TAME IMPALA – CURRENTS

TAME IMPALA

Nuestra puntuación

9

8

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

En este año de grandes lanzamientos, a pesar de todo el hype por tantas bandas y álbumes, sigue habiendo nombres que brillan por encima de los demás por diversas y fundamentadas razones. Uno de estos nombres era el de Tame Impala y Currents, el tercer álbum del proyecto del australiano Kevin Parker, que devolvió a un lugar visible a la psicodelia gracias a sus singles en 2009 y al genial Innerspeaker de 2010.

Lonerism ya fue la consumación -en 2012- del género propiamente dicho, el rock psicodélico, creando mayor escuela y centrando más foco de la prensa en el estilo, permitiendo a otras bandas darse a conocer y crecer, principalmente en la zona cero: Australia. Este segundo largo fue además sobresaliente, abalado por crítica y público como uno de los mejores álbumes del lustro (en nuestra revista fue disco del año), y por si había alguna duda, catapultando a Tame Impala como un grupo top de estos tiempos que corren.

Esta vez hemos tenido que esperar 3 años para volver a alimentarnos ávidamente del cuerpo y la sangre de Parker, que según dice “en cada álbum se entrega más, buscando hacer exactamente la música que le gusta”. Para empezar a hablar de Currents hay que entender algo; el objetivo de Kevin Parker no es hacer música psicodélica, es hacer lo que le salga de las narices, y lo más fascinante de esta afirmación es que de forma casi involuntaria la banda australiana ha firmado un álbum visionario, inteligente y maduro.

Visionario: en la época postmoderna en la que vivimos está de moda recurrir a referenciar el pasado en la obra artística, pero en este reciclaje se van poco a poco desprendiendo capas de piel muerta, dejando a la vista unos órganos robóticos, una base electrónica que clama al futuro. Exactamente eso le sucede a Currents, con guitarras ecualizadas igual que en Elephant, sintetizadores como en It Feels Like We Only Go Backwards y los mismos ecos y efectos en la voz de Parker, pero una paleta nueva (y en cierta medida más predecible) en la sección rítmica y ambiental. Este nuevo disco sienta las bases de una psicodelia futurista, más amplia y electrizada, pero más humana, gracias a la cercanía hasta ahora poco vista que aporta Kevin Parker. En ella entran elementos progresivos, entran bases sencillas de hip hop, loops, efectos discotequeros, voces distorsionadas/samplers(¡!) guitarras de funk, construcciones místicas… y por supuesto melodías excelentes.

Inteligente: Currents tiene suficientes ganchos para atraer a muchísimo público nuevo, Cause I’m a Man, The Less I Know The Better o Eventually son hits, el segundo es casi de pista de baile, con un bajo híper bailable. Pero a pesar de añadir estos alicientes logra mantener unas señas de identidad que por muy Tameimpalescas o psicodélicas que sean, son tics composicionales del propio líder de la banda, que sigue totalmente presente en la construcción de cada movimiento. Estos tics hacen reconocible un estilo que a los fans (de los que algunos se quejarán por vicio del cambio) pueden mantenerlos pegados una escucha tras otra. Aunque sigue sin ser un sonido radiofónico, ni se acerca, resulta mucho más “reflexionado” por su forma de desarrollarse, cosa que también se puede ver en las letras, donde, por fin, hay bastante Kevin Parker, el suficiente para dejarnos con los ojos muy abiertos o repetir una línea para ver si hemos oído bien.

Maduro: el talento y la proyección de esta banda era evidente desde Half Full Glass Of Wine, pero siempre hay cosas que mejorar, y en la evolución de Innerspeaker a Lonerism también quedaron ciertos vacíos y cosas a mejorar, sabemos que nadie es perfecto, pero siempre se puede hacer mejor. Con Tame Impala no iba a ser menos, y esta purificación del sonido, que parece pasado por agua, no es coincidencia. Sí que antes se pretendía dar ese sonido gastado y directo a sus canciones, pero gracias a esta progresión concreta, los pros son muchos. El sonido de Currents es tremendamente sensual, sí, es un disco muy veraniego, es una buena prenda que ponerse, es divertido pero tiene un fondo serio e interesante. Este personaje interesante y seductor, hombre o mujer (Cause i’m a man wooooman), es un Kevin Parker maduro, más desengañado, con letras mucho más inteligentes y atractivas, con toques que rozan el nihilismo, frases escépticas, bastantes palabrotas o expresiones malsonantes… Cada dos por tres nos volvemos a meter en la lírica, en la que Parker resalta desde que “igual hasta soy un falso” hasta liarse a hablar sobre las fases más espirituales del género al que aún pertenece su música.

Sobre las canciones individualmente, desde aquí prefiero recomendar que el lector las disfrute personalmente. Pero decir que Let It Happen es la apertura de álbum más acertada del año (seguro), que los tres interludios son una maravilla, que todo el mundo debería bailar este verano The Less I Know The Better, que Past Life es una de las canciones más trippyer y bonitas que se han escrito en mucho tiempo, y por último que New Person, Same Old Mistakes, es un cierre tan misterioso y oscuro como acertado, largo a modo de leitmotiv, y haciéndonos saber desde ya y para cada escucha venidera, que las cosas han cambiado.

Tame Impala firman otro gran álbum que la crítica no recibirá tan bien como los anteriores, pero que en el cómputo no les hará perder fans mientras consiguen evolucionar. Currents no es ni de lejos un álbum perfecto, pero es más que notable y dicta perfectamente unas pautas a seguir, que pueden resultar esclarecedoras para los deseosos de saber hacia dónde va nuestra música.

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