My Expansive Awareness: “Seguimos viendo todo igual de increíble que el primer día”

Sonidos lisérgicos que te trasladan a otra época, melodías pegadizas que incitan a bailar y, sobre todo, mucha nostalgia que te hace preguntarte si naciste en el momento adecuado. Todo eso puede provocarte Going Nowhere, el último disco de My Expansive Awareness, uno de los grupos que encabeza la revolución psicodélica que vivimos en los últimos tiempos.

Desde CrazyMinds hablamos con Lucía (voces y percusiones) tras su paso por el South by SouthWest, uno de los festivales independientes más importantes en la actualidad y la prueba definitiva de que algo están haciendo bien los chicos de Zaragoza.

¿Qué tal ha ido el SXSW?

Ha ido genial. Nos lo hemos pasado muy bien y a nivel grupo creo que esperábamos menos. Hemos dado siete conciertos, claro, tampoco sabíamos muy bien cómo iban a ir porque en la ciudad hay tantas cosas a la vez y tanta programación, no teníamos muy claro si de repente habría gente o habría dos gatos.

¿Iba un poco sobre la marcha o estaban todos los bolos cerrados?

Seis de los siete conciertos ya estaban programados antes de ir. Fue un trabajo que hicimos antes, contactamos con un par de grupos de allí y gracias a ellos y a colegas suyos nos pasaron contactos de gente que montaba cosas, locales y demás. Ya previamente les escribimos para decir si podíamos tocar allí y salieron seis cosas y sí que es verdad que una séptima, que fue tocar en San Antonio el domingo, surgió ahí. Tocábamos un día en una fiesta y al tío le molamos y dijo oye pues el domingo montamos el festival de Burguer Records y dijeron por qué no os venís a tocar. Así que la verdad que muy guay, igual un par de ocasiones que no había tanta gente y el resto de las veces había un público que estaba guay. Vendimos merchandising, hubo interés y muy buena acogida por parte de la gente así que queremos repetir, sin duda.

¿A nivel profesional creéis que puede abriros puertas y más de cara a EEUU donde hay más tradición de grupos psicodélicos?

Sí que hemos hecho contactillos y tal pero no sabemos lo que va a salir de aquí, conoces gente que te dice, pero de ahí a la hora de la verdad…. Sí que es verdad que nosotros pensamos que en EEUU tendríamos cabida, por cercanía de género y demás, pero luego es complicado lo de girar por Estados Unidos, los visados de trabajo, es caro… Es un paso que tenemos que hacer con cuidado y cuando estemos un poco más afianzados y con las cosas más seguras. Esto ha sido más una toma de contacto, de darnos a conocer y a ver qué pasa y si podemos volver.

Estuvisteis en una fiesta de Burguer Records, que sacan casetes de gente española, es un buen contacto ¿no?

Sí, tocamos en una fiesta en la que uno de ellos se encargaba de la producción con lo cual creo que ha sido una manera guay de entrar y vamos a intentar mantener el contacto, en un futuro yo que sé, si pudiéramos editar un casete con ellos pues sería la leche.

¿Cuáles son los grupos que más os gustaron allí?

Es que realmente hay una cantidad de conciertos increíble. Ha sido muy guay poder ver a The Black Angels, que nos flipan, y dos veces. Una vez fue en el Mohawk que es una de las salas míticas y al día siguiente les vimos en un evento de Spotify donde regalaban una de las Spotify Session y es algo muy especial. Cómo graban el sonido es increíble, tocaron temas del nuevo disco… y lo que era muy guay es que no estaba petado, como había tantas cosas a la vez se podía estar bien. También vimos a Temples en primera fila, estuvimos en un evento de Burguer Records en el hotel Vegas y venían grupazos.

¿Os esperabais el apoyo de la gente cuando montasteis el Crowdfunding para ir?

La historia es que como para ir al festival te lo tienes que pagar tú todo, pues claro, era una buena inversión y pensamos que podíamos aprovechar para hacer un Crowdfunding sabiendo que íbamos a sacar el disco. Pensamos si alguien lo quiere comprar que lo haga a través del Crowdfunding y así ya dos pájaros de un tiro. A ver, cuando haces una cosa así realmente nunca sabes si vas a llegar, se te pasa por la cabeza, pero como ya habíamos hecho uno hace ya dos años y alcanzamos el objetivo dijimos, por qué no. Mola saber que puedes hacer algo así y ñ que la gente te va a respaldar.

¿Qué tal está funcionando Going Nowhere?

Está teniendo críticas buenas, la gente que lo ha oído nos cuenta cosas guays. Sí que he leído también alguna vez que el primer disco igual era mejor pero yo creo que, entre otras cosas, cada uno puede tener su opinión, por supuesto, pero pienso quw que también se debe a que el último disco quizá requiera un poco de más escuchas. El primero igual era más directo y este tardamos más tiempo en grabarlo, llevábamos los temas más ensayados, hay más miga, pero también tardas más tiempo en descubrir todo eso.

Yo os ví por primera vez con vuestro EP Uroboros en un festival en la Complutense.

Sí, que tocaban Los Wallas también. Joder, de eso hace un montón.

¿Cómo habéis evolucionado desde entonces?

Joder, pues bastante (risas). En realidad sí y no. Por nuestra parte sigue siendo igual, seguimos haciéndolo con las mismas ganas. También ha habido un cambio de los miembros del grupo. En ese momento teníamos un bajista diferente al de ahora, estábamos encantados con Manu y estamos encantados con Jota, y nosotros mismos pues ahora tenemos más experiencia. Desde aquel concierto hemos estado fuera de España, hemos viajado un montón, hemos tocado un montón y por otro lado con este disco hemos tenido más tiempo. Ha cambiado todo y nada. En cuanto a nosotros mismos lo seguimos viendo todo igual de increíble que el primer día pero claro la experiencia… nos hemos movido más, en directo y en el local de ensayo. Creo que se ve más evolucionado que es lo que tiene que suceder con el paso del tiempo.

¿Cómo surge vuestro sello, Analog Love?

Un poco por necesidad. Montamos el grupo y queríamos editar nuestras propias cosas y tampoco esperar a que nadie viniera porque claro, cuando no te conoce nadie es complicado. Entonces montamos esto, lo hicimos por My Expansive pero realmente nos gusta ver qué se está haciendo. Sabemos que es un riesgo, pero al final somos amantes de la música.