SEÑORES – LA LUZ

Nuestra puntuación

8

7

Señores nos traen La Luz (Cuatro Barbas Records), un disco, que como su nombre sugiere, es mucho más luminoso que sus anteriores publicaciones. Esta luz, para crear  su gran segundo LP, la han encontrado rodeados de viñedos o cerca de la costa. Y es que para trabajar en este álbum se han ido a Cataluña, a Cal Pau Recordings (Villafranca del Penedés) y a Ultramarinos Costa Brava (Sant Feliu de Guixols), a trabajar con Santi García.

En su nuevo disco, sin abandonar las claves esenciales de una banda con la distorsión habitual del indie/rock noventero, el grupo bilbaíno ha conseguido unas canciones más redondas y melódicas. Siguen sonando a esas bandas estadounidenses de rock con cruces punk, pero ahora desprenden una frescura propia del pop. Han intentado ser menos crípticos y lo han conseguido con unas majestuosas letras. Canciones emocionantes tanto por el contenido como por la forma de ser cantadas por Goiko, un artista brillante en todo lo que escribe y canta. Como siempre temas de mucho contenido social…Aunque un par de ellas incluso reservadas al amor. Hasta se han quitado todos los complejos, comenzando con una intro muy profunda con el nombre del disco: La Luz.

Las canciones nuevas, sin dejar de sonar a estos Señores, son más sencillas, incluso han perdido la vergüenza a hacer un estribillo si lo pide la canción. Nos podemos encontrar tarareando en más de una ocasión canciones como Corporarturo Avaricio o Cabezas sin peinar. Pero Señores no abandonan la fuerza propia del power pop y la irreverencia del punk, seguimos teniendo todo eso con ellos en Estrella de la muerte, el potente primer single, que habla de intentar buscar el lado luminoso de la vida y a afrontarla sin hundirse en la miseria. En la misma línea de contundencia, encontramos temas como Dios enamorado y Pincel. Pero en esta ocasión también pueden sonar distintos a sus habituales registros, como en Los modelos, tema además muy dramático, dedicado a la baja de autoestima que se puede crear con la admiración obsesiva hacia famosas musas.

Han llegado hasta madurar con baladas de un alto componente melancólico, el que contienen Margaritas y Cabezas sin peinar, dos de las obras de arte del disco. Pero de repente podemos volver a toparnos con temas rompedores y agresivos, que hablan de política, como Democracia enferma, muy directa, sin doble sentido, una letra inspirada en los refugiados de Siria y en la forma en que se comporta Europa ante tal desgracia. Sin embargo, Corporarturo avaricio, que aun siendo también un tema reivindicativo, es más irónico, habla de las grandes multinacionales, pero sin caer en el dramatismo. El álbum cierra con Masa madre, recordando que en esta ocasión, la banda no ha tenido  complejos y se ha mostrado más profunda en sus historias y más melódica en su música.

Este disco es una evolución clara, en el sonido y en las letras, siguen transmitiendo ironía, pero a la vez, apuestan por ser un poco más constructivos y positivos ante un panorama que es malo, y que necesita un poco de ánimo y esperanza. Con La Luz, Señores pueden llegar a iluminar nuestras vidas un poco.