THE DEPRECIATION GUILD – SPIRIT YOUTH

THE DEPRECIATION GUILD - SPIRIT YOUTHEs cierto que The Pains of Being Pure at Heart, a pesar de su exótico aspecto y algún tema bueno, no me dicen gran cosa, pero justo lo contrario ocurrió cuando descubrí a The Depreciation Guild. Formado por el batería, Kurt Feldman y Christoph Hocheim, el guitarrista que les acompaña en directo y alguno más al que no acaban de definir y otro al que llaman alumno, no tienen mucho que ver con su banda de origen, por llamarla de algún modo.

Se les podría clasificar dentro del “Dream Pop”, género iniciado magistralmente por los escoceses Cocteau Twins en los ochenta y que ha tenido poca repercusión a nivel musical, ya que no podemos hablar de demasiadas bandas dentro de este género, siendo The School of Seven Bells uno de ellos en la actualidad con reminiscencias de los ochenta, algo muy de moda. Estamos hablando de voces difuminadas, guitarras etéreas y el resto de instrumentos llenando completamente el vacío, pareciendo a veces que se trata de horror vacui auditivo. En cualquier caso, casi se les podría llamar “Dream Rock”, porque aunque no dejan el pop de lado, se les nota una vena más rockera que en otras bandas de este estilo, sobre todo por la batería y algunos ritmos más rápidos de lo que es habitual en este tipo de canciones.

Aún así, Spirit Youth, segundo disco de esta peculiar formación de Brooklyn, es un disco irregular que por desgracia no podríamos clasificar de redondo. Es cierto que contiene algunos temas brillantes: My Chariot, con el que abren el disco, suena de maravilla, sobre todo por sus teclados, Crucify You es un ejemplo estupendo del pop más popero, y Dream About Me (mi favorita, la que más me recuerda a los ochenteros Scritti Politti por su aguda voz), es excepcional tanto por la instrumentación general como por la guitarra distorsionada a lo Robin Guthrie que suena hacia el final. Pero el resto de temas suenan menos afortunados, repetitivos y sosos, tal vezBlue Lily y alguna otra no estén mal del todo, pero el resto transmite poco y parece que su función sea sólo rellenar el disco de temas. Yo diría que se percibe un desnivel muy grande entre ellas, y creo que esto se debe a que no todas las canciones siguen esa línea general tan atractiva: los teclados, las guitarras celestiales y las melodías tan dulces. Me encantaría que en el disco hubiera más canciones que llegaran al nivel de las mencionadas, pero creo que es evidente que esto no es así, así que la única opción es esperar a que saquen un disco nuevo.

En definitiva; disco con singles muy buenos, pero el resto de temas, totalmente prescindibles. Tal vez están aún madurando su estilo y aún no han encontrado del todo lo que realmente quieren hacer o estar en dos bandas de modo simultáneo es demasiado, pero el caso es que los temas buenos lo son tanto que dejan ganas de verles en directo, lo cual no es una señal tan mala.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6.5/10