Entrevista Crazyminds con… Zahara

ZAHARA
Foto: Daniel Estheras

CRAZYMINDS: En septiembre nos concedías otra entrevista donde nos contabas los entresijos de tu último disco, La Pareja Tóxica. Un disco en el que se puede apreciar un gran cambio con respecto al anterior disco, La fabulosa historia… Llevas varios meses de gira enseñando tus nuevos temas. ¿Cómo reacciona el público ante este cambio?

ZAHARA: Pues, al principio, creo que se quedaron en shock. Los primeros cuatro bolos, sobre todo el primero en Sevilla, que no pudieron escuchar mucho el disco con el retraso y estaban muy callados, muy estáticos, muy atentos, como con miedo de cantar, pero muy receptivos. A partir de ahí, la tónica general en todos los conciertos es de mucho respeto. Siguen viniendo mis niñas, muchos jóvenes y los fans que ya tenía con la Fabulosa Historia… pero ya, mucho menos, y resaltan más, porque igual suponen el 20% y ahora hay mucho “barbudo” que antes no había, porque ha cambiado un poco el target.

En general están muy callados, no cantan tanto, pero están muy atentos. Es muy impresionante cantar canciones como Del Invierno y que esté toda la sala callada. La gente está muy dispuesta a conectar con el estado anímico que tienen las canciones y eso me encanta.

C: ¿Y qué queda de la chica que esperaba con Sugus en el andén?

Z: (Risas). Bueno, algo queda… algo queda. Está escondida, sin Sugus ya (risas). Ya no espera tanto, si no llega el tren tampoco importa. Pero bueno, de todo se aprende. Cuando te enamoras y crees que es para toda la vida es bueno y es sano, y todo lo que se generó en ese momento, en esa relación, aunque se haya acabado, el poso que me ha dejado es muy bueno. Lógicamente he perdido esa inocencia en las relaciones y, sobre todo, me he enfriado en general. Me he vuelto más práctica, a la mínima que veo algo que no me gusta doy la vuelta. Ese poso de romántico, de espera y ansia naïf se ha perdido un poco. Ya te digo, algo queda, siempre quedará, porque si una vez existió porque estaba en mí. Pero bueno, el trocito de corazón que me queda lo tengo bastante bien guardado.

C: Los videoclips que produce NYSU son un hervidero de conjeturas. ¿Existe de verdad Leñador y la Mujer América como película o solo una se trata de una serie de videoclips que juegan a parecer trailers?

Z: (Risas) Me encanta que pase eso, era un poco la idea. Me reí mucho con un blog que leí que decía que la película no existía, que eran sólo vídeos y no sé de dónde se había sacado esa idea. Está claro que los vídeos son muy importantes y están muy relacionados con la película. Cada vídeo nos va contando un poco de la trama. Con Leñador y la mujer América parecía que ya habíamos contado toda la peli y la cosa no ha hecho más que empezar. Ahora, en El lugar donde viene a morir el amor, cuenta el intento de salvar al Leñador con este homenaje al chip prodigioso. Y el siguiente, del que no diré mucho, no tiene nada que ver con estos, es muchísimo más oscuro y es de lo que realmente va la película, pero no será el final, no habremos llegado ni a los primeros 20 minutos. Para conseguir entenderlo todo será necesaria la película. Hay gente que se quedará solo en los vídeos, gente que esperará a ver la película. Pase lo que pase, no importa, esto es Ítaca, “en el camino está la grandeza” (Risas).

C: Ahora te encuentras colaborando con NYSU montando vídeos. ¿Un nuevo trabajo o una nueva afición?

Z: Tal y como están las cosas, mejor aprender todos los oficios que se pueda, porque quién sabe a qué me voy a dedicar mañana, porque está la cosa fatal. También me gusta mucho estar ahí porque, aunque yo he trabajado en el mundo audiovisual con Eso dijo ella, mi pequeña productora, tenía un papel muy egocéntrico porque hacía los vídeos para mí misma. En NYSU estoy aprendiendo algo que para mí es mucho más que un hobbie que es editar, postproducir, que me parece mucho más complejo pero que a la vez está muy ligado con la creatividad y, sobre todo, lo que más me gusta es que no es nada mío, trabajo con el material de artistas como Jesús Hernandez, que es un realizador maravilloso, un Director de arte como Eduardo Parrilla y directores de fotografía como Pablo Clemente o Juan Santacruz y es maravilloso, me llega una historia que tengo que completar y es como un regalo, para mí es maravilloso tener algo en las manos y tener que darle forma, por supuesto, con la supervisión del realizador. Pero es como un trabajo en la sombra, no aparece mi cara, no tengo que cantar, puedo hacerlo desde mi habitación. Es muy agradecido para mí que salgo a la calle y sigo siendo Zahara, que está escribiendo en twitter o que da un concierto.

C: A mí me encanta tu blog…

Z: ¿El de las pipas? (risas)

C: Sí, el de las pipas [En relación al título del blog: Las tardes de verano son para los chicos que comen pipas]. En este blog escribes poesía, micropoemas… ¿Has pensado en escribir un libro?

Z: Me planteé sacar los “emaforismos”, que son esas pequeñas frases que nacen inspirada en la micropoetisa Ajo, pero luego pensé que si ya estaba publicado en Internet, no tenía sentido que lo publicara. Lo de escribir libros es algo que siempre me ha llamado la atención pero le tengo mucho respeto. Yo escribo de manera narrativa pero me apoyo en mi música y en mi voz, quitar todo eso y que aún tenga la calidad para que por sí sola se mantenga, me parece muy osado. Lo hago, escribo, a veces tengo en la mente ideas para realizar varios libros, pero ahí van… a lo mejor cuando tenga 50 años saco un libro pero, por ahora, aunque me fascina, me lo tomo con tranquilidad y respeto.

C: Santi Balmes me confirmó hace unos meses que para el nuevo disco de Love Of Lesbian no habría ningún dúo, pero que, además de la jornada de puertas abiertas, te llamaría para hacer algún coro. ¿Te ha llamado ya?

Z: Pues no, (risas) todavía no… Además, le mandé un mail y le dije “guardaré esta entrevista para utilizarla en tu contra”. Así que guardaré tu entrevista y le enviaré esta también (risas).

C: Llegamos al final de la entrevista y te voy a hacer una pregunta que ya te hice en su momento. Si te pido ahora mismo tu reproductor de música, ¿qué podría escuchar?

Z: Pues está complicado… a ver si lo encuentro primero (risas). Pues, te encontrarías a Patrick Watson, que me fascina y es uno de mis últimos descubrimientos. Yo es que voy muy lenta, creo que te dije ya esto que, de pronto me da por algo y ahí me quedo… sigo igual. Estoy atrapada con él porque me encanta la manera que tiene de mezclar las bandas sonoras con el folk y el pop, tiene algo muy original que me parece muy inspirador. Cuando descubro algo así me gusta quedarme y ahora estoy totalmente atrapada. La verdad es que estoy escuchando muchas bandas sonoras de todo tipo, cuando estoy con Jesús Hernández, el realizador, él escucha muchas bandas sonoras y yo, que antes lo hacía, he vuelto a hacerlo, eso me ha hecho recordar que la música por sí sola es narrativa y me apetece mucho incorporar eso a mi trabajo, igual para mi siguiente disco que creo que va a ir por otro lado.