Entrevista Crazyminds con… El Columpio Asesino: “Nuestra propuesta está más concentrada. Es el disco más radical”

A propósito del lanzamiento de su nuevo disco, Ballenas muertas en San Sebastián, hemos tenido la oportunidad de charlar con Albaro Arizaleta, batería y una de las voces de El Columpio Asesino, que nos desvela cómo ha sido este quinto trabajo que se estrenó recientemente.

 

CRAZYMINDS: ¿Cómo habéis visto la acogida de Babel, y cómo prevéis la que tendrá el nuevo disco?

ALBARO ARIZALETA: La verdad es que estamos muy contentos con cómo se ha acogido a Babel, y respecto al disco estamos expectantes de ver cómo reacciona la gente, con ganas, muchas ganas de ver cuál es la respuesta. Ya hemos tenido la oportunidad de presentar el disco en unas salas pequeñas, quisimos probar en petit comité con amigos y con la única finalidad de probar el repertorio, y la verdad que la gente reaccionó muy bien. Era todos un poco hooligans y había algo de trampa ahí, pero bueno… a ver qué opina luego la gente.

 

C: Diamantes fue sin duda el álbum que os puso en la escena y en los oídos de mucha gente. ¿Os sentís bajo la presión del gran éxito con este Ballenas muertas en San Sebastián?

A: Sí, la verdad es que con cada disco la presión es diferente. El primero porque es el primero, el segundo porque tiene que superar el primero, el tercero es la consolidación… pero este disco sí ha supuesto para nosotros un poco más de presión, porque nunca habíamos notado que hubiera expectación por un disco nuestro. Hay que reconocer que para mucha gente es como si fuera nuestro segundo disco, que no tenían ni idea de que llevásemos tres discos antes de Diamantes. La presión está ahí, pero la hemos llevado bien: tampoco ha sido para tanto.

 

C: ¿Y os seguís identificando con esos discos anteriores aunque mucha gente no los conocía y al ser un sonido diferente?

A: Yo creo que en este disco lo que hemos hecho ha sido concentrar y radicalizar conceptos que ya planteábamos en los anteriores discos. En ese sentido, hay una evolución en cada disco, pero creo que nuestro pasado está también en este. Seguimos manteniendo el espíritu ecléctico a la hora de hacer la música, de hacer lo que nos dé la gana como hemos hecho desde el primero, pero creo que este es en el que nuestra propuesta está más concentrada y llevada a la más mínima expresión en cada canción. Es nuestro disco más radical, donde los conceptos planteados son más extremos.

 

C: En la última entrevista que tuviste con nosotros, definiste Diamantes como “misterioso”. Si tuvieras que volver a definir este nuevo álbum con una sola palabra, ¿cuál elegirías?

A: Tenso. Diría que es un disco tenso.

 

C: ¿Y qué vamos a encontrar en él?

A: Es un disco con una producción más cruda y más extrema que en los anteriores, por momentos incluso violento en la armonización de las guitarras, la electrónica, y sobre todo las bases rítmicas, que son como muy obsesivas. Es un disco intenso y tenso.

 

C: Habéis abandonado un sonido más limpio como el del anterior por una vuelta a la estridencia y la violencia en las melodías. ¿Echabais de menos ese tono de los primeros lanzamientos?

A: Siempre hemos hecho lo que hemos querido. Pero en este disco lo que nos ha marcado ha sido la situación que estamos viviendo, no la banda sino el país, y eso ha condicionado a la hora de hacer el sonido, porque esa violencia y esa tensión que existe ahora mismo hemos querido reflejarla en nuestra música y por eso decimos que suena por momentos violenta y por momentos como un desasosiego. Es reflejo del momento que vivimos y por el que atravesamos.

 

C: Decíais en otra entrevista que este quinto trabajo se acerca más a De mi sangre a tus cuchillas que a Diamantes, pero al escuchar el resultado final parece que toda vuestra trayectoria confluye en el disco. ¿Creéis que es el punto en el que culmina la evolución en la que siempre os habéis movido?

A: No lo sé. Pero en este disco sí acaba una etapa. Por eso también ese título de Ballenas muertas en San Sebastián, porque nosotros nos identificamos también como banda con esa ballena, y sí que notamos que es el final de algo, respecto a nuestra trayectoria y a nuestra manera de hacer algo.

 

C: ¿Tiene Ballenas Muertas en San Sebastián el sonido en el que os queréis consolidar u os sigue llamando la experimentación y las cosas nuevas?

A: Bueno, siempre nos ha gustado arriesgar, y sobre todo intentar sorprender y sorprendernos a nosotros mismos. Te das cuenta de que ir por ese camino cada vez es más difícil porque sorprender cuesta más, pero este disco también hemos notado como que hemos llegado en un punto en el que no sabemos por dónde irán los tiros de lo que venga.

