Rinôcerôse: “La falta de innovaciones tecnológicas hace más difícil sorprender”

Reencontrarnos con Rinôçerôse es regresar a esos 90 tan creativos capaces de fusionar ritmos, innovaciones e instrumentos con una elegancia sublime. Dos décadas después, el Electro-Rock que se sacaron de la manga estos dos franceses sigue sorprendiendo a los oídos del siglo XXI.

La musa de aquella banda es Patou, una hija de Montpellier que a base de rock, belleza y mucha creatividad formó una pareja artística sublime con la otra mitad de la banda, Jean Phillippe. Todo un volcán de sensualidad y talento que nos abre sus recuerdos y sueños, algunos cumplidos, otros por venir aún. Sus palabras nos remiten a tiempos pasados aunque siempre mirando hacia el futuro, que pasa por un nuevo material en el que trabajarán desde este mismo otoño. Las cosas en este grupo van despacio, por lo que aún no hay fecha de salida para esos nuevos temas que vengan a sustituir en nuestro setlist favorito a himnos como Le Mobilier. Os dejamos con Patou y su ingeniosa manera de ver la música y la vida.

¿Por qué existe tanta distancia temporal entre cada disco de Rinôçerôse?

Depende de lo que estemos haciendo en nuestras vidas. A veces, nos encontramos más concentrados en otras actividades como por ejemplo, el trabajo. Aunque, la música está siempre en nuestra mente. Siempre volvemos a ella.

¿Os consideráis pioneros o creadores de un estilo?

Algunas personas dicen que somos pioneros del electro-rock. Nosotros somos parte de ello pero no los únicos.

¿Cómo os sentís cuando nuevas bandas se refieren a vosotros como un referente?

¡Es un orgullo!

¿Existe alguna banda que os recuerde vuestro sonido?

Sí. A veces escuchamos música en la radio muy cercana a Rinôçérôse, tanto nuevas canciones como viejos temas de los 90, en bandas como Saint Germain por ejemplo. Especialmente cuando ellos usan la flauta como nosotros en sus dos primeros discos.

¿Qué ha cambiado en la música desde los 90?

La manera en la que la gente escucha la música. Es una revolución lo que ha sucedido. ¡Pagas cada mes para tener en tu móvil millones de discos!

¿Es más difícil sorprender ahora?

Sí, eso creo, porque no hay importantes innovaciones tecnológicas como en el pasado. Por ejemplo, cuando la electricidad llegó a la música en los primeros 50, el blues se convirtió en Rock n’ Roll. Posteriormente, el Techno nació con la música creada por ordenadores. ¿Está cerca la siguiente revolución musical? Es posible pero no la conocemos aún.

¿Cómo empezaste en la música?

A los 14 años intentaba imitar a Keith Richards con una raqueta de tenis. Unos meses más tarde llegué a la conclusión de que sería más inteligente pasar el tiempo ensayando con una guitarra real ¡y así lo hice por el resto de mi vida! Después aprendí de Patou cómo tocar el bajo. Diez años después, ella intentó enseñarme a programar música en el ordenador. ¡Fue un duro trabajo para ella!

¿Cuál fue el primer disco y el primer concierto que recuerdas de tu infancia?

El primer disco fue el Sticky Finger de los Rolling Stone. El primer concierto fue AC/DC en 1978 con Bon Scott un mes antes de su muerte, en el Hightway to Hell Tour.

¿Cómo os conocisteis vosotros dos?

Somos de Montpellier, en el sur de Francia.

¿Cómo surgió la inspiración de introducir guitarras y batería a bases electrónicas?

La inspiración vino naturalmente porque nosotros queríamos tocar un tipo de música electrónica manteniendo nuestro instrumentos (guitarra y bajo). Y dijimos, ¿por qué no hacerlo?

¿Qué influencias has tenido?

El Jamaican Dub (King Tubby, Mad Professor), The Happy Mondays, Primal Scream y la banda alemana de Kraut Rock, Can. También el House Progresivo británico de los 90 (Orbital, 808 State).

¿Cómo es la escena de Montpellier?

No muy famosa, supongo.

¿Está la música francesa en un momento álgido o en decadencia?

Probablemente en un momento álgido. Daft Punk son estrellas internacionales, Phoenix también… Esperemos que lo siguiente sean tan bueno e intenso.

¿Cuál es la clave de que la música francesa tenga un nivel tan alto de calidad?

Creo que es debido a la elegancia y a le savoir fair, como Yves Saint Laurent.

¿Qué gira recuerdas más intensamente?

El Area One Tour con Moby, Outcast, The Roots, New Order… 17 conciertos en Estados Unidos desde Nueva York a Los Ángeles. Fue hace mucho tiempo, en 2001. También girar por Japón fue genial.

¿Qué historias puedes contarnos?

¡Hay tantas! Tenemos planeado escribir un libro con todos esos recuerdos. Lo llamaremos: “On Tour with Rinocerose: Electro Rock, not so much sex, drugs forbidden and playing football in a airport with a broken knee”. ¿Encontraré un editor?

¿Cuando tendremos un nuevo álbum de Rinocerose?

Empezamos a trabajar este otoño, pero finalizar un disco es otro historia.

¿Qué proyectos tenéis para lo que queda de 2017?

Ese nuevo álbum.