CRITTERS: “Hemos aprendido a vivir con la ilusión, la frustración y el escepticismo”

CRITTERS_109_by_Marc_Medina

Suelen decir que la escena barcelonesa es más melosa y menos agresiva que la madrileña pero esos tópicos se vienen abajo con un clásico del underground barcelonés, que regresa con fuerza tras nueve años en otras cosas. Su líder ha sido Josep en solitario y en compañía de otras bandas, el bajista Javier López ha trabajado para la academia de Red Bull y el batería Joan Pernil también ha prestado sus baquetas a otras formaciones. Tampoco faltarán en la banda Pol Marín y Sergio Antón. Todos ellos han decidido regresar a 2002, a aquellos años de principios de siglo donde todo aún estaba por hacer y tenía sentido. En su regreso siguen mostrando una sofisticada fuerza arrolladora con la misma garra y la misma clase de siempre para desnudar al garage y cubrirlo con la purpurina necesaria para que luzca esbelto.

Hablamos con los Critters, una banda muy necesaria en Barcelona, sobre su regreso y sobretodo, de escenas y buena música en una bonita conversación que reproducimos para tu deleite. Si desconocías a los Critters ya tienes una excusa para visitar sus explosivos directos, y si ya eras uno de sus seguidores, sus palabras te traerán buenos recuerdos de otros tiempo no tan lejanos.

¿Qué habéis sentido para volver a tocar juntos?

Un bulto en el pantalón. Todos cachondos y motivados.

¿Critters sigue sonando igual, os apetecía volver al garage?

Seguimos sonando igual, pero mucho más contundentes y abrasivos. Ahora se nota mucho más la experiencia como músicos. Hace años algún viejo sabio de la escena nos comentó que nuestras composiciones estaban por encima de nosotros como intérpretes. Ahora no.

¿Existe un resurgimiento del garage?

Sin duda, desde hace unos años hay un sonido garage que está muy de moda pero con el que no nos identificamos mucho. Los Black Lips, Thee Oh Sees y todas las bandas del estilo han tenido una influencia muy importante en el rock & roll más trendy, para bien y para mal. Hay grupos que siguen esta estética sónica y que están bien, pero también hay mucha paja.

¿Por qué creéis que vuelve este género?

Nosotros estamos más cerca del rock & roll y el power pop que no del tipo de garage desaliñado que se hace ahora. Nuestros referentes son Jon Spencer Blues Explosion, The Who, The Mooney Suzuki, Atom Rhumba, Thee Michelle Gun Elephant… Nosotros somos garage porque tocamos rápido, fuerte y sonamos sucios. Ha vuelto este género porque es una música muy accesible, es pop con distorsión y melodías pegadizas, y eso lleva funcionando desde hace décadas. Por otro lado siempre ha existido una escena de garage rock clásico más subterránea… Siempre habrá chavales que se sientan atraídos por el rock & roll, aunque en la radio les vendan otra cosa.

Todos habéis crecido como artistas en diferentes proyectos después de nueve años sin estar en la banda, ¿qué ha cambiado en vosotros y en la música en general?

Hemos aprendido a convivir con la ilusión, la frustración y el escepticismo. Ser músico es agotador, sobre todo si no tienes mucha repercusión. Vas de fracaso en fracaso, pero siempre con ilusión. O acumulando pequeños triunfos que te motivan a seguir. Hemos evolucionado como personas, como artistas… Y sobre todo hemos aprendido a trabajar de forma independiente. ¡La industria de la música ha cambiado mucho! Nosotros nos quedamos en la era Myspace. En cierto modo, CRITTERS comienza de cero.

¿Cómo ha sido reiniciar Critters?

Muy intenso, emocionante, ilusionante. Creo que todos echábamos de menos tocar juntos. Durante todos estos años hemos seguido haciendo música, pero todos coincidimos que la intensidad que conseguimos con CRITTERS no la hemos alcanzado con ningún otro proyecto.

¿Cómo surgió esa posibilidad?

Nos juntamos un día para vernos y rememorar viejos tiempos y nos fuimos poniendo cachondos poco a poco. Hicimos un concierto de reunión, luego vinieron algunos más, y un año después aquí estamos con un LP.

¿Qué echabais de menos de la banda?

La descarga de adrenalina de tocar todos como perros. Lo que internamente llamamos “El Fuegote”. Eso además de hacer el cabra y ponernos finos juntos.

¿Cómo os planteáis el proyecto?

Pues intentamos no marcarnos objetivos. Simplemente nos dejamos llevar porque ya sabemos que para que funcione un proyecto entran en juego muchas variables. Lo que queremos es tocar, descargar rabia y energía con nuestra música, que la gente lo pase bien con nosotros y hacer canciones que sean puro fuegote.

¿Vuestro sonido es innegociable o queréis experimentar?

Siempre hemos sido un grupo de rock & roll bastante experimental. No hacemos canciones de tres acordes y estribillo. Si escuchas nuestros temas están llenos de detalles, estructuras poco convencionales, riffs muy estudiados, e intentamos hacer canciones que tengan su propio universo. El disco que hemos grabado tiene 11 temas y es muy variado, siempre ha sido una premisa hacer canciones diferentes entre sí. Ahora comenzaremos a hacer nuevos temas y seguramente saldrán ideas interesantes. Sobre todo porque Pol es la cabeza pensante, y es una esponja y un nervio creativo, un día viene todo empalmado con los Dirtbombs y al día siguiente te está dando la brasa con el último de Animal Collective. Eso es genial para componer.

¿Por qué grabar en directo?

Porque se capta la esencia de la banda. Porque no te comes el coco (sobre)produciendo y das al oyente un reflejo real de lo que eres en directo. Captas el momento, la esencia, las virtudes y los errores. Es un proceso más orgánico y más emocionante. Y en el estudio te lo pasas en grande.

¿Ser vintage es el reflejo de una sociedad que no ha sido capaz de reinventarse o mera nostalgia?

No nos consideramos ni vintage, ni puristas. Hemos grabado con bastante material antiguo, pero porque le beneficia a nuestro sonido. Mike Mariconda sabe mucho de producir bandas de rock & roll, ha leído y entendido muy bien nuestro lenguaje, y en ese sentido nos hemos dejado guiar por él. Algo que sí que parece una obviedad es que el rock & roll no ha vuelto a sonar tan puro, salvaje y excitante como en los 70s. Entonces había una frescura que muy pocas bandas han conseguido replicar después.

¿Qué géneros creéis que se impondrán en un futuro?

Ni lo sabemos ni nos importa mucho. A nosotros nos gusta la buena música, sin pensar en géneros ni demás historias. Y no tenemos prejuicios, escuchamos de todo.

¿Cómo se encuentra la escena barcelonesa?

Barcelona es un lujo de ciudad porque siempre pasan cosas, hay festivales importantes y un montón de actividad musical y cultural. Siempre surgen nuevos grupos, hay mucha creatividad. Lo malo es que cuando tocas en los cuatro sitios clave ya se queda pequeña. Por eso tenemos ganas de salir fuera.

¿Está en mejor forma que Madrid?

Cada ciudad tienes sus fortalezas y debilidades. Y su propia personalidad. De bandas buenas y malas hay en todos lados. En la música como en la vida no hay que comparar. Ni competir. Eso sí, el Barça se saca ahora mismo la chorra y se la pasa por la cara al Madrid. ¡Ahora y siempre!

¿Qué planes tenéis para este 2016?

Dar a conocer nuestra música, promocionar el disco y tocar todo lo que podamos. Y seguir sobreviviendo con la puta miseria que ganamos.