TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO – VICTORIA MÍSTICA

TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO - VICTORIA MÍSTICA

TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO - VICTORIA MÍSTICA

Para toda esa gente que piensa que la música indie española es toda igual, hay un buen remedio, escuchar Victoria Mística y de paso los discos anteriores de Triángulo de Amor Bizarro.

No hay bicho viviente que aguante en pie el puñetazo en el estómago y la rabia desatada tanto en disco como en directo, que por otra parte desde un primer momento se convirtió en una experiencia inevitable para todo indie con amor por el “ruido”.

Los gallegos se han tomado su tiempo desde el disco anterior, 3 años, y parece que la espera ha sido para bien. Lo han producido ellos mismos en el estudio de Roberto Mallo, las mezclas corren a cargo de Manny Nieto (BreedersLos Lobos) y el sello que lo saca al mercado es Mushroom Pillow.

Para empezar, la portada ya da pistas con La lucha de San Jorge y el dragón de Rubens, distorsionada, desenfocada, llena de ruido.

Si buscas diferencias con los antecesores, no hay muchas (su anunciado giro al pop no lo encuentro, ni tampoco la referencia que muchos apuntan de The Pains of Being Pure at Heart) y siguen todas sus señas de identidad. Letras irónicas, referencias sociopolíticas y consignas amenazadoras.

Robo tu tiempo es uno de los adelantos que precedieron a la publicación junto con Ellas se burlaron de mi magia. El sonido industrial, con chirridos que podrían ser de radiales, un estribillo repetitivo y pegadizo y un grito final, que seguro que repetiremos en todos sus conciertos (¡guillotina!), la destacan como una de las mejores del disco.

Otra de las grandes frases del disco: “Vamos a pudrirnos en un mismo ataúd, vamos a pudrirnos en la misma fosa común, que se fundan nuestros restos…”. Un rayo de sol es quizás la más pop o menos rabiosa, si no fuera por un final desatado de guitarras podría haber sido incluso una balada para lucimiento de Isa Cea (bajo y voz).

En Delirio místico se alternan cantando y haciendo coros Isa y Rodrigo Caamaño (guitarra y voz). En este disco han ganado puestos las canciones cantadas por ella respecto a El hombre del siglo V (2007) y Año santo (2010), y casi están equilibradas.

Siempre irónicos, basta con escuchar Estrellas místicas (una canción un poco Planetas) sobre el mundo de la música y el éxito. La favorita de la banda es De la mano de las almas oscuras y antecede a Clara, cierre del disco, que si te pones a buscarle fallos sólo le encuentras uno: que es muy corto. Si es que podemos llamar fallo a ir al grano sin florituras y sin canciones de relleno. Nueve canciones, treinta minutos escasos para uno de los discos nacionales del año.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10