THE PAINS OF BEING PURE AT HEART – BELONG

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART - BELONGHay grupos que parecen haber nacido para triunfar desde el minuto cero. Escuchas sus primeras canciones y no hay duda: van a arrasar.  Son bandas que tienen esa chispa, ese encanto, ese olor a triunfo. Es lo que se sintió hace un par de años, concretamente en 2008, cuando se empezaron a conocer las canciones de una banda neoyorquina que confirmó las buenas sospechas al presentar su primer larga duración con el mismo nombre que el grupo, The Pains of Being Pure at Heart. El álbum llevaba escrito de principio a fin “tenemos algo que ofrecer y hemos venido para quedarnos”. El aspecto pijotero y naif de la banda y su origen en la Gran Manzana nos llevaba a pensar inevitablemente en Vampire Weekend, pero la diferencia entre ambos es en realidad abismal. The Pains of Being Pure at Heart se mueven en un terreno sembrado de influencias lo-fi, surf pop, shoegazing… Un sonido mucho más rockero y menos perfeccionista que los Vampire Weekend, que se asemeja más a lo hecho por Best Coast. El disco consiguió hacerse un hueco entre los mejores del 2009, convenciendo a la crítica con hitazos como Young Adult Friction.

Sin embargo, como toda banda que consigue alcanzar el estrellato con su primer LP, los hay que no terminan de creerse que tanta calidad sea posible de manera continuada, y esperan con las uñas afiladas a que caiga entre sus manos ese segundo trabajo que confirmará que este nuevo “grupazo” ha sido flor de un día y que no merecía toda la expectación ni alabanzas generadas. Y es en ese punto donde las grandes bandas tienen que demostrar que el material que ofrecen es bueno, ahora y siempre. Con su nuevo disco, Belong, The Pains of Being Pure at Heart cumplen y sobrepasan las expectativas generadas con su primer álbum homónimo.

Se podía intuir que el segundo trabajo de los neoyorquinos iba a ser, como mínimo, de la misma calidad que su lanzamiento, cuando dejaron caer perlas como Higher Than The Stars o Say No To Love. Los chicos seguían cantándole al amor y al desamor, pero habían conseguido mejorar un poco la fórmula que les había encumbrado a la fama. Si estos EPs podían ser tan buenos, el segundo larga duración no podía fallar, era prácticamente imposible. La llegada de los primeros temas oficiales del álbum, como Belong y Heart in Your Heartbreak comenzaron a disipar las dudas acerca de un posible batacazo de la banda. Cuando hace unos días, The Pains dejaron en su web oficial el streaming completo del álbum, los fans respiraron aliviados: el disco era tan bueno como se preveía, e incluso mejor.

Repitiendo la fórmula de las 10 canciones, el tracklist es un puzzle perfecto en el que todas las piezas encajan, sin que ningún tema suene a relleno, algo de lo que sí adolecía el primer LP. No hay tregua ni descanso: es un álbum que se disfruta al completo, lo empieces por la canción que lo empieces.

Junto al ya nombrado Heart in Your Heartbreak, Heaven’s Gonna Happen Now y My Terrible Friend son sin duda los temas destinados a llevarte al centro de la pista de baile. Le siguen muy de cerca Belong y The Body, si bien es cierto que estos cortes están más pensados para el disfrute con los cascos de música que para el baile desinhibido al que nos lleva Girl of 1.000 Dreams, pura potencia y estribillo pegadizo, altas dosis de rock concentradas en poco más de dos minutos y medio. Pero también hay sitio para el relax, con medios tiempos como Even In My Dreams y Too Tough. Anne With An E puede ser considerada la “balada” del álbum, y Strange es el cierre de un disco que merece ser escuchado mil y una veces, porque es prácticamente imposible cansarse de él.

Aunque algunas son las voces que se han alzado afirmando que, con este nuevo álbum, The Pains of Being Pure at Heart pueden estar acercándose peligrosamente al mainstream, lo único que la banda ofrece es una versión mejorada de su primer trabajo. Puede que sea cierto que es un disco más comercial que el primero, pero en el caso de The Pains no hay lugar para posibles miedos a que se conviertan en grupo de masas, porque en todo caso, bien lo merecerían, y no por ello dejarían de ser tan buenos como demuestran con su corta pero brillante carrera.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10

  • Paula

    Estrellato relativamente. En mi opinion TPOBPAH es una de esas bandas de calidad incuestionable que por mucho que sus fans lo creamos así nunca llegarán a ser mainstream, un poco al estilo de Death Cab For Cutie, que es conocido por todos y seguido por unos cuantos.

