Tom’s Cabin: “Componer es un refugio al que siempre puedo recurrir”

La música es el refugio de muchos de nosotros. Un lugar al que siempre me ha dado cierto reparo asomarme porque es muy personal. Es como cuando alguien te invita a su casa por primera vez: te limpias muy bien los zapatos en la entrada y te mueves despacio, como pidiendo permiso, esperando que el lugar te acepte. Y entonces, según avanzas por el pasillo, te asaltan olores, colores, formas y costumbres diferentes a las tuyas. Lo mismo ocurre con las canciones. Es fascinante la de cosas que puedes saber de alguien por las canciones que escucha.

Últimamente me ha dado por invadir el espacio de Tom’s Cabin, por adentrarme en su refugio musical y descubrir así que su disco tiene los olores del folk americano, los colores de Tenerife, tiene forma de bosque profundo y de montaña rocosa y que entre sus costumbres está la de ser un inconformista por naturaleza; que además piensa que la industria está muy mal, pero que la música quizá pasa por su mejor momento. Con lo que ha sido capaz de construir en su debut, le doy la razón. Si os apetece descubrir más sobre él, la puerta está abierta:

Crazyminds: Gran presentación en Costello Club el pasado domingo. ¿Con qué sensación te quedas? ¿Se cumplieron las expectativas?

Tom’s Cabin: Teníamos muchas ganas de subirnos al escenario de Costello porque llevábamos bastantes meses sin dar un concierto propiamente dicho en Madrid y porque era una fecha especial, de presentación de disco e inicio de gira. La sala estaba llena, con lo que fue un gustazo subirnos a tocar. Nosotros nos quedamos encantados, estuvimos muy cómodos, y al parecer la gente también lo estuvo… Creo que no se puede pedir más.

C: Dices que llegaste a la música al descubrir el rock. ¿A qué artista tenemos que dar las gracias de que estés aquí?

TC: Pues el primer grupo que me atrapó de verdad fue U2, en la época del All that You Can’t Leave Behind. Fue ahí cuando algo hizo click en mi cabeza, cuando tenía unos 11 años, y a partir de ahí empecé a escuchar música sin parar.

C: Aires de folk americano, de crooner, toques western, incluso algo celtas-irlandeses… ¿De dónde viene el sonido de Tom’s Cabin? ¿Qué has ido absorbiendo para llegar aquí?

TC: He crecido con artistas como Nick Cave, Leonard Cohen, The Beatles, Mark Lanegan, Bob Dylan, y Jeff Buckley, que se escuchaban en mi casa a diario… Supongo que eso, además de toda la música a la que he llegado por mi cuenta, ha influenciado mi sonido de forma notable.

C: ¿Estás satisfecho con el resultado del disco o hay algo que ahora, con perspectiva, habrías hecho de otra manera?

TC: Soy insatisfecho por naturaleza, siempre pienso que puedo hacerlo mejor y dar más, pero si me dejara llevar por ese instinto nunca terminaría nada. A día de hoy, haría muchas cosas de otra manera porque es un disco que tardé bastante en componer y que nos llevó tiempo grabar, así que en muchos aspectos me queda lejos, pero a pesar de todo es un trabajo del que estoy orgulloso y al que además tengo mucho cariño.

C: Personalmente me parece un trabajo muy orgánico, muy natural, desde la portada y la sencillez que transmite, hasta su contenido, muy envolvente, a veces épico –caso de Liturgy–. No sé hasta qué punto nos asomamos al interior de Tom’s Cabin y si has construido el refugio musical personal que tenías en mente…

TC: La música es la única manera que tengo de expresar ciertas cosas, algunas de ellas muy personales, así que pongo mucho de mí mismo en lo que hago. Componer es como un refugio porque es algo a lo que siempre puedo recurrir independientemente de dónde esté, y porque me ayuda a entenderme a mí y a las cosas que me suceden.

C: En consonancia con esta naturalidad y sencillez va la imagen. Tus videoclips son postales sonoras con paisajes que dan un entorno muy mágico a las canciones. ¿Por qué esta fascinación por la naturaleza? De la montaña de The Brave al bosque de Hummingbird Hawk-Moth.

