Steven Munar: “Violet Koski es mi disco más variado de los últimos años”

Steven Munar

Cuatro años después de haber publicado Time Traveller, Steven Munar & The Miracle Band han regresado a la actualidad con Violet Koski, su quinto álbum de estudio. Un trabajo discográfico que el viernes 8 diciembre, después de estrenarlo en directo en la barcelonesa sala Be Good, pusieron de largo en la ciudad de Palma.

El líder de la formación, Steven Munar, que el pasado mes de noviembre también presentaba una película sobre su carrera en el festival In-Edit Beefeater, atendió a Crazyminds en la capital mallorquina antes de una actuación en la que ofreció una faceta tan íntima como eléctrica.

El pasado mes de noviembre, Steven Munar & The Miracle Band regresabais con Violet Koski, vuestro quinto álbum de estudio. ¿Cómo se siente la banda en este momento de su carrera?

La banda actual está en un gran momento, hay un buen equilibrio entre experiencia y juventud, y todos son unos grandísimos músicos. Además, este nuevo disco es más eléctrico que los anteriores, y eso en directo se agradece.

The Miracle Band se presenta en Violet Koski con una formación prácticamente distinta a la de Time Traveller, el anterior álbum. ¿En qué ha cambiado vuestro sonido?

Sí, es cierto, con respecto al anterior disco sólo repitió David López al bajo, además de la participación de Marc Tena como músico y productor, que lo hace desde los tiempos de The Language of the Birds. La guitarra de Patricia Serrano es, indudablemente, una de las grandes aportaciones y novedades del sonido.

Tras publicar con Miracle Records y La Produktiva, el nuevo álbum sale a la venta a través de La Cupula. ¿Por qué habéis elegido esta discográfica?

Con La Cupula ya trabajaba la distribución digital desde Time Traveller y una vez barajada las posibles opciones pensé que era bueno aunar bajo el mismo sello distribución física y digital.

El disco ha sido producido, grabado y mezclado por un socio habitual como Marc Tena. ¿Qué te aporta su trabajo?

Como comentaba antes, Marc como músico y productor interviene desde el segundo disco, pero ya anteriormente habíamos trabajado en el Higher, de The Tea Servants. Es decir, que aparte de sus virtudes como músico y productor, nos conocemos muy bien y sabe bien lo que quiero, y siempre aporta una visión experimentada.

El sonido de Violet Koski evoca al de artistas como Johnny Cash, The Kinks, Nick Cave o King Crimson, entre otros. ¿Se podría considerar vuestro álbum más ecléctico?

Desde luego, es mi disco más variado de los últimos años. He recuperado viejos maestros que tenía un poco olvidados y he recordado lo mucho que me gustaban. Eso supongo que ha ayudado a que el disco sea más ecléctico. También la banda es otra y eso influye también a la hora de componer, de arreglar los temas.

También hay espacio para la adaptación de un poema de tu madre, la escritora Heather Smith. ¿Ha sido fácil la labor? ¿Cómo surgió la idea?

Ya en Break the Rules! adapté un poema de mi madre, Heather Smith, que se llamaba Bodies. Cuando falleció mi abuela materna, una persona muy querida por nosotros, pensé en dedicarle una canción. Heather me enseñó el poema que había escrito para ella, cuando lo leí me emocionó y pensé que era la mejor letra posible para una canción de estas características.

Pero no sólo esta canción está dedicada a ella. ¿Qué quieres reflejar en este disco dedicado a su figura?

El título Violet Koski es un nombre simbólico que mi madre le dio en uno de sus cuentos, y pensé que titular así el disco era un gran tributo a mi abuela, ya que para nosotros era y es una persona única. El disco no gira en torno a su persona, pero sí está dedicado a ella. Sí es cierto que las relaciones familiares están muy presentes en el álbum, ya sea la paterno-filial como en Stillness o en Never Believe, el tema dedicado a mi hija, o las que establecemos con nuestros seres queridos como en Mother, la canción que he dedicado a mi abuela materna. Aparte de estos temas, las letras del disco van en torno al amor o desamor, la relación con Dios o cómo afrontar la muerte, entre otros asuntos. También hay espacio para la ironía y el sentido del humor en canciones como Hey, Hey, Hey, por ejemplo.

 

Recientemente se ha estrenado un documental sobre tu carrera. ¿Qué sentiste al ser objeto de la cinta? ¿Cómo te sedujo su director, Nando Caballero, para grabarla?

La idea del documental surgió de una conversación entre Nando y yo sobre la posibilidad de grabar el concierto de reunión de The Tea Servants que se iba a celebrar en Barcelona. Luego la cosa se fue desarrollando, casi sin querer, en un documental sobre mi carrera. La verdad es que me siento muy honrado, es un gran honor.

El pasado 1 de diciembre presentasteis los temas de Violet Koski en la sala BeGood.  ¿Cómo fue el concierto? 

Fue un gran acontecimiento; llevamos una banda especial, con músicos colaboradores de la talla de Román Gil y Roger Espa. Fue muy gratificante.