Pumarosa – The Witch

Nuestra puntuación

8

El proyecto se inició en 2015 liderado por Isabel Munoz-Newsome que no es solo la voz y la guitarra de Pumarosa sino también la sangre y la energía vital de la banda, artífice del que podría ser uno de los debuts más notables de este 2017. En este camino que fueron trazando en estos últimos tiempos bandas como St. Vincent, Pumarosa se constituye como otro exponente del nuevo girl power, versión milennial,una voz que nos recuerda, también, a Patti Smith y Debbie Harry, una desprolijidad calculada que por momentos nos suena a The Kills o The Raveonettes (con menos distorsión).

El disco podría dividirse en dos momentos, una primera parte de oscuridad, donde los tracks son poderosos y hablan de un sometimiento que pronto se tiene que acabar, como de un viaje hacia la libertad de un alma atormentada. Y seguidamente la segunda parte es esa libertad lograda, las canciones se desatan todo el tiempo entregando melodías más luminosas, sin renunciar del todo a ese trasfondo melancólico.

La canción que abre el disco, Dragonfly, la única con vídeo y que fuera presentada estos últimos días en el show de Jools Holland, es una canción fuerte que en vivo tiene mucha presencia con su dosis justa de guitarras, Pumarosa, no es barroco pero tiene mucho sucediendo en cada canción. Honey, nos ofrece un estribillo para hacer catarsis y levantar el puño con guitarras de fondo y un final épico.

The Witch, una canción que se desenvuelve progresivamente con un cierre a toda orquesta, sintetiza la idea energética e intensa del disco: una bruja prisionera que ya no quiere serlo y arderá en llamas para lograrlo. Además funciona como introducción al tema que abrió las puertas a la banda, para que se metieran con todo: Priestess. tuvimos a la bruja, pues aquí llega la sacerdotisa,redimida pero indómita, imposible no moverse un poco al ritmo hipnótico del single, que además tiene una contracara de lujo con un remix de Shura, imperdible.

Lion’s den irrumpe y cambia el clima, ahora solemne y melancólico, como un telón pesado que cae y da fin al primer acto del disco. La segunda parte la inaugura My gruesome loving friend, hit indie sin duda, new romantic, huele a Garbage y a The Smiths, huele bien, si, también. Seguidamente llega Barefoot, combinación lograda de guitarra folk con una base electro que la vuelve,casi, repentinamente una canción para bailar.

Snake cierra este álbum, con una voz líder en todos los sentidos, un proyecto comandado por una bruja, venida sacerdotisa, que canta, baila y nos promete a nosotros lo mismo. Runners: con este tema completan seguro los 8k.

Son diez canciones relativamente largas, hay algunas de más de seis minutos, pero no creo que salten ninguna, hay una coherencia que se transmite eléctrica a pesar de los cambios de clima. Bases electrónicas con voces sampleadas, combinadas con astucia a guitarras y bases indie tradicionales, nos dejan en las manos un favorito seguro de este año. Arrancaron pisando fuerte y con el pie derecho, y nos dejaron a nosotros cabeceando por más.