YEARS & YEARS – COMMUNION

Nuestra puntuación

5

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

Formados en 2010, Years & Years son una banda londinense liderada por el vocalista y actor Olly Alexander, quien se ha convertido en una bandera algo esperpéntica de la homosexualidad que roza el postureo máximo y el amor propio extremo en sus actuaciones y videoclips. Irrelevantes durante casi 4 años, el año pasado ya lanzaron un par de grandes singles que les llevaron a ganar el “prestigioso” premio BBC Sound of 2015, que se han llevado anteriormente artistas como Mika, Adele, Jessie J, Ellie Goulding o Sam Smith (todos con un éxito comercial bastante descomunal) y en los que en otros puestos han quedado sin embargo bandas como Franz Ferdinand, Interpol, Foals, Yeah Yeah Yeahs, Vampire Weekend, MGMT, James Blake o Frank Ocean… Vamos, que este primer puesto augura lo que inmediatamente viene a confirmar Communion -su álbum debut- un gran éxito en el mercado, grandes giras, incontables fans y poco más.

Si, está claro que es lo que todo artista desea (¿No?/No): que su obra se dé a conocer, pero por el camino de la fama Years & Years se han dejado en menos de un año todo lo underground y exclusivo que podían tener, ejerciendo de banda medianamente exclusiva aún para un público poco exigente dentro del círculo de la música alternativa.

Como últimamente sucede en algún que otro lanzamiento británico, nos hemos encontrado con 5 singles, además 4 de ellos reunidos en un EP, que nos han dado una idea bastante (completa) aproximada de cómo iba a sonar todo el disco. Synth Pop y electrónica muy melódicos y bailables al servicio de unas letras tan facilonas como pobres. Los singles eran bastante interesantes, sobre todo aquel Shine en 2014 con actores de Utopía y gente guay, que era bailable, esclarecedor y sugerente, a pesar de ser ya desde entonces superficial. Eso sí, cuando les llegó el éxito con King -hasta en nuestro propio país- se lo esperaba menos gente que el Somebody That I Used to Know de Gotye, convirtiéndose en un tema que escucha cualquier persona de a pie que puedas ver por la calle. En cuanto a Take Shelter, fue el single que hizo que a esta banda se le viese el plumero, con el beat de reaggeton, pero no a modo de broma (como la cumbia de Arcade Fire), sino totalmente en serio, para facilitar el gancho con toda la gente posible.

Pero lo peor no es esto como tal, ya que estas son canciones bastante decentes y que no hay por que despreciar, el problema es llegar al álbum de 13 cortes y no encontrar ninguno que destaque sobre los singles, ni tan siquiera a su altura, tres de ellos además están entre las cuatro primeras canciones del tracklist, dejando el álbum -si fuese un barco- medio sumergido en un agua bastante fría y aburrida, a sabiendas además de que la mitad que se salva, tarde o temprano acabará también bajo el agua hundida. Las letras sobre los amores de Olly Alexander son bastante infantiles y tienen poco que aportar a unos oyentes medianamente maduros que no estén efervescentes de hormonas. Por tanto, la interiorización de las mismas y de las propias canciones se reserva a un target bastante reducido, que por suerte ahora está colmando los festivales musicales (la fecha de lanzamiento no es coincidencia).

Poco más que decir sobre este Communion al que le auguramos un éxito rotundo económicamente hablando, y poco más también sobre Years & Years, que creemos que disfrutarán una relevancia musical y artística más bien pobre (a no ser que cambien drásticamente de dirección). Porque la música no es solo pan y circo, hay que poner mucha más carne en el asador, o si lo prefieren unos buenos calabacines, pero algo consistente.

Escúchalo aquí: