THE LAST SHADOW PUPPETS – EVERYTHING YOU’VE COME TO EXPECT

The Last Shadow Puppets - crazyminds.es

Nuestra puntuación

8

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

Hace ya ocho años que presenciamos el nacimiento de The Last Shadow Puppets. Ocho largos años que han dado para mucho y en los cuales hemos tenido que esperar, y quizás aumentar en exceso, nuestras expectativas hasta tener de vuelta al grupo formado por Alex Turner y Miles Kane.

Por aquel entonces las cosas eran un poco diferentes. Turner gozaba de los infinitos halagos que las dos primeras producciones del grupo de moda británico, Arctic Monkeys, mientras que Miles aún se mantenía un poco fuera del radar. Todo esto cambiaría con aquel magnífico  debut de The Last Shadow Puppets que terminó siendo una inesperada obra de culto.

The Age Of the Understatement (Domino 2008) resultó un compendio de canciones pop de carácter tremendamente refinado, con unos juegos de voces perfectamente combinados, liderados por una orquesta que elevaría la experiencia a una épica indescriptible. Un trabajo con una profundidad que tuvo una excelente acogida tanto en la crítica como el público y que fue un ejercicio de pura experimentación entre dos veinteañeros que comenzaban a medir sus capacidades para componer juntos, plasmando en cada tema su particular homenaje a la figura de Scott Walker.

A partir de ese momento, la idea de un posible sucesor rondaba en el ambiente, pero a medida que avanzaban en sus proyectos, se perdía poco a poco la esperanza. Sin embargo, fue en 2014, cuando Miles enseñó a Alex un tema que originalmente estaba pensado para el próximo material de estudio de Kane, pero resultó el pretexto perfecto para retomar el su proyecto en conjunto.

Su segundo material,  Everything You’ve Come To Expect, se gestaría durante el verano de 2015 y a diferencia de The Age of The Understatement, que fue grabado en su ciudad natal, Sheffield, para este nuevo material el dúo se trasladaría a los famosos estudios de Rick Rubin Shangri La en Malibú, California junto a su productor habitual James Ford, y Owen Pallet, violinista y encargado de los arreglos orquestales que ya colaboró en su debut. Además, se sumarían Zach Dawes (Mini Mansions) al bajo o Matt Helders (Arctic Monkeys), aportando sus dotes como corista en falsete.

Aviation abre el disco y muestra ese sonido característico de los inicios de la formación. Una apertura orquestal que sirve de preludio para un riff armónico y un Miles que apela a las “relaciones peligrosas”. Son esta y Bad Habits las canciones en las más fácilmente visualizamos la mano de Kane, y es, por esta misma cuestión, en las que su voz brilla más que en las demás composiciones.

Miracle Aligner por su parte nos lleva a tonos que nos recuerdan la etapa de Turner en Suck it and See y Submarine. Con un estribillo y unos coros irresistibles, destacan las guitarras a medio tiempo y la habitual ironía en el lirismo de Turner: “Tell him what you want and baby he can find you anything you need, anything you’re needing, come on miracle aligner, go and get ‘em tiger, get down on your knees, get down on your knees again”.

Dracula Teeth resulta una canción mucho más reluciente, con tonos melosos, pero esta vez con una letra que esconde algo de misterio: “He’ll walk through the walls and creep up behind”. Con esta canción y The Element Of Surprise retoman de una manera más consiente el sonido de los 50 que formó el encanto de TLSP.

Pero a mitad del disco se nota como Turner toma las riendas quitando algo de protagonismo a Kane, como demuestran She Does The Woods y The Dream Synopsis que presentan una estructuración eficaz en torno a su género, excelentemente ejecutadas y organizadas en la instrumentación, emitiendo un sentido lírico contemporáneo con gran influencia en los años 70.

Utiliza la misma fórmula lírica que lo ha hecho uno de los mejores letristas de su generación en Sweet Dreams, TN, una delicada balada a medio tiempo donde una vez más canta al amor no correspondido: “I just sort of always feel sick without you baby, I ain’t got anything to lick without you baby”.

Mientras que The Age of the Understatement tenía un sonido más homogéneo, Everything You’ve Come To Expect cuenta con distintos ritmos que bien te pueden llevar a un lado mucho más rock clásico o incluso hasta una balada como lo es su canción homónima. Quizá la diferencia más notable es que con esta segunda producción no buscan crear un nuevo concepto; una historia; ni demostrar su talento, esta vez la razón es mucho más simple: amigos disfrutando del éxito.

Sin la presión que se encontraban al crear su primer disco, Turner y Kane se muestran más seguros de sí mismos, con un nivel egocéntrico mucho mayor y con una ambición mucho menor. Bajo una prometedora premisa como “todo lo que podías esperar“, nos llega un disco muy diferente a su predecesor. Más moderno, con un mayor desarrollo en las canciones que a veces funcionan y otras nos hacen echar de menos el debut.

El disco en definitiva tiene momentos clímax, pero a medida que transcurre queda una sensación de que algo hace falta, algo más cercano al estilo que impusieron hace casi una década.

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