

Para acabar, en pleno éxtasis electoral es imposible no preguntar por el tema del momento (recordamos que la entrevista es previa al 20-D). En Salve discordia hay varios temas con tintes políticos y antes gritabais eso de “hay que votar”, ¿cómo habéis vivido la campaña? ¿Visteis los debates?

Isa: Completamente, aquello parece un gallinero de todo lo que gritamos. Bueno lo del puñetazo a Rajoy no nos gustó, sabiendo hablar…

Rafa: No se puede justificar. Lo único que hay que hacer es mirar a tu alrededor, la gente que conoces, ver la situación en la que está todo y es que ves que está fatal… Lo único bueno que tuvo esta situación hasta ahora es que la gente tuvo que opinar y tuvo que polarizarse. Al final lo positivo es que la gente se interesa.

Isa: Hay que levantarse de la cama para votar. Es la única oportunidad que tenemos de opinar.