SPOON – TRANSFERENCE

SPOON - TRANSFERENCEPodemos decir que Spoon es como un buen vino, cuanto más tiempo pasa, mejor sabe. O en este caso mejor producto realizan. Este séptimo trabajo se llama Transference, y a mi parecer se merece ser nombrado disco del año. Un álbum cargado de sonidos y golpes secos de batería, guitarras, bajo, teclado y percusión tocados al mismo tiempo y creando melodías increíbles y adictivas. Transference está cargado de temas de –solamente- apariencia sencilla a la que estos instrumentos no paran de sumarse, entran y que nunca desaparecen. Es un suma y sigue.

En el primer tema del trabajo, Before Destruction, nos introducen baterías para seguir con las guitarras. Los instrumentos dominan en volumen a la voz, presentada ésta de forma alejada, hasta que a mitad del tema la igualan dándole exactamente la  misma importancia.

Uno de los hits de este Transference es sin duda Is Love Forever?. Son sólo 2:07 minutos de una imaginaria posible cara B. Intenso, como ese buen vino, no escatiman en fuerza y, saber que es el tema más corto del disco, hace que te pongas a sudar escuchando ese final de eco cantado a lo Sigue Sigue Sputnik.

Nos adentramos, de una forma más melódica, en The Mistery Zone, flipando de la calidad y el savoir faire de este séptimo trabajo. Los chicos de Spoon han dado un final tajante que corta en seco hasta la mismísima voz. Claramente aquí podemos ver que no nos dejan de sorprender y te preparan para lo que te vas a encontrar después, por ejemplo, el tremendo Written In Reverse. Personalmente, pienso que es la canción del año que representa el disco del año. Batería, notas de piano repetitivas y guitarreo expansivo. Adictiva y perfecta para poner en el Ipod y salir a hacer tu propio videoclip por las calles de cualquier ciudad, cruzándote toda clase de peatones y vehículos en contra tuya. Nos da los pasos a seguir. Cambios de voces. Un pequeño momento de jaleo cantado, donde las diferentes voces se atropellan para mostrarte el caos. Parece no tener fin. En el minuto 1:39 una pequeña distorsión proveniente del choque de platillos te obliga a cerciorarte de la obra de arte que estamos escuchando. Para rizar más el rizo de esta sensación de canción inacabable, hace el amago de finalizar, incluyendo el típico sonido de teclado que caracteriza a los finales, para volver con mas fuerza a colocar absolutamente todos los instrumentos en escena, dando la maravillosa sensación de “no sé qué tocar… lo toco todo”

Do Do Da do da…es una parte de la letra de I Saw the Light, siempre fiel a su ritmo. Drums, drums, drums, acordes y una voz ronca para ponerte los pelos de punta en el tema más largo del trabajo, 5:32 minutos. Minutos que dan mucho de sí, ya que a mitad del tema, éste, como por arte de magia, vuelve a empezar y en medio de un caos instrumental y estribillo gritado para volverte loco, vuelven a un nuevo principio con sonidos nuevos y una conducción absoluta y únicamente instrumental.

Who Makes Your Money tiene un sonido más oscuro y ralentizado dónde el vocalista Britt Daniel interpreta la voz más comercial y relajada de este rock americano interpretado por esta banda de Texas. Relax que también nos regalan en Out Go the Rights, poesía pura a la que agradecemos a modo de parada en tanta energía desatada para poder dejarnos llevar por el sonido de guitarras, bajo y, como no, su batería.

Corren, tal como dicen en la letra, con su chaqueta de sonido para alejarse de los peligros en Troubles Come Running y sí, da la sensación que lo hacen. Guitarreo puro y rocanrolero sobrio con grito al principio incluido y estribillo repetitivo recordándonos en todo momento la calidad y superioridad respecto a otros grupos de la escena musical del momento.

La sorpresa de este largo es Goodnight Laura. Canción de cuna en toda regla. Acompañada en todo momento de delicioso piano y una tranquilizadora voz, intentan que Laura respire tranquilamente para coger el sueño. Los tiempos cambian y es posible, y sería admisible que algún padre moderno, de los de ahora, cantara este tema como canción de buenas noches.

Y a la batería…Jim Eno. Así, con batería agresiva, empieza Got Nuffin, acompañada de una voz ansiosa e  instrumentos de cuerdas por todos lados. Es una oda a la amistad, con ella no hay nada que perder. Puede contra todo: oscuridad, sombras, soledad…

Acabamos el disco con Nobody Gets Me But You. Suaves sonidos metálicos, percusión y teclados que irrumpen durante todo el tema envolviéndote ansiosamente. No creo que nadie pueda olvidar los últimos segundos del tema, así como el trabajo al completo.

Creo que va a ser difícil encontrar una banda que pueda presentarnos un producto tan bien acabado, con tanta calidad, sin absolutamente ninguna canción de relleno, entregados en pasión, sentimiento, voluntad y predisposición a este séptimo disco Transference. Me quito el sombrero.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 10/10