    Y si además nos centramos en el territorio español pues peor me lo pones… De todos modos aun a riesgo de sonar hipster o moderna (nunca he tenido muy claro esto de las etiquetas) casi prefiero que sea así: nunca me quedaré sin entradas para verlos, sus conciertos no estarán masificados y no tendré que aguantar a niñatas que no tienen ni el más mínimo interés en lo que pasa en el escenario.

    El segundo disco ya lo tengo y me encanta, aunque claro, habiendo salido tantisimos discos en el lapso de dos semanas aún no lo he quemado. 🙂

  • María Romero

    A lo mejor con lo de estrellato me he expresado mal, yo me refiero al “estrellato indie”, no al del panorama musical en general. Sería bastante raro que una banda como The Pains triunfara a lo bestia (si bien, con las modas y el encumbramiento de determinadas bandas cada x tiempo, tampoco me extrañaría que ocurriera, fíjate en Arcade Fire). A mí personalmente, no me desagradaría que lo hiciera… Pero reconozco que es difícil que pase.

  • Paula

    Disculpa que igual fui yo quien entendio mal María, pero ultimamente, y siento salirme del tiesto, es habitual encontrarse con bandas “indie” (a falta de otra forma de reunirlas a todas en un apelativo) en todos lados: comerciales con Vampire Weekend, The Drums… promociones con Florence and the Machine, reportajes con Anthony and the Johnson de fondo… programas basura con unas playlist impresionantes y ya lo último, Kasabian en ese programa de las pijas de Hollywood/Miami/donde sea.

    Una ya no sabe si estan intentando promocionar este tipo de musica entre la gente, o si refleja una realidad, o que… pero bueno, no quiero extenderme mas que no viene al caso.

  • María Romero

    Tienes toda la razón cuando dices que a lo mejor es que están intentando promocionar este tipo de música. También es cierto que es lógico que algo así esté pasando en España. Hemos pasado de bisbales y papitos a tener un catálogo de grandes bandas que no nos lo creemos ni nosotros, acostumbrados como estábamos a una canción del verano petardera y machacona y a unos grupos cuyas letras parecen escritas por niños de parvulario. Resumiendo y dicho de manera llana, estamos flipando con que haya música más allá de lo que teníamos en España -ojo, que no es que no tuviéramos a buenos músicos, sino que nos les dejaban salir ni a la puerta de la calle a presentar sus maquetas porque nadie creía en ellos-.

    Yo creo que esos reportajes y programas de los que tú hablas se están dando cuenta de que hay mucha gente que ya no cree que sean las discográficas las que cortan el bacalao, sino que la gente está adquiriendo una cultura musical y, por tanto, pueden ofrecerle una canción de The Drums sin temor a que la rechace. Es más, les ayuda a sumar puntos, porque yo por lo menos, cada vez que escucho un tema que no sale en las emisoras musicales convencionales, en cierta parte me está enganchando un poquito, está conectando con mis verdaderos gustos, y eso hace ganar puntos.

    Pero vamos, que respeto absolutamente tu punto de vista inicial, en el que dices que prefieres que ciertas bandas no se conviertan en un bombazo mainstream, porque el problema del mainstream, a mi modo de ver, no es que sea malo por definición, sino que se convierte en algo tan “lo escucha en todo el mundo, sale en todas partes” que te acaba saturando, y con razón.
    Y no te preocupes por extenderte en tus explicaciones, que a mí me gusta leerlas 😉

  • Paula

    Muy cierto todo lo que dices María.

    Pero no me molesta que se promocione esta música, al contrario, me encanta… solo que me pilla un poco con el pie cambiado, me explico: yo pasé toda mi adolescencia escuchando Indie/alternativo/grunge/oldie…. etiquetas varias, y en cierto modo me acostumbré a quedarme sola en gustos musicales (hablo de mediados de los noventa)y ahora de repente todo lo que escucho y todo lo que escuchaba antes le gusta a todo el mundo y me cuesta aceptarlo, pero en el sentido de que no me lo puedo creer y hasta cierto punto me parece una moda, que se irá y la gente volverá a lo fácil, al chicleteo, a la carne en el escenario y a la pachanga.

    sí reconozco que me molesta un poco que se asocie la musica al garruleo gran hermanero en todas sus variantes, basicamente porque esos programas me dan nauseas y vergüenza ajena… sin embargo me encanta escuchar club foot en los deportes de la sexta o de cuatro, a the clash en los programas de la2 (que son muy buenos y la música está adecuadamente tratada) o en anuncios, que al fin y al cabo los músicos independientes/no mainstream tambien tienen que comer.

    Espero que se den cuenta de que en España hay alternativas a Bisbales y Alejandros.

    y que The Pains of Being Pure at Heart se pasen pronto por aquí 🙂