Anímic: “Últimamente veo fuerza de nuevo, veo gente que no quiere aceptar cosas, vuelvo a tener un poco de fe en la humanidad”

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A principios de año, justo cuatro años después de su último LP, Anímic publicó Skin. Sin dudas, el disco más electrónica que han sacado y, por consecuencia, el más distinto musicalmente a lo que habían sacado hasta ahora. Ellos definen este nuevo trabajo como un cambio, un requiebro, una transformación. Pero aún y así, no os asustéis, la esencia de Anímic persiste, en sus letras, en sus ideales y, porqué no, en la calidez que hay entre tanto loop calculado. De momento ya los han confirmado para festivales de la talla del Primavera Sound, Sónar o BBK. No os perdáis su directo, más que notable para uno de los mejores discos a nivel nacional de lo que llevamos de año (aquí podéis ver las fechas).

Ahora, unas semanas después del lanzamiento, hemos podido hablar con Louise Samson, la voz de este disco y una de las almas madre del grupo, sobre Skin y los cambios que han llegado con él.

Primero de todo, felicitaros por el gran trabajo que habéis hecho con Skin, el resultado es brillante. Lo primero que uno se da cuenta es del gran cambio musical, adoptando principalmente la electrónica en vuestro discurso. ¿Cómo surgió esta idea?

Habíamos jugado con la electrónica en nuestro primer disco allá por el 2004, no teníamos batería entonces y era lo más lógico. Así que cuando después del Hannibal, decidí que no quería tocar más la batería, era como la solución natural. Siempre nos han motivado los ritmos secuencias y taladradores y esto nos dio una excusa para hacerlo. Al principio íbamos algo perdidos, pero en cuanto Ferran encontró un ritmo, se nos abrió un abanico infinito!

Además de la electrónica, han habido muchos cambios en este nuevo trabajo (Louise dejando los instrumentos para centrarse en la voz, Ferran en los teclados…). ¿Como ha vivido Anímic toda esta transición, fue complicado para el grupo?

Cuando empezamos a componer no era nada evidente qué fuera a pasar, mirábamos de encajar voces de Ferran pero no acababa de encajar el registro con el que la canción necesitaba, en cambio, cuando me salía una idea a mi, enseguida encontraba su sitio entre el tipo de sonido. Así que llegó un día en que dijimos, vamos a centrarnos en que yo haga las melodías y las voces. Total, Ferran no había parado con su proyecto en solitario y yo tenía mucho acumulado y muchas ganas de expresarlo! Al principio la banda muy bien después, cuando nos metimos en el local a sacar su parte, fue cuando vieron que realmente sería un reto, pero lo superaron con creces 🙂

A pesar de los cambios musicales, vuestra esencia sigue ahí: las letras, la oscuridad… Pero ya no está la rabia que mostrabais en Hannibal; parece como si lo hubieseis aceptado y estuvieseis en la siguiente fase. En un momento con tantos cambios políticos y sociales como ahora, cómo vivís y leéis todo esto en Anímic?

Me alegra que te transmita eso porque es lo que sentimos. El disco en si trata mucho la indiferencia del ser humano, como después de enfadarnos (Hannibal) llegamos de nuevo a conformarnos con lo que tenemos delante. Hay momentos, sobretodo en directo, que entramos un poco en un estado de trance, con los ritmos planos y oscuros, y es un poco como veo ahora a la sociedad. Aunque esto fue hace un año, no se porque pero últimamente veo fuerza de nuevo, veo gente que no quiere aceptar cosas, vuelvo a tener un poco de fe en la humanidad. Este disco podría ser una explicación de como nos hemos deshumanizado pero también podría ser un explicación de como volver a humanizarnos… Depende de como quiera verlo cada uno. Nosotros sentimos bastante asco en general hacia nosotros mismos, somos pasivos, somos plaga, y nos aguantamos como especie gracias a esa red de personas buenas y generosas que luchan contra los malos cada día con sus acciones (voluntarios, generosos, gente de buen corazón).

Me gusta ver como habéis mantenido el minimalismo en vuestras piezas (incluso creo que lo habéis mejorado). Ha sido difícil experimentar nuevos sonidos pero mantener este aspecto? Cómo influenció esta vez la producción de Jordi Matas cuando no suele trabajar con sonidos tan electrónicos?

Para nosotros es muy importante mantener la separación entre instrumentos. Nos gustan los bloques de sonido pero entendiendo cada uno aparte, algo a veces muy difícil de conseguir la verdad. Muchas veces oyes algo que suena ‘cañero’ y es difícil distinguir cada instrumento, pero para nosotros es esencial que eso pase. Como se consigue? Ni idea, creo que tiene más que ver con el ego de cada uno jajaja. Si cada uno oye bien lo suyo es que está bien mezclado! Eso sí, ha sido más fácil en esta ocasión: grabar una batería es difícil cuando buscas un sonido en concreto, pero una base electrónica es mucho mas nítida y fácil de redondear. Jordi creo que no entendía nada cuando empezamos, de hecho no le pasamos ni maquetas… Además él hizo mas producción con la mezcla, pero a la hora de grabar hizo de técnico, hacía lo que le mandábamos el pobre, y claro, hasta que no grabé yo al final, no sabía ni lo que escuchaba jajaja! Pero creo que ha sido una experiencia curiosa para él, acostumbrado a otros estilos más clásicos.

