Delorean: “En España se nos otorga un lugar bastante modesto”

Con cada disco que presenta Delorean aumenta la expectación. Su fórmula de cambio de registro y sonido a medida que aumentan sus trabajos de estudio crea un factor sorpresa que no se desvela hasta que se ha escuchado el disco de arriba y abajo. Siempre hay que tener los oídos bien abiertos y estar preparado para no estarlo. En su séptimo álbum de estudio han decidido seguir la estela house con una base electrónica sencilla, dando lugar a un sonido limpio. Tres años después de que Apar viese la luz, el cuarteto vasco ha sorprendido con Muzik, el primer experimento creado por ellos bajo su propio sello, Phlex, grabado en Montreal Estudios y contando con la producción de Hans Krüger, Chris Coady y Pional. Así, de una forma genérica han querido titular a sus nuevas apuestas, como advirtiendo de que esto es tan solo música y que quien se enfrente al disco no debe esperar más que eso, pura música.

Os recordamos que Delorean actuará este jueves 20 de octubre en una nueva edición de Tomavistas Ciudad en la Sala But de Madrid.

El disco tiene un sonido mucho más sencillo, directo y relajado. ¿Queríais calmar los ánimos tras la acústica de Apar?

Queríamos hacer un disco mucho más relajado, más delicado, más fino. Cada disco para nosotros es un objetivo diferente. En Apar el objetivo que nos propusimos, dentro de nuestras coordenadas, era hacer un disco un poco pop más clásico, de los 80, con guitarras. Y en este disco nos propusimos hacer un disco de inspiración house en un registro mucho más electrónico. Suena más relajado y es intencionado.

¿Teníais claro el sonido que queríais conseguir con este trabajo antes de hacerlo?

No de forma tan tajante, nosotros no pensamos y luego hacemos. Vas pensando y marcándote una directriz, y en este disco era “vamos a hacer un disco de inspiración house”. Siempre hemos escuchado house y hemos estado enbusca del baile en sus múltiples variantes. No es un disco de puro house, pero sí que se pueden ver muchos elementos y creo que queda un poco a medio camino entre uno de house y otro de pop.

¿Qué papel han tenido los sistemas analógicos y los digitales en Muzik?

Teníamos claro es que a nivel de producción queríamos trabajar mucho el sonido, darle texturas más crudas. Hemos evitado trabajar con software virtual y hemos trabajado con sintetizadores analógicos porque buscábamos ese sonido que te da lo analógico que no te da otra técnica. Queríamos conseguir el cuerpo y la definición de ese sonido.

Fuimos a Suiza con Hans Krüger al estudio para procesar todo el audio y darle la textura cálida, de mesa analógica y evitar el sonido digital, que nos resultaba un poco liviano.

¿Qué tal trabajar con Hans Krüger y Chris Coady? ¿Y con Pional? ¿De qué manera han cambiado el sonido del disco?

Con Hans la ventaja que tenemos es que nos conocemos desde hace muchos años y ya tenemos una amistad desde hace 15 años mínimo y cuando vamos a trabajar con él, él comprende lo que queremos y nosotros comprendemos lo que nos dice y sabemos lo que nos esperamos de él y él de nosotros. La comunicación es muy fácil, algo que es fundamental. Nos gusta trabajar con Hans porque lo consideramos un hombre de confianza que nos puede ayudar a llegar a donde queremos.

Con Pional es un caso similar, lo conocemos desde hace años ya y siempre hemos mantenido contacto. En este disco queríamos probar lo de producir una canción con otra persona. Nos pareció que era muy natural hacerlo con él. Le pasamos una canción que teníamos, él nos mandó una versión de nuestra canción desde su óptica y nosotros la prolongamos en esa línea y llegamos al resultado final. Fue una coproducción a media de una canción.

¿Creéis que le habéis dado un papel más protagonista a la voz? Se escucha más limpia que en otros trabajos vuestros

Sí, el sonido es muy limpio de entrada y minimal en cuanto a la cantidad de elementos que suenan, no es muy barroco y deja mucho espacio para la voz. Queríamos que fuera así.

La portada de Muzik, creada por cinqfruits, continúa en la línea abstracta de la de vuestros trabajos anteriores, aunque creo que se puede vislumbrar un hielo…

Sí, es un bloque de hielo. No hay un concepto detrás, el único que teníamos era que queríamos algo que no fuera fácil de leer o descifrar. Contactamos con cinqfruit porque nos gustaba su trabajo y les pedimos que nos propusieran algo que jugara con formas y volúmenes para tener una portada abstracta. Nos entregaron esto y nos gustó mucho. Tiene un aura que acompaña muy bien el disco, por el hielo.

