The Afghan Whigs – In Spades

Nuestra puntuación

8

7

Segundo álbum del conjunto The Afghan Whigs tras su parón en 1998. Tres años han sido necesarios para escuchar un trabajo nuevo de esta nueva etapa que comenzó en 2014 con el predecesor y debutante Do To The Beast. Queda plasmado pues el lavado de cara de la banda aun conservando esa chispa que los caracteriza como referentes dentro del rock del siglo XXI.

Aun como posible influencia, cabe destacar que este nuevo álbum devuelve al mercado la peculiar voz de su vocalista y fundador, Greg Dulli, prácticamente inimitable. En lo referente a instrumentación se escucha un sonido digno de veteranos que mantienen afán por la experimentación. Dicho intento por renovarse y probar nuevos sonidos van ligados al ambiente oscuro que recorre el disco y que parece inspirado en thrillers cinematográficos.

Diez temas y un gran conjunto de melodías dramáticas a ritmo medio-lento intercaladas con la energía del rock propio del grupo en más de media hora de duración musical.

Como conjunto suenan bastante similares a Twilight Singers, el otro grupo de Dulli y con una esencia similar, lógico pues tras la brecha, la nueva formación cuenta con gran parte de los miembros de Twilight. John Curley, bajista original de The Afghan Whigs, se mantiene en la formación como recuerdo de la época pasada, al igual que el propio Greg Dulli; pero se nota la ausencia del ex guitarrista Rick McCollum quien, con sus efectos de sonido, pedales y su pasión por el R&B daba un carácter a la banda que quedó anclado en la primera época y aún no han conseguido recuperar.

Por su parte el matiz que aporta Dave Rosser, recién fallecido a causa de un cáncer de colon inoperable, es digno de mención pues refuerza el nuevo sonido por el que la banda lleva apostando estos dos trabajos. Esto da un cierto carácter de continuidad a la carrera de la banda y de muestra que “In Spades” es, con su carácter propio, una prolongación musical de su predecesor. Poco se sabe de la continuación del grupo sin su guitarrista y menos del sonido que pudiera oírse en un futuro trabajo.

Las letras giran en torno a la seducción y a los demonios y fantasmas de Dulli, reflejado claramente en la portada con su demonio sobre pirámides gesticulando al más puro estilo Nosferatu. Pocos temas hay joviales, si bien el disco puede celebrarse como cualquier otro fruto de la ola alternativa que la banda lidera, pero lo que verdaderamente lo hace especial es su autenticidad frente al resto de carrera discográfica del grupo. Aun tomándolo como un desarrollo de su nuevo sonido, In Spades no se parece a nada que el oyente fiel a The Afghan Whigs pueda esperar. No es un cambio radical, obviamente, pero sí tiene una gran carga innovadora frente a lo ya demostrado.