TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO – SALVE DISCORDIA

triangulo

Nuestra puntuación

9

8

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

Poniéndose ante el espacio en blanco uno se pregunta qué queda por decir sobre Triángulo de Amor Bizarro. La banda nacional que conquistó a la crítica con su ruidoso y salvaje debut homónimo hace 9 (¡!) años nos trae ya su cuarto álbum de estudio Salve Discordia, y después de escucharlo una y otra vez no aleja ni un centímetro la sensación de euforia o satisfacción inicial que podríamos haber tenido hace ya una década.

En su particular andadura por las tierras baldías de nuestra geografía, Triángulo de Amor Bizarro no han dado ni un solo paso en falso. Esto lo sabemos los consumidores tanto como crítica como público, y aunque poco a poco ha habido una “purificación “(bastante lógica) en su sonido, prácticamente todo lo que les hizo saltar a la “fama” permanece intacto.

La religiosidad y la mística que rodean al cuarteto gallego desde casi sus inicios son una de las reivindicaciones más bellas, divertidas y literales que nunca una banda ha sido capaz de plantar en nuestro país. Desde los nombres de sus álbumes hasta los de sus canciones, pasando por constantes letras que atacan la tradición; “no permitas que te engañen con costumbres propias de la edad media”. Aquí el que se engaña con radiofonías facilonas de letras típicas es porque quiere, porque TAB están cada vez más cerca del pop, pero siguen siendo presa fácil del prejuicio hacia cualquier cosa noisy o agresiva que se escuche en nuestras tierras. En Salve Discordia no iba a ser menos, pura verticalidad y cada vez más desarrollos y variaciones instrumentales que hacen que su música suene internacional (con forma propia), intencionada, e inteligente, tres elementos que definitivamente faltan en cualquier escena de nuestro país.

De nuevo tenemos un álbum repleto de leitmotivs que se nos pegan en la memoria, “la ciencia es mentira, la ciencia es mentira, sin ti”, por ejemplo, o “cabalgan en sus motos, cabalgan en sus motos, blandiendo sus cadenas, blandiendo sus cadenas”. En Salve Discordia se recopilan algunas de las mejores fórmulas que la banda ha resuelto a lo largo de su carrera; los reventones instrumentales de Victoria Mística o la oscura ferocidad del homónimo se esconden entre melodías que son tan divertidas como familiares, pero que no terminan de sonar a repetidas.

Incluso en este cuarto largo (esta vez sí, 40 minutos) hay espacio para tempos lentos, baladas noise raras y melancólicas “habría dado mi moto por ti, lo habría dado todo”. Los últimos temas se caracterizan por una temática muy TAB de siempre, Luz del Alba es una canción memorable dentro de su discografía, tan intensa y conocida como impredecible, que da paso a la que personalmente consideraría prácticamente la mejor canción de los gallegos que he escuchado. O Salve Eris es una de las canciones más marrulleras que podemos haber escuchado en muchos años en España. Es más, después de un álbum tan divertido, tan bueno, pero tan conocido, es esta la que nos hace lanzarnos la pregunta definitiva que podríamos haber apartado ¿Esto no debería tener renombre a nivel internacional? El mood y el ambiente de la canción, de cocción lenta y tensa, van activando cada uno de nuestros músculos hasta dejarnos en un estado de paranoia total que estalla con el nuevo ritmo bailongo, y que pide un pogo apoteósico, mientras se recitan como una oración diabólica las últimas frases del álbum (como no, con un par de buenos leitmotivs, algunos con inquietantes mensajes):

con tres espadas

contra un muro de agujas

sobre el caballo negro

sobre el caballo

con cinco cruces

con cinco estrellas rojas

puñalada a la derecha

puñalada

profundo del invierno

la noche se transforma en día

sangre roja en la nieve blanca

sangre azul por la mano roja

protege tu cuello

protege tu cuello

protege tu cuello

protege tu cuello

Mientras no podemos esperar a ver todo esto en directo, podemos al menos seguir escuchando obsesivamente este enésimo acierto de Triángulo de Amor Bizarro. La nueva celebración diabólica-revolucionaria-infernal-anti todo-pro amor  de los gallegos es, seguramente, no el disco nacional del año, sino uno de los mejores productos que ha salido de nuestro país en varios cursos. No hay competición para TAB, ni habrá sumisión para el oyente de Salve Discordia.

 

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