WOLF GANG – SUEGO FAULTS

The King and All of His Men. Ese era el título de la canción con la que el londinense Max McElligott se dio a conocer en 2009 en el mundo de la música. La cosa le fue tan bien a este chico -que abandonó sus estudios de economía en pos de su sueño de dedicarse a cantar-, que dos años más tarde ha recuperado la canción que le dio la fama y la ha incorporado a su álbum de debut, Suego Faults.

¿Y qué nos podemos encontrar en esta carta de presentación de McElligott? Pues pop. Pop del de calidad, muy ornamentado, con toques glam, mezclado con guitarras que le dan el punto rock desatado y bañado por las aguas electrónicas tan de moda en estos tiempos –aunque ya veremos lo que dura esta tendencia, que todos nos conocemos los vaivenes de lo que está in y lo que esta out-. Dicho así puede parecer un batiburrillo de estilos que no llevan más que a un pastiche sin forma ni color. Pero de eso nada; Wolf Gang -que así hace llamar nuestro cantante a su proyecto en cuestión- consigue crear un disco fresco y jovial. Aún así hay que reconocer que su propuesta está ya bastante masticada. No aporta novedad, es simplemente un disco con una buena manufactura, unos temas con estribillos pegadizos, pero poco innovador.

Para que nos entendamos mejor, este disco podría ir en la misma estantería en la que están colocados los álbumes de Scissor Sisters, Mika o Patrick Wolf. McElligott también es de la escuela del falsete y el adorno musical. Ahí están como ejemplo Stay and Defend o Nightflying, temas que no desentonarían en absoluto en un concierto de Jack Shears y los suyos. Claro que los temas de Wolf Gang no están tan destinados a hacer mover el esqueleto como los de Scissor Sisters. Las canciones de Suego Faults son mucho más intensas, un poco menos aptas para la pista de baile pero más disfrutables a largo plazo. Así, podríamos destacar la ochentera Back to Back o la sensual Breaks in Paris. Por supuesto, también hay lugar para las baladas más dulzonas y pegajosas, como Planets o Midnight Dancers. Pero sin lugar a dudas, la gran estrella de la corona es The King and All of His Men. Es la canción que deja claro que McElligott bebe de muchas influencias, pero tiene su propio estilo, en el que aún debe ahondar un poco más para ofrecer su mejor faceta.

Uno de los defectos que se le pueden achacar a Suego Faults es su excesiva duración, llegando a provocar una sensación de pesadez bastante desafortunada para un talento en alza como es Max McElligott, el cual, si en directo suena tan bien como lo hace en este álbum de debut, puede convertirse en una de las grandes estrellas del pop. Habrá que esperar para saber si Wolf Gang da pasos firmes para superar con creces este debut y Max McElligott tiene verdaderamente madera de artista. Por el momento, no va mal encaminado.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6.5/10