Two Door Cinema Club – Gameshow

Two Door Cinema Club - gameshow - crazymind.es

Nuestra puntuación

8

7

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

Librarte de ti mismo, como influencia de cientos de grupos que suenan exactamente como tú, es una tarea ardua y costosa y que, a veces, da como resultado que acabes desmarcándote tanto de tu propio sonido que no seas reconocible. Esa es la tarea a la que han destinado este Gameshow el trío irlandés y, lo cierto es que han salido exitosos de tan difícil labor.

En este tercer disco (siempre pasa todo en el tercer disco), ha primado el buceo en las influencias sonoras del indie dance de la banda y, a partir de ahí, se ha iniciado una tarea de reconversión para acabar asimilándolas dentro del corpus básico de lo que es la música del trío. No hay, así, una revolución que te diga: “Este no es mi grupo, que me lo han cambiao“, pero tampoco ha habido un cambio lampedusiano. Cada exploración estilística se ha integrado de la mejor manera dentro del proceso compositivo para acabar demostrándonos que el proceso de maduración típico de todas las bandas (a no ser que seas AC/DC), depende más de la propia capacidad para saber mantener tus propias señas de identidad y seguir componiendo temas que deriven en temazos que del talento que tengas como músico.

Gameshow baja las revoluciones de Beacon o Tourist, y gana en matices, en profundidad en la escucha (es un ejemplo clásico de disco que entra más y mejor con cada reproducción) y en texturas. La tríada que abre el disco (Are We Ready, Bad Decisions y Ordinary) no te harán bailar frenéticamente, pero te harán bailar, que es de lo que se trata, con el temple del que lleva muchas noches bailadas y al que le basta un mero bajo sincopado y unos 120bpm para mover la cadera y demostrar todo lo que sabe. Bad Decisions, por ejemplo es la canción que Prince llevaba buscando componer desde el Lovesexy y que tanto se le resistía, mientras que Ordinary suena a la ELO haciendo indie.

Este inicio del álbum ya nos ha puesto las cartas sobre la mesa. Ha sido un golpe de efecto que nos ha demostrado que el paso del tiempo ha hecho ganar en madurez a la banda y que se han desmarcado de los miles de clones que surgen cuando tienes éxito. Ahora toca demostrar que se sigue estando ahí, para enseñar a esos pusilánimes sin personalidad cómo se hacen las cosas y lo que les queda para llegar a nuestra altura. A eso se dedican el siguiente par de temas, Gameshow y Lavender, a los que no les hace falta subir las revoluciones para dejar claro que los que parten el bacalao son Two Door Cinema Club. Y con esto nos permitimos una licencia más para volver a la vacilada.

Y eso es lo que Fever, con su nombre de reminiscencias setenteras es. Falsete, infecciosa sección rítmica y guitarra vacilona en una canción de disco funk, que crece cada vez que la escuchas. ¿Ya te hemos vacilado lo suficiente? No. Escucha Invincible esa balada que es lo que el último disco de M83 pretendía ser y se quedó en parodia, una balada en medio tiempo con guitarra AOR y ritmos westcoast, casi vaporwave.

Algo que encontraremos expandido y subido de revoluciones en Surgery, puro retrowave que bebe de Prince, el italo disco, el vaporwave y el disco funk a partes iguales y que es, para mí, uno de los mejores temas del disco sino fuera por la vacilada final ese Je Viens De La, nueva muestra de synthpop y falsetes que agota, otra vez, y pone en evidencia al malogrado Junk, en su intento de explorar el pasado sin caer en el sonrojo. Un tema que sólo dejarás de bailar si estás muerto.

Gameshow supera el síndrome del tercer disco, tal y como hemos dicho, sabiendo encontrar el perfecto equilibrio entre la exploración estilística, el bucear entre las influencias y el saber adaptarlas a nuestro propio sonido, evolucionando y aportando cosas nuevas sin menospreciar la tarea de saber generando hits y temazos, tal vez no tan inmediatos como I Can Talk o What You Know, pero que acabarán siendo mucho más intemporales que los citados. Sí, tal vez no sean los Two Door Cinema Club del principio, pero siguen siendo ellos, mejorados y revitalizados, sabiendo huir de la copia de sí mismos.