Royal Blood – How Did We Get So Dark?

Nuestra puntuación

8

7

Hoy Comentamos el segundo disco de Royal Blood. Muchas de las críticas y opiniones en torno a este LP se centran en una comparativa con su predecesor, Royal Blood, lo cual es lógico si consideramos que no conocemos mucho más de este dúo pues fuera de su álbum debut no ha habido más que una escasez de material nuevo. Tres años han necesitado para publicar un poco más de su esencia como dúo los británicos Ben Thatcher y Mike Kerr y la conclusión es este compendio de una decena de temas, How Did We Get So Dark?

Lo primero a destacar es la visible veteranía que se percibe en este disco. Más depurado que su anterior y con una gran carga instrumental grabada entre Brighton, Los Ángeles y Nashville. Thatcher insiste con su baterías pues suenan con agresividad frente al colchón de graves distorsionados del bajo de Kerr. Distorsión, por cierto, basada en el “fuzz” como efecto predilecto del vocalista y que aporta la oscuridad que caracterizó a la banda en su disco anterior.

El problema es que este disco no suena como su predecesor. No tiene por qué hacerlo, pero lo que impactó al público fue la fuerza de este par de músicos y, en algunos momentos, parece que se quedó en su trabajo anterior. No es, ni mucho menos, un álbum pasajero ni liviano, pero las comparaciones son odiosas y, en este caso, con sólo una referencia es lógico que se sea crítico pues su debut definió su sonido. El largo en cuestión no es tanto una consecuencia sino una evolución pues podemos apreciar innovación como su mejora en calidad de audio así como en crear pistas más compactas e incluir nuevos elementos como un teclado.

Los puntos positivos superan a los negativos sin duda y temas como Hook, Line & Sinker incitan a dejarse llevar e incluso sacudir la melena con fuerza. Su single, Lights Out, es un buen ejemplo de este tema pues muestra la dureza de algunos como el anterior mencionado y el toque más “popero” (con muchas comillas) de otros como I Only Lie When I Love You.

Es un disco para disfrutar tanto si eres amante de bandas como The White Stripes, con quien se les ha comparado muchas veces; Muse, debido a los bajos de Chris Wolstenholme; o incluso si eres amante del hard rock de Los Ángeles. Es, además, una incertidumbre en sí ya que no asegura la dirección de un futuro trabajo de la banda. Habrá quien prefiera este trabajo por su gran carga melódica y su bien conseguida instrumental y habrá quien se decante por su oscuro predecesor, pero, en cualquier caso, esperemos que en su próximo proyecto le den una vuelta de tuerca a sus letras que las coloque a la altura de su base musical.