Christina Rosenvinge: “Me considero una pionera del indie español”

Christina Rosenvinge - SXSW

Christina Rosenvinge es una enciclopedia de sonidos y experiencias. Su veteranía en la escena indie ha sido labrada trabajando de la mano de artistas legendarios como Lee Ranaldo, actuando en diversos países e introduciendo en España su fascinante fusión de la cultura anglosajona y española. Llegaba al SXSW con su nuevo Un Hombre Rubio bajo el brazo. Pudimos charlar con ella en el Showcase de Sounds From Spain en la capital texana. En Austin dejó su sello de música solvente capaz de acariciar el oído más selecto. Su simpatía es uno de los puntos fuertes que se desprenden de una amena conversación sobre su agitada vida y su visión sobre la música. Toda una madrina del pop en CrazyMinds. 

¿Te consideras una pionera del indie en España?

Puede ser. En cierta medida sí. Estando en una compañía multinacional, empecé a experimentar y a arriesgar mucho. En ese sentido es verdad que pasé del mainstream al underground nuevamente. Es algo insólito.

¿Cómo decidiste comenzar tu carrera?

Cuando tenía 16 años en Madrid había un punto de ebullición increíble y me pilló justo en el epicentro. Los amigos de mis hermanas mayores eran todos músicos. Empecé a ir a conciertos y a hacer música yo también.

¿Pensabas en aquel momento tener una carrera como la que has tenido?

La verdad que sí. Desde el principio y hasta los 25 años tenía claro que tenía delante mío un camino por delante en la música. Empecé a entenderlo no como algo momentáneo sino que lo veía como una trayectoria que iba a durar muchos años. Por eso tenía que estar centrada en una ambición artística más que en vivir algo frívolo o momentáneo.

¿En qué lugares te sientes más agusto tocando?

Hay dos tipos de conciertos que son maravillosos. Cuanto tocas en la presentación del disco en Barcelona o en Madrid siempre es un momento maravilloso porque te reencuentras con los fans más longevos que suelen ser más críticos pero también más entusiastas. Es un momento muy bonito. Hay otro tipo de directos muy bonitos que tocas ante gente que no te conoce de nada y te los tienes que ganar en ese momento. Ahí es cuando debes hacer algo que capte su atención. Los dos extremos son bonitos.

¿Cómo es tocar para ti en festivales como el SXSW?

Estoy encantada de volver. Tengo recuerdos muy gratos de viajar por Texas hace unos años. Aprovecho este viaje para ver a mis amigos músicos que hace tiempo que no los veo y disfrutar del festival.

¿Qué cosas implementarías de la cultura anglosajona en la española y viceversa?

Me gusta de los anglosajones la falta de complejos total que tienen. Eso es algo que deberíamos tener en la cultura hispana. Somos demasiado autocríticos y no tiene ningún fundamento lógico. Si juntamos nuestra cultura milenaria con su autoestima de nuevo rico seríamos la bomba.

¿Es éste el momento de la mujer?

Siempre ha sido el momento de la mujer. Hay un momento de concienciación maravilloso actualmente. Es algo histórico. El 8 de marzo ha sido una revelación para mucha gente y hay que aprovecharlo para que traiga cambios sustanciales a la estructura. Eso es lo importante.

¿Como fue trabajar con Lee Renaldo?

No solo con Lee, gracias a él conocí a toda la generación que hacía música en ese momento en Nueva York. Fue algo muy revelador. Aprendí muchas cosas valiosas. La primera que la música es una profesión muy difícil y sin embargo muy grata. Hay que hacerse muy resistente y tener alma de seta. Ser capaz de vivir con muy poco para lograr conseguir llegar a tu objetivo.

¿Qué músicos te han influido más en tu música?

Muchísimos. Imposible enumerarlos a todos. Lo mágico es hacer un cruce con las mismas cosas que escucha todo el mundo para crear tu propio cruce de influencias. Ahí es donde uno encuentra su personalidad.

¿Ser madre te cambió tu música?

Me afectó el dormir muy poco. Es verdad que la falta de energía afectó a cómo hacía música. Pero a lo que afectó fue el hecho de limitar mucho mi movimiento. Cuando tuve mi primer hijo estaba en Estados Unidos y había sacado ya el Frozen Pool que tuvo mucho éxito local en Nueva York. Tuve la oportunidad de embarcarme en una gira de autobús de un mes por todo Estados Unidos y no pude porque tenía un hijo. El hijo limita mucho mi capacidad de movimiento. Es como conciliar media jornada. Solo podía hacer conciertos que supusieran un máximo de 24 horas de viaje. Eso sí que limitó mucho mi carrera.

¿Cómo es la vida del músico actualmente, mejor o peor que cuando empezaste?

Mejor en unos sentidos y peor en otro. Mejor en que ahora hay un público más receptivo. Se ha ganado en la relación músico-artista. Hay un público más especializado que ha escuchado mucha más música y eso te da la oportunidad de arriesgar más. La gente tiene referencias más amplias. Es peor porque es una profesión mucho peor económicamente. En ese sentido es difícil.

¿En qué punto musical te encuentras en este momento?

Ahora estoy feliz. He sacado un disco nuevo y está yendo increíblemente bien. Momento muy dulce, la verdad.

¿Qué recorrido tendrá tu disco?

Yo compongo muy rápido. Me siento y en dos meses compongo un disco que es lo que hecho con éste. Soy muy metódica y esa manera de trabajar se me da bastante bien. Prefiero hacer las cosas rápido sin llegar a relajarme demasiado. En cuanto la gira deje de ser tan demandante, me pondré a componer otra vez.

Escrito por
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