THE ANTLERS – BURST APART

THE ANTLERS - BURST APARTDesengaños amorosos sufrimos todos. Otra cosa es cómo nos reponemos de ellos: unos consiguen extraer lo positivo de las relaciones acabadas en un par de meses, y otros se hunden en un pozo de tristeza y desesperación que puede durar años. Esto último fue lo que le pasó a Peter Silberman: punto y final a la relación con su novia, una depresión de agárrate que esto va para rato, una mudanza a uno de los barrios más inspiradores de Nueva York –Brooklyn- y, aleluya, un dolor canalizado en un disco, Hospice, que la catapultó a la fama, a él y a los dos compañeros a los que reclutó, Michael Lerner a la batería y Darby Cicci a los teclados.

En esta segunda aventura, The Antlers buscaban dar un nuevo aire al que sería su segundo largo, Burst Apart. Y parece que lo han conseguido. Silberman parece que descargó toda su tristeza en los temas de Hospice y ha conseguido eliminar en este nuevo álbum la atmósfera depresiva y asfixiante que envolvía al primer LP. Las canciones de Burst Apart no son menos intensas, pero si mucho más ligeras para quien las escucha. Ya no llevan una losa tan pesimista encima, aunque no se desprenden de la melancolía que teñía las canciones de su predecesor. De alguna manera, I Don’t Want Love, la canción que abre este nuevo larga duración, es un buen puente capaz de conectar los dos álbumes, pero que establece el punto y aparte necesario para introducirnos en una nueva realidad generada por The Antlers.

Burst Apart suena a disco de noches en vela, a canciones que invitan a la ensoñación y que generan una atmósfera rica en matices. Máximos exponentes son Hounds y Rolled Together. Un paso más allá va Tiptoe, corte instrumental acompañado por un leve coro. Y en No Widows, es necesario destacar la intensidad, la potencia, y todo lo que transmite algo tan simple como ese lamento/ulular que se convierte en la espina dorsal del tema.

Se podría decir que en este disco hay canciones con una mayor carga sensual y experimental, de los que hemos hablado hasta ahora, y otros marcados por una fuerza y potencia mayor. Esta diferenciación viene establecida por Every Night My Teeth Are Falling Out, un tema en el que la voz de Peter cobra una fuerza que no parece casar con la tónica general del disco, pero que aún así no desentona en absoluto, todo lo contrario, aporta frescura al conjunto. Le sigue muy de cerca Putting The Dog To Sleep, un tema cargado de fuerza y sentimientos.

En conclusión, podemos decir que Burst Apart conforma un todo bien estructurado, que aporta una buena dosis de sentimentalismo directo y poco edulcorado, pero que ha conseguido dejar atrás el oscurantismo del primer éxito de la banda. Todo parece indicar que Peter Silberman ha visto la luz al final del túnel de su bache emocional.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7.5 / 10