THE WHIP – WIRED TOGETHER

THE WHIP - WIRED TOGETHERVuelven los mancunianos The Whip después de su excelente debut de 2008, el cual tuvo una buena acogida tanto de prensa como de público: X Marks Destination contenía canciones que eran auténticos hitazos, un disco donde cada canción era bailable, una fantástica mezcla de guitarras y electrónica.

The Whip recogían el testigo de grupos de su Manchester natal, como New Order y todas esas bandas que nacieron a principios de los ochenta para revolucionar la escena musical internacional, y que generaron en su momento la onda Madchester. Y por eso lo tienen clarísimo, esta banda quiere que su público baile, y lo dejan claro en este Wired Together, que parece pensado para sonar del tirón en cualquier fiesta “rave“. Las guitarras han cedido protagonismo a los sintetizadores y los samplers, a las voces distorsionadas y a múltiples capas de sonidos y ritmos que componen la totalidad de las canciones. En esta ocasión, nos encontramos con menos guiños al pop, y más a los discos de  Chemical Brothers.

El disco se abre con un Keep or Delete que va in crescendo, con unas líneas de bajo y guitarrazos marca de la casa, seguido de Secret Weapon, que podría ser el single de presentación por su pegadiza melodía y estribillo. El disco funciona como una sesión de DJ, sin espacio entre las pistas, para escucharlo todo seguido, así se enlaza con Shake, tercera pista… y así sucesivamente.

El inicio del disco es genial, te agarra por las orejas y no te deja marchar, pero a partir del sexto corte (Riot), el interés va disminuyendo. Demasiada linealidad en las canciones, mismo tempo entre ellas, juntamente con la repetición de algunos ritmos y sonidos, hace que al final el disco se haga largo por excesivo. Se agradecería alguna canción más directa y sin tantos arreglos como Trash, Save My Soul o Dubsex que poblaban su anterior entrega.

A lo largo de la escucha hay una sensación similar al “deja vu“. Algunas canciones recuerdan en exceso a las ahora mencionadas, pero pasadas por un filtro de discoteca de baile, y es que los ritmos y la señas de identidad se parecen, pero en esta ocasión se maximizan. El grupo ha evolucionado, pero ha repetido algunos clichés que no ayudan a dar frescura a este Wired Together.

Finalmente, hay que destacar, por otro lado, que para ser un segundo trabajo de una banda relativamente novel, es más que digno. Tienen camino por delante para aprender de los errores y experimentar. Las canciones están muy trabajadas y se ve el trabajo de producción que hay detrás, por la infinidad de matices que tienen, y esto denota genialidad y talento. Quizás se les ha ido la mano en intentar mantener en vilo al oyente durante los 50 minutos, y un poco de variedad compositiva habría hecho el trabajo más digerible en el tramo final.

No se les puede discutir que han sido valientes. A ver si a la próxima son más acertados.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10.