Le Voyeur: “Hoy en día el espejo de las redes sociales es donde se mira la bruja de Blancanieves”

La formación madrileña Le Voyeur publicaba el pasado mes de abril Episodio Aparentemente Letal, su primer álbum de estudio. Un trabajo discográfico con el que el cantante y guitarrista vigués Miguel Marcos (antes Le Voyeur Méndez) presenta su nuevo proyecto. Un disco a medio camino entre la belleza dramática renacentista y la distopía posmoderna y cotidiana, reflejo de un mundo cada vez más oscuro y mecánico. Nueve canciones impregnadas de Kraut, Noise y post-punk, que hoy martes volverán a sonar en la madrileña sala El Sol, lugar donde con lleno absoluto presentaron el disco el pasado mes de mayo. Un concierto antes del cual el músico gallego ha atendido a CrazyMinds en una entrevista en la que habla de su pasado y su presente y de los entresijos del disco.

Para aquellos que no conozcan tu pasado, ¿qué es y qué queda de Le Voyeur Méndez en este proyecto?

Le Voyeur resurge de las cenizas de Le Voyeur Méndez, por lo que ese ADN aún sigue latente en muchos aspectos.

De un proyecto a otro existe una evolución natural que nos ha llevado a “cocinar” desde el rock canciones con varios ingredientes como el Kraut, la No Wave, el Noise o el post-punk. Pero si desnudas la canción, volverás a encontrar a un artesano de canciones.

Le Voyeur se presenta con Episodio Aparentemente Letal como primer álbum.  ¿De dónde procede este título tan pediátrico?

Hay una fecha clave que marca el kilómetro 0 de este disco. Fin de año de 2015. Ese día padecí una tragedia con mi hija de seis meses. Por suerte todo acabó en el mayor susto de mi vida. Y después volvió “la luz”. De hecho, Episodio Aparentemente Letal es la definición clínica pediátrica de una muerte súbita no consumada. Es un título que encierra también un nuevo comienzo.

¿Por qué habéis elegido para abrirlo Qué bello es, una canción en la que mostráis vuestra faceta más rock, pero con esa resplandeciente oscuridad en la que se sumerge todo el disco?

Porque era una buena carta de presentación. Tiene esa locura distópica en la que vivimos que habla de la velocidad con la que engullimos cualquier tipo de información.

Una buena letra envuelta en forma de canción de rock, con un estribillo que si te fijas bien encuentras algo del maestro Morricone.

Un “caramelo de píxel” que tardas en saborearlo poco más de dos minutos y medio.

En la letra de Qué bello es está muy presente ese sarcasmo sobre una sociedad decadente que invade todo el álbum. ¿Consideras esta situación una buena fuente de inspiración para un artista?

Creo que es importante no mirar hacia otro lado. Es curioso, pero el aspecto crítico que tienen nuestras letras adquiere una dimensión mayor cuando juegas desde la ironía, el sarcasmo o el humor.

Además, el relato cotidiano se funde con una forma de surrealismo distópico que va desde la tradición mitológica a los cuentos de los Hermanos Grimm para acabar convertido en una “lágrima de píxel”.

Hoy en día el “espejo” de las redes sociales es donde se mira la bruja de Blancanieves.

Algunas letras del disco han sido coescritas con Bruno Galindo. ¿Ha sido fácil su proceso compositivo?

A Bruno Galindo le conozco desde hace mucho tiempo. De hecho, ha colaborado esporádicamente en la época de Le Voyeur Méndez. Pero en esta nueva reconversión de Le Voyeur le invité a formar parte de la banda y a coescribir algunas de las letras. Trabajar con Bruno es un verdadero placer porque compartimos los mismos mitos y comemos en los mismos restaurantes.

Episodio Aparentemente Letal nos lleva de la vida a la muerte a través de nueve temas. ¿Cómo habéis concebido el hilo?

Ese “hilo rojo” que enhebra esta colección de canciones es en realidad el hilo que le deja Ariadna a Teseo para escapar del Laberinto del Minotauro. Los pilares de nuestro pensamiento occidental vienen de la mitología grecorromana, del cristianismo y de la tradición oral.