¿Cómo ha sido el crear el disco por vuestra cuenta? ¿Sin una discográfica detrás?

Siempre hemos protegido nuestra libertad creativa y hemos tenido casos en los que hemos tenido que pelearnos por portadas… A pesar de tener siempre la última palabra, cuando trabajas con varios sellos tienes que decirle a la otra parte qué vas a hacer y contrastar ideas… Estás obligado a dialogar con el sello, pero en este caso no es así. Somos únicos responsables de lo que hacemos y es una sensación muy gratificante porque no tienes que rendir cuentas, salvo contigo mismo. Tiene muchos riesgos pero también muchas ventajas y creemos que son mejores las ventajas.

Nos tenemos que pelear entre nosotros, somos cuatro personas y ya es suficiente, pero tienes una autonomía muy gratificante. Genera un entorno mucho más relajado a la hora de hacer música y promocionarla porque lo cocinas tú mismo.

Los temas de las canciones son un tanto autorreferenciales, habláis de lo que significa crear música y de qué se supone que es bueno o malo para el público o la industria. ¿El haber tenido vuestro propio sello os ha permitido contar con una visión exterior y ajena al estar atados por una discográfica?

No creo que haya sido el hecho de no tener sello lo que ha hecho que las letras vayan por ahí. Cuando escribía las letras decía “no me gusta mucho hablar de mi vida personal”, aunque hay veces en las que se cuela. Era muy autorreferencial, quizá estaba intentando crear una melodía de voz para un estribillo y se me ocurría la letra de cuál era la magia que funcionaba en un estribillo y qué funcionaba y qué no. Qué hace que una canción funcione y otra no. Cuáles son esos misterios que hacen que tú puedas componer música, porque parece que no puedas controlar los resultados, parece que está lleno de accidentes que te llevan a lugares inesperados que acaban siendo los correctos.

Todos este tipo de cuestiones que forman parte del proceso de composición y que cualquier persona que se dedique a la música puede reconocer, son lo que me ha servido de inspiración a la hora de escribir las letras.

¿De qué manera el single Muzik resume el disco?

En la canción están contenidos todos los elementos del álbum, los rasgos fundamentales de lo que te vas a esperar en el disco. De hecho, Muzik fue una de las canciones que nos dio más pistas a la hora de averiguar por dónde tirar. Fue como una canción que sirvió de ejemplo para muchas otras.

En Limbo se puede escuchar el saxo, un elemento poco esperado para una canción del estilo

Llama la atención porque nunca lo hemos hecho. El sampleo de la toma de audio estaba un poco dañada y grabamos la pista con un saxofonista en el estudio y quedó muy bien, flipamos. Creo que es de los elementos con mayor calidad musical del disco.

El último tema tiene un título bastante peculiar, Parrhesia

Es un guiño a Michael Foucault por un concepto que usa en la retórica griega clásica en uno de sus cursos. Significa hablar con franqueza. Es como un guiño a Foucault, porque siempre he sido estudiante vocacional de filosofía y ha sido un filósofo al que he admirado siempre.

Nos gusta comenzar y acabar el disco de forma tranquila, es una fórmula que hemos aplicado mucho. Hacer un final que sea un final, que se vaya acabando el disco, que se vaya desvaneciendo poco a poco y que haga como una especie de telón. Forma parte d enuestra fórmula para comenzar y acabar un disco.

“Muzik es un disco house y electrónico para gente a la que no le gusta la electrónica”

Sí, estoy de acuerdo. Aunque nos hayamos inspirado en el house a la hora de hacer el disco, no es un disco de house. No es un disco de música de baile ni electrónico en el sentido estricto de la palabra. Puede entrar bien a gente que no está familiarizada con la escena electrónica o más de club.

¿Está la música que hacéis menos valorada en España que fuera? ¿Por qué creéis que se da esta situación? ¿En algún momento se empezará a valorar el house y la electrónica como se merecen aquí?

Aquí tengo como dos respuestas. Por un lado, creo que hemos sido siempre bastante reconocidos porque nos llaman para hacer música, llevamos varios años viviendo de esto y creo que nuestros discos tienen cierto interés. Sí que hemos sido reconocidos en este sentido. Pero es cierto que para este tipo de estilos, sí que hay un techo, se nos reconoce pero en un peldaño bastante bajo y parece que sea como muy difícil para nosotros llegar a ser mayoritarios.

Se nos otorga un lugar bastante modesto, no somos centrales. En el extranjero quizá sí que llegaríamos a audiencias mejor. Se nos deja en España en un lugar mediano, algo de lo que no me quejo porque estamos muy agradecidos de poder seguir tocando aquí.