THE HORRORS – LUMINOUS

Ya han pasado casi diez años desde aquél primer contacto con los jóvenes, gores y un tanto revolucionados The Horrors. Casi diez años desde aquellas imágenes de Samantha Morton arrojando sus vísceras delante del espectador, de aquellos temas de poco más de dos minutos y de las versiones de The Witch de The Sonics y Jack The Ripper de Screaming Lord Sutch. Puede que el aspecto de sus componentes y su atuendo no haya cambiado demasiado, pero su estilo, su forma, su comportamiento y su música sí lo ha hecho. Y es obvio que hacia mejor.

No hace tanto tiempo que hablábamos del sorprendente, aunque necesario, cambio de la banda. Lo hacíamos, concretamente, a mediados de julio del 2011, cuando salió a la venta Skying. Por aquel entonces, la crítica ya empezaba a tomarse más en serio la formación encabezada por Faris Badwan, y los fans se consolidaban de una forma similar a su música y a su estatus. Contundencia. Esta es la palabra que, a partir de aquel momento, legitimó a The Horrors como banda del momento. Banda, en cierto modo, hasta de culto.

Ahora, con este nuevo trabajo de estudio, los de Inglaterra quieren mantener y consolidar este estatus que, en cierto modo, puede que no se merezcan aún. Y digo puede porque, detrás de las canciones de más de siete minutos y las introducciones instrumentales repetidas en modo de loop de más de tres minutos, podemos encontrar o no algo sustancial. Está claro que no podemos esperar de ellos algo bailable, ni algo realmente pegadizo, melódico o emocional. Pues de ellos, aquello que nos queda es esperar algo más similar a un viaje; ponernos unos cascos y escuchar los increíbles bajos iniciales de In And Out Of Sight, adentrarnos con ellos en la melodía encadenada de los sintetizadores y disfrutar. Disfrutar con los ojos cerrados. O con luces de colores, difusas, sin cuerpo. Porque The Horrors ya están muy lejos de sus orígenes, de sus looks de chicos malos y de sus chaquetas de cuero negro, sus peinados góticos y sus distorsiones sucias. Y están seguros de querer estar donde están ahora. Tan seguros que nos presentan un disco que se llama Luminous.

No obstante, dentro de esta corriente que crean Faris y los suyos, hay espacio aún para temazos. Canciones de la talla de I See You o So Now You Know sustentan un trabajo de tal forma que, en ciertos momentos, tenemos miedo de que todo empiece a desmoronarse. Pero después nos encontramos con joyas como Change Your Mind, una increíble balada en la que la voz de Faris Badwan toma forma en su totalidad, o Jealous Sun, donde este mismo parece gritar a los cuatro vientos desde las entrañas de su propio corazón, o Falling Stars, un increíble himno que nos obliga a seguir hacia delante. Y una inmersión total con los primeros compases del último tema que confirma el álbum, Sleepwalk, que nos deja entender la grandilocuente producción que hay detrás de todo esto.

Aunque la forma de cada una de las canciones, sus efectos y sus recursos sean muy similares, no se puede dejar de lado el carácter épico y subversivo de este trabajo. Luminous consigue arrebatarnos toda nuestra libertad unos largos instantes para hacernos sumergir en sus aguas. Y disfrutar de ellas. Luminous pide a gritos unos buenos altavoces, las luces apagadas y un fan predispuesto a dejarse llevar. Porque Luminous le dará toda aquella luz que ya no puede ver.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9,5/10

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