SLEIGH BELLS – JESSICA RABBIT

sleigh-bells

Nuestra puntuación

5

En este Otoño prolífico en novedades discográficas, no podía faltar una nueva entrega de Sleigh Bells. El peculiar dúo pop-noise electrónico de New York formado en 2008 termina de publicar su cuarto disco de larga duración: Jessica Rabbit. Alexis Krauss y Derek Miller vuelven sobre sus propios pasos y siguen indagando en la fórmula que los ha hecho reconocibles y exitosos, la mezcla de la disonancia con el fraseo pop y el industrial efecto electrónico. En su línea, el primer single del álbum, y tema más reconocible del mismo, It’s just Us Now tiene toda la pinta de que será un nuevo y aclamado ascenso a las primeras posiciones de las listas de singles. Melodías pop de edulcorada delicadeza cantadas por la temperamental Alexis, atizadas a base de bien por una dura y ruidosa guitarra y las afiladas armonías electrónicas completando la atmósfera del paisaje sónico. Paralelamente, el videoclip del tema, calca milimétricamente ese estado musical bipolar, ilustrando la fragilidad melódica y el borrón ruidoso que la embadurna.

Desde que en 2010 Treats, su aplaudido debut discográfico, se hiciera con el beneplácito de la crítica especializada, la banda de Brooklyn no ha dejado de crecer y de cosechar progresivamente un mayor reconocimiento internacional. No en vano, temas como Tell ‘em, Infinity Guitars o Bitter Rivals, -este single de su último trabajo en 2013- no dejaron indiferente a nadie del mundillo indie y percutieron fuerte sobre las ruidosas señas de identidad del dúo. La banda, en un primer momento fue comparada  grupos como Yeah, Yeah, Yeah’s, pero pronto adoptaron su singular sonido. Es el caso de otro de los cortes destacados del disco, I Can Only Stare, de potente pegada emocional y también con clip incluido, Alexis se desgañita derramando furiosas lágrimas sobre la guitarra terca y distorsionada de Derek.

Por último, cabe señalar, ya avanzado el listado de canciones, la pista número once, Rule Number One. Es quizás el tema donde la composición ha sido más arriesgada, alejándose en mayor medida del regusto comercial. La guitarra suena con más potencia y el efecto noise es remarcado y agresivo, con riffs estructurales propios de la vertiente industrial del grupo.

El resto del Tracklist del álbum, aunque extenso, catorce canciones componen Jessica Rabbit, termina cayendo casi irremediablemente en un incierto letargo y repite en exceso su receta ganadora que estos chicos ya dominan a la perfección. Así pues, podemos afirmar que Sleigh Bells siguen a lo suyo, ahondan en su apuesta electrónica salpicada de guitarras aulladoras y las letanías sentimentales, aunque empieza a quedar un tanto obsoleto el envase sonoro en que la sirven. En cualquier caso, recibirán el guiño de la prensa y seguiremos pendientes del rumbo de su travesía musical pues, un buen puñado de buenos singles en su haber tienen siempre su recompensa. Continuará…