THE SOUNDS – SOMETHING TO DIE FOR

THE SOUNDS - SOMETHING TO DIE FORThe Sounds vuelven apenas dos años después de que publicaran Crossing The Rubicon, un álbum que seguía la línea ascendente de sus anteriores trabajos. Pero es ahora, en 2011, cuando deciden dar una vuelta de tuerca a sus composiciones y nos presentan Something To Die For. ¿Realmente merece la pena morir por él?

Quizá no morir, pero sí que pelearse por darle varias escuchas, y es que si bien es cierto que no suenan como antes, el cambio no significa que sea a peor, ni mejor, es sólo un cambio. Ahora suenan más oscuros, más electrónicos, mucho más electrónicos  de lo que pudieras pensar de una banda como los suecos, pero a fin de cuentas más maduros.

Something To Die For es ese trabajo que todo grupo siempre quiso hacer y que por presiones de casas discográficas, por miedo al rechazo, o por simple desidia en muchas ocasiones no se lleva a cabo. Es ese paréntesis creativo que a veces es necesario realizar, y que muchas veces, teniendo varios buenos trabajos a tus espaldas que te amparen, te dejan libre de presión, y finalmente decides hacerlo;  no por tus fans, ni por destacar en un nuevo público, o por explorar nuevos sonidos, sino simple y meramente porque te apetecía desde hace tiempo.

Lo hicieron Arctic Monkeys con Humbug, o Red Hot Chili Peppers con By The Way, entonces, ¿por qué no los escandinavos?

Mientras las críticas negativas vienen en oleadas hay que aclarar que ni es una aberración musical ni es su mejor trabajo hasta la fecha, pero podemos rescatar cortes de mucha calidad y que, a buen seguro, con el tiempo irán cogiendo forma en sus fans de toda la vida.

El inicio con It’s So Easy es una introducción confusa, oscura y cargada. Dance With The Devil huele a Crossing The Rubicon por lo que el cambio no se acentúa tanto como esperábamos.  Y es que siempre les quedarán esas guitarras frescas y ese descaro punk que alguna vez parecieron tener y que conservan en The No Song y Diana, siendo éstos grandes minutos dentro del trabajo.

Better Off Dead representa ese cambio del que hablamos. Canción ecléctica que cambia por segundos, con dobles voces, sintetizada hasta el extremo. En concierto será un referente. Continúan con Something To Die For y Yeah Yeah Yeah, y bajan respecto a sus canciones precedentes, pero todavía respiran indie rock.

Y es aquí donde acaba el álbum, ya de que de los tres últimos cortes sólo destaca Wish You Were Here (no se trata de ningún cover de Pink Floyd) pero sí que es una canción del estilo; lenta y profunda donde Maja Ivarsson saca su ternura como ya hiciera otrora con Night After Night.

Si te gustan sus anteriores álbumes probablemente no te agradará, pero si te gustan The Sounds sí que lo hará, ¿curioso no?

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10