 

C: Y respecto a las letras, ya has contado que la crisis se ha metido en vuestro disco, y luego también en Babel se ve una pequeña referencia al 11-M en algún verso. Manteniendo la crudeza que os caracteriza, ¿de qué van a tratar en el disco más concretamente?

A: El disco gira en torno a la idea del fin de algo, tanto en lo personal como lo social. La ballena muerta en San Sebastián es, al fin y al cabo, la sociedad que ahora mismo vemos que está varada ahí. Todo gira en torno a la idea de la carcoma, y bajo esa idea es como están compuestas todas las letras.

 

C: ¿Qué influencias se han fijado más en los nuevos cortes?

A: Hemos estado escuchando muchas bandas, ha habido todo un jaleo de música. Nos hemos interesado mucho por los conceptos rítmicos de Suicide, de los que hay mucha influencia en este disco, y clásicos de siempre que no te puedes quitar, la Velvet (Underground) y cosas así.

 

C: ¿Cómo ha sido proceso de creación del nuevo material en El Columpio Asesino?

A: Para este disco decidimos enfrentarnos a los nuevos planteamientos con tranquilidad y para ello nos fuimos a pasar el verano a una casa tranquila que encontramos y allí en un salón montamos un pequeño estudio y allí es donde estuvimos trabajando. Nos establecimos una rutina de trabajo, como de diez horas al día, como una jornada de trabajo. Teníamos unas ideas claras, pero nos costó un tiempo que el disco se fuera manifestando, y al final, ese espacio de trabajo, conseguimos darle forma al disco y llevarlo a donde queríamos. Pero esa base de horas nos ha dado un buen resultado, trabajando duro.

 

C: ¿Y de dónde surgió esa idea de aislaros en esa casa de Bigüezal?

A: Pues al final del quinto disco estábamos un poco bloqueados, probamos a trabajar como veníamos haciendo, en el local y el estudio, pero no funcionaba. Entonces yo propuse tener la experiencia de hacer algo así, de retirarnos a un sitio tranquilo y a ver qué surgía. A la banda le pareció bien y nos pusimos a buscar una casa. Cuando la encontramos y la alquilamos, al principio iba a ser sólo un mes, pero parecía que la experiencia estaba funcionando y nos quedamos tres meses.

 

C: Al fin y al cabo os fuisteis a un pueblo tranquilo para crear un disco bastante violento. ¿No te chocó el contraste entre esos dos aspectos?

A: Sí, la verdad es que sí, porque el contraste era total. El sitio era precioso, la montaña… donde estábamos era precioso y el disco parece que está compuesto en un polígono industrial. El contraste es claro, pero era lo estábamos buscando para hacer un disco de equipo.

 

C: De momento vais a presentar “Ballenas…” por bastantes festivales este año… ¿pero qué será de la gira individual?

A: No tengo ni idea, porque cada disco es una nueva aventura y nunca saber por dónde te va a llevar, ni por cuánto tiempo se puede dilatar. En ese sentido no tenemos ni idea de lo que va a pasar: con el anterior estuvimos dos años tocando y con este ya veremos. Pero por nosotros, si se puede tocar dos años, bienvenidos sean, no tenemos otra cosa que hacer.

 

C: ¿Y cómo ves el plano internacional?

A: Pues de momento me imagino que a México iremos, con la gira pasada también estuvimos por Argentina y en El Salvador… Con esta veremos dónde se publica e iremos a donde nos llamen.

 

C: Sois la opción de la escena del indie español más directa y mordaz. Reflexionando sobre esto, ¿por qué se os relaciona más con la escena indie, que es como más moderada o que está más amansada al menos en el panorama nacional y respecto a vosotros, y no con algo más post-punk, o alternativo?

A: Es que dentro del “indie” en este país entran muchas cosas, lo que pasa que, como tú dices, ahora se ha domesticado un poco, o igual es demasiado amable. Hay muchas bandas, pero ahora el foco se ha puesto sobre esas propuestas amables. También creo que hay otras que tienen propuestas muy interesantes y hacen muy buenas cosas.

 

C: Realmente en ese movimiento, sois la alternativa. ¿Por qué piensas que no existen otros grupos que se os asemejen en esa acidez y en lo mordiente y en el sonido que construís?

A: Creo que serán tendencias, o que están ahí y están por descubrir. Bandas hay, pero quizás a la gente le da pereza buscar, porque me da la sensación de que a la gente lo que le gusta es que le pongan el plato encima de la mesa más que investigar y buscar. Puede que sean todo ciclos, y quizás ahora empiece a cambiar todo un poco. No lo sé.

 

C: Para finalizar, ¿por qué crees que necesita el público una banda como El Columpio Asesino?

A: Viéndonos ahora tocar en los festivales, yo creo que nuestra propuesta está para que haya diferentes platos en torno a esa mesa, porque se hace todo muy repetitivo. Reflejamos también un poco el cierto peligro que antes tenía el rock, y en todo ese sentido es donde estamos nosotros.