En este disco hay un doble espejo. Por un lado está el elemento dramático que se estira en el tiempo. Por otro, una crítica social en clave de rock de vanguardia salpicada por otros estilos.

El disco tiene en general un sonido que tiende hacia géneros como el Kraut y el post-punk. ¿Cómo lo definirías? ¿Qué culpa tienen de este sonido los productores Alberto Malalengua y Fernando Vacas?

Estos dos señores han tenido mucho que ver tanto en el sonido como en el concepto. En especial, Alberto Malalengua, que fue luz en este proyecto porque desde el primer momento no sólo ejerció de productor, sino también de músico y confesor. Y eso en un proceso creativo tan intenso es algo muy importante.

El álbum ha sido mezclado en Reno Estudios. ¿Por qué elegisteis a Luca Petricca?

Luca Petricca es una referencia en el rock e indie de este país. Entendió perfectamente lo que queríamos contar y cómo lo queríamos contar. A partir de ahí hubo una conexión maravillosa que hizo que se convirtiera en nuestro arquitecto sonoro.

¿Y a un tipo como Fred Kevorkian, conocido por sus trabajos para Iggy Pop o The White Stripes, para la masterización?

La idea de trabajar con Fred fue precisamente de Luca, que ya había trabajado bastante con él y creía que iba a entender muy bien nuestro proyecto. Y así fue. Un lujazo.

Tanto en la portada del álbum como en el videoclip de Qué bello es mostráis cierta tendencia al hiperrealismo. ¿Qué importancia le dais a la parte visual en vuestra obra?

Lo primero que hay que decir es que la portada es de Borja Bonafuente, uno de los pintores más importantes de este país. Un heredero legítimo de Caravaggio.

El arte nos permite vestir la realidad de una manera diferente cada día. Pero para hacer zoom sobre lo que nos rodea es importante estar conectado con todo tipo de formas artísticas. De hecho, algún periodista nos ha nombrado como banda referencia de Art rock. Un piropo demasiado vanguardista para los tiempos que corren.

También reserváis un espacio para la mitología en La Niña Minotauro y en Reset por Antela, la canción que cierra el álbum. ¿De dónde viene este interés por estos relatos?

Como te comentaba antes, la función del relato en nuestras canciones tiene una forma literaria que va de la mitología grecorromana a J.G.Ballard, pasando por Céline hasta llegar al “bigote de Aznar”.

Hablemos un poco de vuestros conciertos. ¿Qué tal está yendo la gira de presentación? ¿Cuáles son las principales diferencias del sonido en directo respecto al del álbum?

La gira está funcionando muy bien. El disco tiene sólo seis meses de vida y la crítica y el público están respondiendo incluso mucho mejor de lo que nos esperábamos. Es muy complicado hoy en día con sólo un primer LP conseguir más de sesenta conciertos a estas alturas y estar en algunos de los festivales más importantes de este país.

Episodio Aparentemente Letal lo hemos grabado en directo en Reno Estudios, por lo que hay una gran fidelidad que va del disco a los conciertos. Añadiéndole, por supuesto, lo que supone esa comunión casi litúrgica que puede transmitir el artista a su público en directo.

Para aquellos que aún no os hayan visto, ¿dónde podrán hacerlo próximamente? 

Nuestro próximo concierto será algo muy especial porque volvemos a nuestro templo sagrado, a la sala El Sol, de Madrid. Allí llenamos en la presentación del disco y volvemos hoy martes 5 de diciembre. Y para acabar este fructífero 2017, tenemos 2 festivales en Inglaterra: el Festival Garageland, en Londres, y The Old England Fest, en Bristol.

¿Qué nos puedes avanzar de vuestros planes de futuro?

Para 2018 tenemos casi treinta fechas hasta verano, incluyendo cuatro festivales ya confirmados, que en breve anunciaremos.

Además de esta maravillosa gira, en breve entraremos a grabar nuevas canciones con Luca Petricca en Reno Estudios.

Y hablando de futuros imperfectos, hay un verso en La tierra fértil con el que me despido. Dice así: “Cuando cortas el presente, el futuro se derrama. Mientras cae lentamente otro ángel de Wim Wenders”.