Habéis conseguido algo que encuentro muy complicado. Dentro de la digitalización fría y calculada de los ritmos electrónicos, aún está la humanidad cálida de los otros discos de Anímic. Y fluyen perfectamente las dos juntas. ¿Cómo conseguisteis este equilibrio?

Cuando nos juntamos por primera vez en el local, yo, que soy muy de emociones para explicarme, dije: “aquí hay algo importante a entender, Ferran y Juanjo son lo inhumano, y nosotros -Núria, Zuma y yo- somos lo humano, no podemos adaptarnos a los ritmos como lo haría un ordenador o un robot, si no que tenemos que intentar mantener  lo orgánico, el sudor, hay que dar vida a algo que no lo tiene“. Y con este concepto empezó una lucha para dar emoción a algo plano, como una lucha de humanos contra robots, había que ser lo más visceral posible para contrarrestar la electrónica. Fue una guerra la verdad, y cada directo lo es también, tienes que nadar a la superficie para que el ritmo no te engulla.

De Skin, los temas que más me han gustado son dos que suenan muy distintos entre ellos: Hidden y Glass. ¿Qué me podéis contar de ellos?

Glass es un escupitajo, jajaj, salió a última hora aprovechando un ritmo que tenía Ferran guardado y un texto que adapté de un discurso de Elie Wiesel, llamado The perilla of Indifference (aquí lo podéis leer). Me tocó mucho la letra y queríamos hacer algo directo y potente. Hidden, en cambio, es un tema que tardé mucho en componer. Lo hice ya hace tiempo, igual medio año antes de ponernos a crear Skin, estuve varias noche creando Hidden y Silence porque tenía la necesidad de hablar de dos temas personales. En el caso de Hidden, trata la transexualidad de mi hijo, quería escribirle una canción de amor, de madre a hijo, para que sintiera que siempre estaré allí respetándole y amándole. Cuando las hice llevaban base electrónica, pero después había tanto ritmo en el disco que me gustó más la idea de quitarlo totalmente.

Con todos estos cambios, el directo también se debe presentar como un reto nuevo e importante (y un servidor tiene muchas expectativas para vivir este cambio). ¿Qué podemos esperar de él? ¿Está siendo complicado llevar este formato en el directo?

Está siendo muy fácil! No sabes lo bien que se está en las pruebas sin batería jajaja, es rápido y fácil de probar jeje! Es muy nuevo para nosotros, especialmente Ferran y yo, que cambiamos de posición: Ferran lleva una pedalera, desde donde tira las bases como loops, y el teclado y yo estoy al frente con el micro en mano y realmente no me puedo parar quieta… Pero también significa que estás más allí fuera, expuesta, sin nada dónde esconderte cuando el público es más frío o cuando no estás sintiéndote cómoda del todo. Pero a la vez, la experiencia de mirar a todos los demás y verles pasándolo tan bien… Ferran bailando, yo sin respiración a momentos (tengo que ponerme más en forma jajaj), es una pasada. Sí que hay momentos en los que te puedes sentir que todo es una ida de pelota y no sabes si, de tanto que te metes en tu propio universo, no te estás comunicando con el publico… Pero creo que ahora mismo la cosa será así. No sabemos hacerlo de otra manera y tampoco somos muy showpeople…

Finalmente, etiquetar Skin solamente de disco se quedaría pequeño, viendo todo el trabajo visual, fotográfico y de videoclips que hay detrás. ¿De dónde surge la idea de todo este universo audiovisual que acompaña el LP? Contadme un poquito como fue todo este proceso tan rico e interesante.

Bueno, yo me dedico a la promoción; no es mi gran pasión pero me permite estar metida en el mundo de la música y aprender muchas cosas que me gustan. Ya estaba un poco harta de las típicas estrategias de “ahora saco single, ahora otro y ahora un video…”. Tenía dos razones que me impulsaban a pensar una nueva idea, la primera era huir de estas estrategias, y la segunda no perder tiempo ni obsesión mirando internet durante dos meses después de sacar el disco. Odio sentirme esclava de redes: sacar un disco y querer leer todo lo que escriben significa no ser persona durante un buen tiempo… No quería eso, quería sacarlo y volver a la normalidad. Un día, debatiendo con la banda sobre como lo haríamos, nos planteamos si hacer video; de allí que propuse hacer 8, uno por tema. Ferran me llamó loca, Núria estuvo conmigo, fue un día de aquellos de “bueno, si lo quieres intentar adelante” jajaj. Y de allí surgió: listado de directores amigos o que hubiesen contactado con nosotros, y a tope. Con poco presupuesto (por no decir nada) y solo un par de meses. Pudimos convencerles a todos de unirse a la locura, y la respuesta fue tremenda: la gente se lo tomó como algo suyo, convirtiendo el disco en solo una parte de todo un proyecto, en la banda sonora de la película de cada uno. Impresionante. De allí también que no quisimos dar mas importancia a unos o otros, los sacamos todos a la vez en diferentes medios y a la misma hora, a tope!!!

¡Muchas gracias!

A vosotros!