THE FRESH & ONLYS – HOUSE OF SPIRITS

Con una carrera musical en ascenso y fieles a la premisa de lanzar un disco por año, Tim Cohen (voz), Shayde Sartin (bajo), Wymond Miles (guitarra) y Kyle Gibson (batería) se animan a dejar atrás el pasado e iniciar un nuevo y desafiante rumbo con House of Spirits, el quinto disco de estudio de la banda de San Francisco, un álbum que posee la particularidad de haber sido compuesto durante la estadía de Cohen en un rancho de caballos en Arizona, en compañía de una guitarra, un teclado, y una caja de ritmos. Esa simpleza en términos instrumentales da lugar a un disco austero en el que predominan los cambios sutiles. En este nuevo material, no hay desvíos inesperados, sobresaltos ni variaciones bruscas, sino que todo el álbum mantiene una secuencia lineal que permite que las melodías se integren unas a otras de forma absolutamente armónica. “Hacemos discos para que sean escuchados como discos”, señala Cohen.
Al darle play al álbum nos encontramos con House is Where?, una canción con aires punk-rock en la cual la batería marca el ritmo con firmeza, permitiendo que reine la alegría y la efusividad. Sin embargo, a medida que avanzamos en el recorrido musical, ese júbilo inicial lentamente se va desvaneciendo para dar paso a un torbellino emocional conformado por sueños, anhelos y confusiones que a nivel lirico engloban una narrativa cargada de misticismo. Ese gran componente surrealista comienza a vislumbrarse con mayor nitidez en canciones como Who let the devil, I’m awake y Bells of paonia, el primer corte de difusión que dio a conocer el grupo, una melodía que expone guitarras texturizadas y sonidos orgánicos en todo su esplendor.

A continuación, la psicodelia comienza a aflorar en Animal of one, una de las canciones más frescas y destacadas del disco. Se trata de una melodía en la que Tim Cohen muestra su faceta más melancólica y reflexiva. “The purpose of living is harder to find” (“El propósito de la vida es difícil de encontrar“), canta el músico estadounidense, en un tramo sonoro cargado de paisajes nihilistas que (a pesar de dar lugar a un relato sombrío), logran que el oyente se sienta bien, aun hablando de soledad y desilusiones amorosas. A su vez, es menester destacar que esta canción cuenta con un interesante videoclip dirigido por Mehdi Alavi.

Luego, llegando a la mitad del disco accedemos al momento más groovero del álbum. Canciones como Hummingbird y April Fools aportan un sonido enérgico y revitalizante. A partir de estas melodías, el cuarteto se encarga de rescatar el espíritu garaje-rock de la banda. Sin duda, los estribillos pegadizos y la rítmica punzante constituyen el ADN del grupo y están presentes en las canciones, pero sin que ello logre opacar el nuevo camino que han iniciado los Fresh & Onlys. En House of Spirits, la fórmula de menos-es-más domina todo el disco y eso queda demostrado en melodías como Candy, Ballerina (una balada introspectiva donde prima la serenidad) y Madness, la última canción del álbum.

House of Spirits es un trabajo de transición, menos complejo y más arriesgado. Sin dudas, el minimalismo ha sido un arma de doble filo que la banda supo dominar con profesionalismo. Durante casi cuarenta minutos, los Fresh & Onlys ofrecen un puñado de canciones que mantienen la simpleza en términos estilísticos y marcan un nuevo horizonte para esta banda de San Francisco que busca reinventarse sin perder la originalidad.

PUNTUACION CRAZYMINDS: 7,5/10

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