SEA OF BEES – SONGS FOR THE RAVENS

SEA OF BEES - SONGS FOR THE RAVENSTocada por la varita mágica de la música cuando de pequeña escuchaba los coros de la iglesia en su Sacramento natal, Julie Ann Baenziger nos ofrece su rico universo sonoro bajo el nombre de Sea of Bees. Songs for the Ravens, álbum en el que Jules ejerce casi de multi-instrumentista, recoge el espíritu fronterizo de las tierras californianas, con ese punto oscuro en sus composiciones tan a la moda en los últimos tiempos.

Descubierta por el productor John Baccigaluppi, que le enseñó a grabar por sí misma su primer EP Bee Eee Pee (2009) y le permitió fichar por el sello Crossbill Records, estamos ante un disco ecléctico que conjuga magníficamente las influencias más innovadoras de Autour de Lucie, Bjork o Cocorosie en canciones como The Gold, Gnomes, Skinnybone o Willis con estilos más fronterizos y lo-fi como Wizbot, Sidepain o Strikefoot.

Sí, porque pasamos de un estilo elegante y afrancesado lleno de voces con ecos operísticos, coros angelicales, ruiditos electrónicos y fantasía en canciones como Willis, Wont be Long o Skynnibone a canciones que rozan el country en Sidepain, posiblemente la mejor canción del álbum, o el folkrock más contemporáneo en Strikefoot.

Con una voz aguda y sugerente y una cuidada producción  en las canciones, Baenziger consigue unificar un disco que podría pecar de heterogéneo e, incluso, de difícil de escuchar. Si, podríamos estar hablando de otra de esas bandas salidas al rebufo de la nueva ola de grupos californianos últimamente (Warpaint, The Morning Benders, Girls, Best Coast, Wavves, etc.), pero Sea of Bees consigue lo que todos esperamos de un buen grupo, escuchar y disfrutar tranquilamente de la personalidad de su disco y de cuatro o cinco hits que nos hubiera encantado haber compuesto a nosotros.

Nos encontramos ante un disco de debut de una banda que recoge lo mejor de las tradiciones americana y europea en el ámbito de la música contemporánea y que, en sus próximos discos, iremos viendo por qué lado del charco van los derroteros estilísticos.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10