ZOLA JESUS – STRIDULUM II

ZOLA JESUS - STRIDULUM IILa experimentación en el mundo de la música está de moda. Los artistas se han lanzado a probar nuevos sonidos –muchos de ellos, parapetados en la electrónica y los sintetizadores- dispuestos a dar a conocer una versión diferente de su trabajo, probablemente influenciados por el éxito de bandas “alternativas”, como pueden ser Animal Collective o Crystal Castles. Y eso está bien, porque últimamente teníamos la sensación de que estaban apareciendo un sinfín de bandas y cantantes, pero la mayoría no ofrecía nada nuevo, todo nos sonaba igual.

En esa nueva oleada de bandas y cantantes que convierten la experimentación musical en su seña de identidad podríamos meter a la americana Nika Roza Danilova, o lo que viene siendo su nombre artístico, Zola Jesus. La muchacha, de 21 añitos, lleva sólo dos en el mundillo de la música, pero sus primeros trabajos le han hecho ganarse el visto bueno de muchos entendidos, entre ellos los que se encuentran, como no, los de Pitchfork (que cosa que dicen que es buena, va a misa). Total, que la chica es amada en el mundillo de la música, y acaba de lanzar su nuevo álbum, Stridulum II.

Reconozco que hasta que no tuve el encargo de realizar esta crítica, desconocía la existencia de Zola Jesus, así que he estado indagando un poco por la red para saber algo más de este nuevo álbum, y resulta que no es todo lo novedoso que podamos pensar, porque en realidad es la suma de su EP Stridulum más tres nuevos singles que también han salido aparte como un nuevo EP llamado Valusia. La portada de este nuevo CD recupera la del EP que le da nombre, esa persona –no adivino si es un hombre, una mujer o incluso la propia Nika- cubierta de una masa viscosa negra, parecida al petróleo.

Esa sensación de negrura y angustia que transmite la portada es exactamente la que provoca comenzar a escuchar el largo. Es música oscura, densa, que transmite sentimientos como la rabia, la angustia o el sufrimiento propios de un corazón totalmente destrozado por los motivos que sea, cuya esencia queda recogida en Trust Me, el tema más corto pero a la vez el más intenso. Las primeras notas de Night son susurros propios de una pesadilla de la que parece que Nika quiere salir dejándose la garganta en cada estrofa. I Can’t Stand y Stridulum se convierten en dos de los temas que mejor se dejan escuchar en el álbum, porque mantienen ese equilibrio entre la enorme potencia de voz de Nika y la música intensa y tenebrosa, conformando un tándem perfecto.

Run Me Out es el corte más “operístico” y sosegado del CD, donde Zola Jesus vuelve a mostrar todo el poderío de su voz. Eso sí, la continuación, Manifest Destiny, te deja una ligera sensación de repetición, de “yo ya he escuchado este tema hace un rato”. Y Tower no logra quitarte esa idea de encima.

En los últimos cortes del álbum, Lightsick y Sea Talk, Zola se aleja un poco de la tónica general del álbum y por un momento recuerda a Bat for Lashes. Es lógico pensar que, con su edad, Nika haya bebido de influencias como ésta, pero lo cierto es que Zola Jesus tiene la presencia y la capacidad suficiente como para seguir desarrollando su música y trazar una línea que defina claramente cuál es su estilo. En estas nueve canciones, demuestra todo lo que es capaz de conseguir con su voz, pero aún así, nos deja con la duda de si será capaz de hacerse con un hueco permanente en el panorama musical con una propuesta tan diferente a los que todo el mundo está acostumbrado a escuchar.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10