The Unfinished Sympathy – It’s a Crush

Nuestra puntuación

8

“¡Al fin!” Ese debe haber sido el pensamiento que pasó por la cabeza de los seguidores de The Unfinished Sympathy cuando se confirmó su regreso. 7 años desde su separación, que han sido una eternidad. En ese tiempo su líder, Eric Fuentes, ha desarrollado su carrera en solitario con 2 discos, ha participado en bandas como It’s Not Not, con su maravilloso disco Fool The Wise y ha producido a los jóvenes y talentosos Cala Vento. En esta ocasión está acompañado por Oriol Casanovas como guitarrista, del bajo se hará cargo el emblemático Joan Colomo, y Santi García será la otra mitad de la base rítmica con su batería.

Hace algunos meses salió a la luz Sentimental Shock, el primer single de la banda de Barcelona. Unos meses después seguirían alimentando nuestras expectativas con Goodbye/Hello pero la espera ha terminado. Ya hemos disfrutado de su disco It’s a Crush y podemos decir que el tiempo no ha pasado para ellos.

Guitarras afiladas, ritmos vertiginosos y la inconfundible voz de Eric Fuentes. Diciendo esto podemos hacer referencia a cualquiera de los 6 discos de la banda. Y eso es lo mejor, aunque cambien de componentes, aunque pase el tiempo (eso dice el calendario), la esencia sigue ahí, intacta. Saben que su fórmula funciona: canciones con un esquema pop, un sonido rockero (cada tema con su matiz) y estribillos épicos que te taladran el cerebro y no se olvidan.

Ahora mismo en el cerebro del que escribe pelean por ser cantadas tanto Goodbye/Hello como Sentimental Shock. Llenas de potencia y con unas baterías complejas con una posición muy destacada en el sonido del álbum, estas canciones enganchan desde el principio por su cercanía a lo que ya conocíamos del grupo. Dos de las canciones que seducen más en la primera escucha.

También Narcotic Fiancee tiene ese sabor a clásico, especialmente por ese rasgueo rápido tan usado por el grupo y la voz furiosa tan característica. El medio tiempo Sensual Tension funciona muy bien porque es sugerente y a pesar de su ritmo más lento suena familiar. No se alejan del rock al que nos tienen acostumbrados y crece para tener un final catártico con la voz desgarrada cerrando el tema. A Joyful Dirge es otra gran canción con unos coros muy al estilo de Give Up Dig Down y un estribillo simplemente perfecto.

En el disco se tocan algunos palos menos habituales en su trayectoria, con canciones con un sonido más pop, como Eyes Get Used to Darkness, que tiene un aire más ambiental, relajado y quizá cercano a Cala Vento (grupo al ha producido Eric Fuentes como hemos comentado). Christen Me rompe un poco con todos los esquemas, acercándose más al hardcore, faceta que ya habíamos visto en algún tema de los discos en solitario de Eric Fuentes y con Eric Fuentes & El Mal.

También hay cortes curiosos como la breve The Welfare State que suena a rock universitario estadounidense con un divertido estribillo. Loveshake es una pequeña decepción, ya que el estribillo no encaja bien con una estrofa muy bien construida. Night Shift tiene un riff machacón que funciona muy bien y unos arreglos muy acertados, con Eric Fuentes haciendo unas líneas vocales con un toque árabe muy interesante.

Cierra el disco Vapor Stairs, con la versión más acústica de la banda, con una canción íntima y sincera con un punto épico. Una pequeña nana contemporánea en la que despliega todo su talento, desprovisto de electricidad y de artificios. Su regreso es una de las mejores noticias del año y celebramos que cada segundo de It’s a Crush suena a lo mejor de The Unfinished Sympathy. Además podremos disfrutarlo en las siguientes fechas:

25/11 Sala Sol | Madrid

26/01 Wah Wah | Valencia

27/01 12 & Medio | Murcia

09/02 Kafé Antzokia | Bilbao (+ Cala Vento)