Thy Art is Murder – Dear Desolation

Nuestra puntuación

6

Hay veces que una banda se tienen que arriesgar y apostar por la evolución, aunque ésto no llegue a agradar a sus fans. Thy Art Is Murder es tan consciente de ello que, partiendo del deathcore como base, se ha alejado de sus otros trabajos como Hate, de 2012, o Holy Wars en 2015. De este modo, antes de adentrarnos en la reseña, podemos decir que la banda ha mejorado su estilo, sólo parcialmente, pero lo suficiente como para que suene fresco a nuestros oídos.

Dear Desolation no es un mal álbum. Como he dicho antes, su sonido es bueno, evoluciona –un poco- sobre sus pasos, y acompaña a la perfección al mensaje que quiere transmitir el álbum: ‘Piensa por ti mismo’, de una forma clara y directa, así como empieza el LP nada más iniciarlo; Slave Beyond Death, el track que da comienzo, no pierde el tiempo en mostrarte el pesado riff de guitarra antes de que rompa con una batería a doble bombo y sus guturales. Porque este elepé es exactamente esto: una fusión entre una batería impactante y talentosa, aunque por unos momentos algo repetitiva, un bajo demoledor, una guitarra con carisma y presencia y una voz gutural que airea la mezcla a la par de no desentonar de la misma.

Durante las tres canciones siguientes, la banda seguirá mostrando su mejor artillería, tanto musical como líricamente. Es rápido y duro, lo que acompaña a la perfección la ansiedad y crudeza de sus letras; por ejemplo, el tono nihilista de la ya mencionada Slaves Beyond Death (“All that is yours is but a waste, a life of selfishness and disgrace”); o la frase antes del breakdown de Dear Desolation (“No sense in pretending, we deserve a fucking happy ending”). Sin embargo, después del cuarto tema, lo único que tenemos es un corte algo más tranquilo y melódico, donde después Thy Art Is Murder comienzan a sonar repetitivos. No suena mal, incluso hay un tono más emocional en la producción ayudándose de otros elementos, pero el grupo pierde el ritmo en la recta final. Por lo tanto, cuando llegamos al último corte, The Final Curtain, nos queda un sabor amargo.

Al final, aunque nos quede una mala sensación, Dear Desolation es un buen álbum; un gran regreso de Thy Art is Murder donde nos demuestran que quieren ir un paso más allá del deathcore, y avanzar en su propio sonido. Es recomendable, sobretodo la canción que da nombre al trabajo, pero también es duro de escuchar, sobretodo para los que no estén acostumbrados al género en sí. Es repetitivo y hace falta escucharlo varias veces para comprenderlo, pero en el fondo, es un trabajo consistente y que consolida al grupo.