TC: Es una mezcla de varias cosas. En primer lugar, ambas son canciones que no me imagino acompañadas a nivel visual de otra cosa que no sea la naturaleza. Por otro lado, lo más cómodo es rodar en Tenerife porque el equipo que lleva la parte visual de Tom’s Cabin vive allí, y el punto fuerte de Tenerife son precisamente sus paisajes, que son inspiradores.

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C: The Brave como primer single me parece una intensa declaración de intenciones. ¿Por qué decidiste elegirla como carta de presentación?

TC: Porque es un tema con fuerza y que refleja bien el espíritu del álbum… Nos pareció un buen comienzo.

C: Te has aventurado a editar un largo contradiciendo la moda del EP. ¿Valentía premeditada o algo que fue surgiendo según componías?

TC: Sencillamente tenía temas para hacer un LP, así que no nos plantemos otra opción. Pero no descarto sacar un EP más adelante.

C: ¿Cómo ha sido el trabajo junto a Pablo Cebrián? Porque tiene buena parte de culpa en todo esto…

TC: Pablo ha sido muy importante para mí porque me dio el impulso que necesitaba en el momento adecuado. Es un productor increíble y con el que me entiendo perfectamente, además de un músico como pocos. También me ha acogido en su sello discográfico y me acompaña en muchos directos… En definitiva: sí, tiene buena parte de culpa.

C: Vemos señales de un lado más duro en el sonido de Tom’s Cabin ya en The Forest, ¿pero qué te llevó a hacer una versión de Metallica? Tuvo que ser un desafío interesante llevarla a tu terreno. ¿Alguna otra versión que te gustaría hacer?

TC: Quería hacer una versión de un tema de metal y pensé en Metallica porque es una de mis bandas favoritas desde que era adolescente. En principio quería incluirla sólo en directo, pero un día en el estudio probamos a grabarla y nos gustó tanto el resultado que terminó en el disco. En cuanto a otras versiones… Solemos tocar versiones en los conciertos pero no sabría decir si volvería a incluir otra en un álbum.

C: En dos años de trabajo habrás meditado mucho cada paso… y sin la presión de cubrir unas expectativas.

TC: Tengo la sensación de que todo ha ido ocurriendo a su debido tiempo, poco a poco, pero más por cómo han sido las circunstancias que por haber meditado mucho cada paso.

C: ¿Cuál fue la primera canción del disco que compusiste y cuál fue la última? ¿Diferencias que aprecias entre ellas en el período de composición?

TC: La primera fue Doppelgänger y la última Wooden Boat. Creo que las diferencias son evidentes, y esto es resultado de que beben de influencias muy distintas y de que me encontraba en momentos opuestos a nivel personal cuando las compuse.

C: ¿Qué importancia tiene la literatura en tu música? Porque hay unas líneas de Edgar Allan Poe por ahí, además de la referencia clara del nombre, Tom’s Cabin.

TC: La literatura es importante para mí porque soy una persona con inquietudes, pero no es que tenga una influencia directa en mi música. Sí la tiene un sentimiento como por ejemplo el miedo, y es ahí donde enlazo con Edgar Allan Poe, un autor que me fascina. Por otro lado, no escogí este nombre por hacer referencia a la novela La cabaña de tío Tom, sino porque reflejaba bien la idea de la música como refugio que me ha acompañado a lo largo de la composición de este disco.

C: Tu debut ha llamado la atención de algunos medios extranjeros. Siendo un proyecto con un aire tan internacional, desde el idioma hasta el sonido, supongo que te planteas salir de España…

TC: Sí, pero más por mi inquietud personal y mis ganas de conocer otros lugares que por intentar ‘probar suerte’ con la música en otros países.

C: Antes de salir al extranjero, que no sé si tendrás referencias, ¿cómo ves la industria musical en nuestro país?

TC: La industria, fatal. La música, quizá en su mejor momento.

 C: Aunque, en tu caso, te trasladaste a Madrid desde Canarias, es de valorar el esfuerzo que tienen que hacer los artistas de las islas porque necesitan coger un avión para promocionarse por la península. ¿Qué nos estamos perdiendo aquí por culpa de ello? Recomiéndanos algún nombre.

TC: Una banda que merece mucho la pena es Mento, que además están a punto de sacar nuevo disco. En cuanto a solistas, me quedo con Diego Hdez y con su cautivador directo.