Hola a Todo el Mundo: “No queremos renegar de lo que hemos hecho, sino abrazarlo”

Hola a Todo el Mundo

En sus primeros conciertos, llevaban capas y antifaces pintados sobre el escenario, que estaba iluminado por pequeñas lámparas que traían de casa. Ahora, la estética del grupo (e incluso su sonoridad) está basada en el herbolario de la poetisa estadounidense Emily Dickinson. En cada trabajo, Hola a Todo el Mundo crea un pequeño universo musical y literario que lleva más allá de la propia música.

Con Away, su nuevo álbum, la banda madrileña ha hallado el punto de encuentro entre la naturalidad de su álbum debut Hola a Todo el Mundo y la densidad de sonidos y melodías que formaban Ultraviolet Catastrophe. Hablamos con Álvaro Sanjuán sobre Away, la estética del grupo y la música que les hizo un hueco en el panorama nacional.

El título del nuevo álbum, Away, evoca una idea de lejanía, de no estar en un lugar determinado, ¿a dónde nos lleva Hola a Todo el Mundo?

Realmente hace más referencia a aquello que se escapa. Es cierto que también está ese enfoque de “estar fuera”, de algo que está fuera de ti o fuera de sí. Ambas valen. Queremos que este disco sea como un paréntesis, que cuando lo estés escuchando y oyendo en un concierto estés “away”. Es una referencia a dejar marchar las cosas que no puedes o no debes tener o no puedes alcanzar. De esta manera no te frustras y no caes en ese apego a las cosas que no puedes tener.

¿Qué queríais conseguir con Away?

No teníamos muy claro lo que queríamos. Teníamos más claro lo que no nos apetecía repetir de lo que habíamos hecho antes. Buscábamos algo más sencillo, con menos elementos sonando a la vez. Algo que pudiésemos tocar nosotros, que sonase más directo. Nos apetecía algo más despojado, con las cosas que disfrutas. En Ultraviolet Catastrophe se trataba como de ponerle pistas y disfrutar con ello, como si híper-decoras  una casa. Pero nos apetecía algo que fuese más sencillo de ver, de sentir y de elaborar.

¿Cómo ha sido trabajar con Luke Smith de productor?

Nos ha gustado mucho. Uno de los motivos principales de haberle elegido era porque nos apetecía probar una forma distinta de hacer los discos. Cuando tuvimos el primer contacto con él por Skype nos gustó mucho ya que era una forma distinta de hacer las cosas respecto a lo que habíamos hecho hasta ahora. Creímos que podía salir algo interesante y curioso de ello. Nos ha gustado mucho dónde ha terminado el disco a raíz del trabajo de Luke.

Habéis comentado que en los próximos directos recuperaréis algunos de vuestros primeros temas. ¿Por qué no sonaron tanto después de publicar Ultraviolet Catastrophe?

Si te soy totalmente honesto, ha sido como un reencuentro con ellos. Es cierto que durante los conciertos de Ultraviolet Catastrophe no nos apetecía tanto tocarlos. Habían sonado mucho en nuestro repertorio y eran sustancialmente distintos. Sin embargo, como ahora llevamos bastante tiempo sin tocarlos y hemos tomado más distancia respecto a aquello, nos han entrado las ganas y hemos retomado el cariño que les teníamos. A lo mejor nos equivocamos, pero creo que para la gente que ha ido viniendo a nuestros conciertos les va a gustar. Hay algunas canciones que no tocamos desde hace tiempo y al fin y al cabo es lo que es el grupo. No queremos renegar de lo que hemos hecho sino abrazarlo.

En vuestros trabajos suele haber un trasfondo literario, ¿qué os llama la atención de un poeta o escritor determinado a la hora de componer?  

Varía según el momento en el que te encuentres. Al fin y al cabo alguien que escribe, que compone un disco o que pinta un cuadro lo que hace es mover entrañas, mover el alma. Eso depende del momento en el que te encuentres. Podríamos decir que para el primer álbum sí que buscábamos esa parte vitalista. En ese caso fue Walt Whitman. En Away ha sido mucha gente la que nos ha influido y no solo han sido solo escritores. Te estoy hablando de personalidades que van desde David Lynch hasta Brian Eno y también Emily Dickinson.

¿Qué ha aportado Emily Dickinson a Away?

