SKY LARKIN – MOTTO

SKY LARKIN - MOTTO

En algunas ocasiones, algunos grupos parecen alcanzar un mínimo de calidad y quedarse estancados allí, hasta que poco a poco empiezan a decaer y acaban separándose o no se vuelve a saber de ellos. Por suerte, este no es el caso de Sky Larkin, que lanzaron el pasado 13 de septiembre un supremo tercer álbum, con el que consiguen convencer más que la primera vez.

El álbum, Motto, es de esos que mejoran con cada escucha, dejándose conocer poco a poco. Las líneas guía las marcan las guitarras rápidas, que toman todo el protagonismo, encargándose de hacer tanto ruido como sea posible, compitiendo con la imponente voz de la vocalista Katie Harkin. Lo que antes era rock simple ahora se convierte en pop indie con toques de garage y de grunge, y el cambio es para bien.

Motto empieza sin miedo, con la canción que le da nombre, y que lanzaron anteriormente como single. Es un torrente de energía, una llamada de atención, pero se queda ahí. La banda de Leeds se ha redefinido desde su último álbum, ha cambiado su sonido y su formación (pasando de ser un dueto a un cuarteto y perdiendo a Doug Adams, uno de sus miembros originales), necesitaban un single que lo demostrase, y lo consiguieron con este Motto. Sin embargo, donde se empieza a notar que el disco no va a decepcionar, donde empiezan a demostrar de verdad su sonido, es en la siguiente pista, Newsworthy, una canción de amor, o eso parece, que es la primera joya de este álbum.

A partir de ahí, el álbum se mueve más o menos en el mismo nivel, sin demasiados altibajos. Destacan, aunque mínimamente, algunas canciones a lo largo del cuerpo del disco, como Carve It Out, Frozen Summer u Overground, pero realmente no hay nada que destaque especialmente sobre el resto. Y aquí es donde está el truco de este álbum, pues aunque pueda parecer monótono, no lo es para nada. Si en algún momento la atención se pierde y acaba derivando, la aguda voz (a veces demasiado aguda) de Harkin vuelve a recuperarla, o tal vez la tarea corre a cargo de la guitarra de Nile Marr. Sí, efectivamente, el hijo de Johnny Marr, el de The Smiths, y unos de los elementos más sobresalientes del álbum.

De todas formas, a pesar de esto, merece la pena llegar al final del disco, pues es ahí donde Sky Larkin parecen dejar atrás las pretensiones y entregar sus mejores canciones. Los dos últimos temas del álbum, totalmente opuestos entre sí, son probablemente lo mejor del mismo. Italics, el penúltimo, es la canción más desesperada del álbum, en la que las guitarras cobran una importancia renovada, un poco Franz Ferdinand y un poco Ting Tings. El álbum podría acabar con ella y sería un broche perfecto que dejaría con ganas de más.

Pero Motto no acaba ahí, sino que tiene la maravillosa balada Que linda (Wake for Applause), una sencilla melodía a piano y una voz distorsionada que conduce una canción melancólica, dulce e intensa, y que deja con una extraña sensación de vacío al acabarse. ¿Ya? ¿No hay nada más?

De momento no, Sky Larkin ya han dado todo lo que tenían que dar y lo han dado francamente bien. Motto está lleno de gritos y gruñidos de guitarras, baterías marcadas y rápidas, con momentos divertidos y pegadizos, a ratos más pop, a ratos más rock. A pesar de que sea el primer álbum de la banda con su nueva formación, no se notan las costuras, al contrario. No son primerizos, saben lo que hacen, y cada vez lo hacen mejor. ¿El mejor hasta el momento? Probablemente. ¿El mejor de los que Sky Larkin lanzarán si se mantiene con esta formación o si vuelve a variar su estilo? Habrá que comprobarlo.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8,5/10