The War On Drugs – A Deeper Understanding

Nuestra puntuación

8

9

Que la banda de Adam Granduciel anuncie algo siempre es una noticia importante. Elevados cada vez más a los altares de la música alternativa de este siglo, los creadores del maravilloso Lost In The Dream, The War On Drugs, regresan tres años después para blindar su sonido de riffs grandilocuentes y seguir creando atmósferas de sintetizadores que, según los entendidos, se equiparan a las que por los 80 ofrecían el Springsteen más sensible o los Dire Straits de Mark Knopfler.

Siempre con el country o el sonido americana muy presente y la carismática voz rasgada de Granduciel penetrando en el alma, han conseguido que sea casi imposible no distinguir con un solo acorde una canción compuesta por ellos. Han dejado poco a la sorpresa para A Deeper Understanding, no en vano hasta cinco temas llegaron a adelantar antes de la salida del LP, la mitad del álbum.

Teniendo esto en cuenta, para empezar se nos presentan cuatro de los avances seguidos. Los detalles electrónicos de Up All Night, quizá lo más novedoso del trabajo, son puro trámite. Pronto empiezan a electrificar el ambiente con brillantes solos de guitarra y una cohesión y armonía en sus melodías sintéticas que no dejará a ningún seguidor descontento.

El trío de canciones que va después se antoja de lo más gozoso y vibrante. Las melodías de Pain la convierten en una auténtica road song a lo Ryan Adams; de estas que te imaginas escuchando por la ruta 66 conduciendo un todoterreno, mientras el sol cae por el horizonte. Y qué decir de Holding On, un hit en toda regla de refinada psicodelia. Se nota que hay una propensión más marchosa que en sus anteriores entregas, evocando a pistas de baile de los 80 en temas como la citada Holding On o Nothing To Find.

Si algún punto débil se puede encontrar es quizá la extensión desproporcionada de algunos de sus temas y la baja progresión de la batería en varias piezas, repitiéndose demasiado y tratando de disimularlo bajo el reguero de riffs y punteos. En la encandiladora Strangest Thing es donde más se observa el parecido a Springsteen, gracias a un inicio ambiental y melancólico que rompe con, me atrevería a decir, una de las melodías del año y que más se va a corear en sus conciertos.

En Knocked Down nos dan un respiro necesario, desapareciendo por completo la épica y mostrando una faceta muy diferente. Recuperan el ritmo en la ya mencionada Nothing To Find, donde asoma la armónica por primera vez, aparición completamente testimonial. No tiene mucha mayor presencia en los once minutos hipnotizadores de Thinking Of A Place, el tema más progresivo del álbum, aunque no parece buscar la épica guitarrera sino ambientes más calmados y sentimentales.

Hacia el final aparece la tapada del disco, In Chains, con una explosión resplandeciente de sintetizadores, sobresale entre los temas no adelantados por parte de Granduciel y compañía. El final de You Don´t Have To Go es el mejor cierre posible a uno de los álbumes más esperados del año que, si bien no muestra gran evolución, sí que goza de una producción excepcional y grandes canciones que aúpan otro peldaño a The War On Drugs.