Nos apetecía esa forma directa, cercana y sencilla de expresar las cosas. Pero a su vez muy cargada de significado. Es quizás la forma más difícil de comunicar algo: con poco es fácil de entender pero sin embargo es como si te cayese una piedra. Para este disco nos apetecía algo que reflejase la esencia de la música. Las referencias que hemos tenido, en el sentido de concepto de grupo, han sido como antiguas, muy auténticas. Creo que es la sencillez, pero muy potente.

Además de esa influencia literaria, trabajáis también vuestra estética en cada álbum. ¿Cómo influye la música en la estética del grupo?

Es todo un uno. Es una forma de expresar lo que tienes dentro, ya sea poniéndote una ropa determinada porque vas a ver a sus amigos o haciendo un disco. Te puede salir de mil maneras: o pintando un cuadro, o saliendo a la calle gritando desnudo. Son las formas en las que puede surgir ese murmullo que todos llevamos dentro y nosotros lo que intentamos es que ese murmullo esté presente en todo lo que hagamos. Hay detalles más difíciles de detectar y luego hay cosas evidentes como el diseño del disco o la estética a la hora de salir y tocar. En este caso el vestuario está inspirado en Emily Dickinson. Es parte de lo que nos sale. Y como nos ha surgido esta oportunidad de hacerlo, pues perfecto. Queríamos darle ese extra estético al grupo, no solo en la portada y en las canciones sino también a la hora de tocarlo.

¿Y las influencias musicales?

Han sido miles. Creo que cada uno se ha apoyado en muchas cosas. Hay canciones en las que puede ser que nos acordáramos de la Velvet Underground, en otras canciones quizás era Brian Eno, o FKA Twigs… O por ejemplo en algunas líneas de bajo yo pensaba en Mogwai. Lo que sí está claro es que no ha habido un ejercicio de estilo. No se ha buscado que sea un “vamos a tocar este estilo”. Hemos escuchado cosas distintas que no tienen absolutamente nada que ver y hemos cogido lo que nos gustaba de cada una de ellas, ya fuese la letra, la línea de bajo, el groove de la batería, etc.

Pero siendo varios en el grupo, ¿os ponéis de acuerdo cuando cada uno aporta sus influencias?

Hay veces que sí y otras en las que no. La verdad es que no se impone: alguien trae algo, se prueba y si cuaja, cuaja. Pero intentamos que sea natural, porque si luego tocamos algo con lo que no estés cómodo siempre sentirás que no es tuyo. Por eso para este disco hemos hecho muchas canciones. Algunas han cuajado porque todos íbamos hacia el mismo lado y otras no lo han hecho porque no había ese encuentro.

Después de vuestro primer álbum, publicasteis el EP Estela Castiza, ¿volveremos a escuchar nueva música de Hola a Todo el Mundo en castellano?

Yo creo que hoy por hoy, la gran decisión la tomaría el cantante, Ari. Por mucho que quisiéramos, si Ari no se sintiera cómodo no tendría mucho sentido. Por lo que hemos hablado con él, a día de hoy no está pensado que lo vayamos a hacer. Otra cosa es que un día sí que nos apetezca hacerlo o que en los directos toquemos algunas de esas canciones. Pero como nueva música, por el momento no.

Lleváis ya 10 años de trayectoria como grupo. Cuando empezasteis, comentabais que teníais que tocar los fines de semana para poder compaginar la música con vuestros trabajos. ¿Ha cambiado la situación desde entonces?

Pues nada la verdad. Seguimos haciendo todo para compaginar el grupo con el trabajo. Ni por asomo hemos vivido de la música. Y seguimos haciendo lo mismo, compaginar los directos y las entrevistas con nuestros horarios de trabajo. En este sentido sigue siendo lo mismo. Lo que manda es el trabajo, para todos. No hemos tenido la oportunidad de elegir. Si pudiéramos hacerlo, seguramente sería la música, pero no se ha dado el caso.

¿Os veis tocando 10 años más juntos?

Yo tocaría hasta que me muriera si pudiera. A nivel interno estamos felices tocando juntos. Otra cosa es que nos cansemos de hacerlo de una forma u otra. Quizás nos da por tocar para nosotros mismos (se ríe). Pero ahora tenemos muchísimas ganas. De hecho queremos hacer otro disco ya. Y esto es muy buen síntoma. Pase lo que pase, queremos hacer otro disco, y eso es la clave de todo.