Entrevista Crazyminds con…Maika Makovski

MAIKA MAKOVSKI

Cantante, compositora, música, actriz y artista visual, todo ello es Maika Makovski. Sus dos primeros álbumes Kradiaw (2005, PAE) y Kraj para Koferot (2007, Wildpunk Records), fueron aclamados por la crítica.

En 2009, John Parish (productor de PJ Harvey, Eels, Tracy Chapman…) invitó a Maika a su estudio de Bristol para grabar su tercer álbum, Maika Makovski (2010, Origami Records).

En junio de 2011, ganó el premio UFI (premios a la música independiente) al mejor artista.

El pasado 20 de septiembre nos presentaba su cuarto álbum Desaparecer (Outstanding Records/ Warner Music), con 12 canciones inspiradas en relatos del escritor estadounidense Edgar Allan Poe que Maika compuso para la obra teatral Desaparecer, dirigida por Calixto Bieito y protagonizada por Juan Echanove y la propia Maika Makovski.

Hoy Maika habla con nosotros.

CRAZYMINDS: Desaparecer es el título de la obra de teatro de Calixto Bieito que coprotagonizas con Juan Echanove, y también es el título de tu último disco que contiene los temas que interpretas en la obra. ¿Cómo llegas a este proyecto?

MAIKA MAKOVSKI: Más bien llegó a mí.. Calixto vino con la idea de esta obra, quería que hiciera la música y ya entonces pensaba que recitaría un poco, pero lo que teníamos en marzo era un hilván nada más.  No había guión todavía y en cuanto a la música, pensábamos que iba a utilizar la guitarra, había posibilidad de tocar temas de Lou Reed, de su disco The Raven (que también está basado en Poe), y yo creía que iba a hacer música en directo con una banda, no sola como ha acabado siendo el caso.

C: En Desaparecer, las letras de tus canciones son adaptaciones de poemas de Edgar Allan Poe. ¿Ha sido difícil conseguir la simbiosis perfecta entre Poe y Maika Makovski?

M: No sé si he conseguido la simbiosis perfecta, pero he puesto de mi parte. La manera que tuve de trabajar fue la siguiente: la obra de Poe en un lado, mis experiencias en el otro y Desaparecer, el concepto, en el medio. Así que fui en busca de los textos de Poe que guardaban relación con Desaparecer, y me quedaba con los que hablaban a algo más que a mi intelecto. Se trató básicamente de dejarme sentir y dejar que sus textos le dieran una autopista a los míos. Poe es el escudo y yo soy la carne que hay detrás.

C: Tu anterior trabajo, Maika Makovski, que era tu tercer álbum de estudio, fue un gran éxito y, además, supuso la constatación de tu mayoría de edad musical, un disco muy visceral, sin perder tu sello de identidad. Desaparecer es más oscuro. ¿Se lo debemos a Poe o es un paso más hacia tu madurez musical?

M: Es curioso, pero no veo Desaparecer (2010) como un disco más oscuro, todo lo contrario. Es, para mí, un disco muy transparente. Está lleno de sí mismo y se acepta tal y como es. En Maika Makvoski (2010) había más rigidez, fue un disco más mental. Y, sobre todo, el momento por el que pasaba era mucho peor. La diferencia, la verdadera diferencia, es que Maika Makovksi (2010) busca el amor, y Desaparecer (2011) lo tiene.

 C: ¿Cuál es tu canción favorita de Desaparecer?

M: Esa es difícil. Quizá Only innocence is capable of pure evil, desde un punto de vista canalla y musical. Me gusta tocar A Dream within a Dream en la obra, aunque creo que la versión del disco podría ser mejor. Me encanta tocar Avoiding you con la banda.

C: Y de entre todas las que has compuesto a lo largo de tu carrera, ¿cuál es tu preferida?

M: ¡Madre de Dios! No tengo ni idea.

C: A la hora de componer, ¿cómo lo haces? ¿Compones cuando llega la inspiración o siempre que llega la inspiración te pilla componiendo?

M: Depende de la época. Ahora he tenido seis meses de escribir sin parar, he grabado dos discos y no he tirado de canciones viejas. Creo que funciona como un recipiente. Te llenas, te vacías…

C: Si tuvieras que elegir entre la música, la pintura o el collage, ¿con qué te quedarías?

M: ¿El collage? ¡Me hace gracia que eleves el collage a la altura de las otras dos! Sólo hago collages para los libretos de los discos, en realidad… Creo que la música me da más satisfacciones que ninguna otra forma de expresión, aunque espero no tener que elegir nunca.

C: El 23 de julio vivimos un día extraño, a través de tu fan page de Facebook anunciaste tu retirada de la música aunque, afortunadamente, una hora más tarde rectificabas, ¿qué pasó?

M: Hay veces en las que me parece que el negocio musical no es compatible con mi temperamento… intento que el exterior no mande, pero a veces no lo consigo. Así que trato de aprender y me agarro fuerte a la música, que es la razón por la que me dedico a esto.

C: ¿Qué quería ser Maika Makovski de niña?

M: Jueza, pintora, actriz. Monja. Ni se me ocurrió lo de la música, supongo que porque cantaba mucho y me obligaban a tocar el piano, y la veía hacer en casa constantemente (por mi padre, que es músico). Me pareció como cocinar o regar las plantas hasta que escribí una canción…

C: ¿Qué músicos han sido tus referentes?

M: Por orden alfabético? Hay muchísimos… En realidad, los referentes más potentes que tengo son gente cercana. Ha llegado un momento en el que me influencia más el proceso que el resultado, y ver cómo trabajan mis amigos músicos, de dónde sacan sus ideas, cómo las ordenan, cómo las edifican hasta que se convierten en realidad…

C: Si te pidiera prestado ahora mismo tu reproductor de música, ¿qué podría escuchar?

M: Bluegrass primitivo, música folk irlandesa, disco mainstream de los 70 y las Grecas. Joder, ¡parece una broma!

Por Blas Martínez

 

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