THE DIRT TRACKS – THE MADDING CROW

A falta de comprobar cómo se desenvuelven en las distancias largas, lo cierto es que el reciente EP de estos valencianos, con unos cuantos kilómetros en las espaldas ya, deja el regusto de las cosas bien hechas. Cuatro canciones que los colocan en la órbita del indie-rock británico, del pop enérgico y las guitarras de trazos épicos.

Si en su primera referencia de tres temas demostraban tener aprendida la lección del rock futurista a lo Muse, ahora toman distancia y recogen nuevos tripulantes en una nave musical que, ahora sí, pueden mostrar con orgullo propio. Principalmente por canciones como Lady Low, un segundo corte en el que sacan las garras y, a base dentelladas guitarreras, consiguen convencernos de que esos tres minutos esconden algo más de lo que a primera vista pudiera parecer.

El invento no acaba aquí. The Madding Crow, corte power-pop que da nombre al EP, se encarga de abrir la puerta. Dando en la tecla correcta, sin necesidad de pasarse de frenada, pero pisando fuerte. Lo mismo ocurre en High Place, una nueva incursión en el rock de decibelios que se salda con otro estribillo ganador. Un triunfo que quizás se les escape en Weird & Green, último corte lleno de estructuras progresivas que conectan directamente con ese Never Been To Mars que daba nombre a su primer sencillo.

Un pequeño resbalón que no empaña una carta de presentación que tiene entre sus mayores virtudes una producción fina e impecable. Con unos últimos retoques dados en los míticos estudios Abbey Road, The Dirt Tracks consiguen que ese indie-rock denso suene ahora fresco y libre. Lo suficientemente profundo como para no caer en los territorios trillados, lo suficientemente ligero como para no convertir la escucha en una ardua tarea de disección instrumental. Si quieres puedes llamarlo rock melódico. O pop vitaminado. De cualquier forma la cosa funciona. Y, lo que es más importante, convence.

Sobre todo cuando se sube a un escenario. Con varias giras fuera de nuestro país y la incursión en el cartel de la siguiente edición del Arenal Sound, la solvencia del directo de este quinteto valenciano parecía fuera de dudas. Sin embargo, necesitaba de una confirmación en el estudio que parece llegar ahora con estas cuatro canciones seminales. Un pequeño artefacto de apenas quince minutos de duración que se hace grande escucha a escucha. Si lo que pretendía era dejarnos con ganas de más, seamos francos: objetivo cumplido.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6.5/10