PJ HARVEY – TO BRING YOU MY LOVE

PJ HARVEY - TO BRING YOU MY LOVEDespués de un par de discos en solitario y actividad musical como miembro de un trío, To Bring You My Love, brillantemente producido por Flood (Mark Ellis), supone el lanzamiento como solista y cantante de Polly Jean Harvey. El tono general del disco se puede ver reflejado en este sencillo hecho; cada vez que sonaba Down by the Water en la radio, la tenía que apagar porque me producía un efecto pavoroso y de mucha inquietud. Después de algún tiempo, empezó a picarme la curiosidad por esa música tan distinta y hacia aquella misteriosa y rocambolesca cantante con una melena asombrosamente abundante, unas facciones exageradas y una delgadez extrema. Mi sensación se reafirmaba; el disco es de lo más angustioso que había oído hasta el momento, pero al mismo tiempo expresaba de modo desgarrador y áspero muchas otras cosas poco habituales en la obra de una solista, circunstancia que atrapó mis oídos de modo fulminante. La música resultaba tenebrosa y nocturna unas veces (The Dancer), y potentemente violenta otras a base de oscuras guitarras (Long Sanke Moan), hasta en alguna ocasión se aprecian sonidos misteriosos como una cadena que tintinea al principio de Teclo y unos teclados góticos y dignos de un castillo lleno de fantasmas aterradores.

Y si afinamos un poco, hecho al que llevaba esa inevitable curiosidad la irremediable escucha compulsiva del disco, las letras armonizan perfectamente con el ambiente general, ya que están llenas de resentidos y aterradores personajes perfectamente concordantes con la música y la voz que habla de ellos. Dos monstruos que vagan por el mundo valientemente desafiados por P.J. en Meet Ze Monstra y en Teclo, con la intención de pasar mucho tiempo con ellos. Otro de los temas que se abordan en las letras es el sexual, algo poco frecuente en una solista femenina de esta época, de modo insinuante y brutal; P.J. quiere irse con el monstruo, con Teclo, cuya muerte la llevará a su propia tumba, y muchos vieron en su “long snake” un quejido (más que un quejido, un cabreo descomunal dado el tono de la voz y la brutalidad de la guitarra) femenino por no poseer pene.

El tema de la muerte, ya mencionado, también aparece en varias ocasiones. Aparte de los fantasmas, el modo más realista en el que se habla es en Down by the Water, en la cual la hija de quien lo cuenta muere ahogada, produciendo una angustia de por vida que origina odio hacia la propia niña (se refiere a ella como that blue eyed whore, esa puta de ojos azules) por el sufrimiento causado por su eterna ausencia. Y finalmente, las canciones de amor incondicional y extremo como C’mon Billy, To Bring You My Love o Working for the Man. Todos estos temas se mezclan entre sí, a veces se habla de uno, de dos, o incluso de los tres, siempre muy bien aderezados por la música, hecho intachablemente conseguido tanto por los músicos como por la propia P.J.. Muy importante el modo de cantar cada uno de ellos, nunca aleatoriamente, pero siempre cambiante, dependiendo tanto del tono de la canción como del tema que se aborda; susurros al final de Down by the Water, como producto del subconsciente que tortura a la madre sin hija, gritos de rabia en Long Sanke Moan, grave y valiente en To Bring you My Love, después de todas las penurias que ha pasado hasta llegar hasta el momento de entregar todo su amor, al igual que en Meet Ze Monstra, tenue y misteriosa en Working for the Man, desconsolada en C’mon Billy o Send His Love to Me y, finalmente, rematando el disco, grititos de desconcierto que plasman el deseo de encontrar un buen estado amoroso junto con la angustia de no tener la seguridad de tenerlo.

Después de este LP, P.J. Harvey estuvo unos años poco activa, sólo hizo una colaboración en el disco Murder Ballads, de Nick Cave, con quien parece que tuvo una apasionada historia de amor, para volver más tarde en una línea más rockera, siendo comparada con cantantes como Patti Smith, y después transitando distintos caminos musicales de modo excelente. Aún así, ya sea por la innovación del disco o por el impecable resultado del mismo, To Bring You My Love, es lo más destacado de su música y lo que más ha marcado su imagen y concepto ante la mayoría de sus fans.

Disco gótico y lleno de misterio, en ocasiones terrorífico, en el que P.J. dio rienda suelta a sus más ávidos temores, cambiando más adelante hacia otros lares con muy buenos resultados y, por fortuna, aún en el panorama musical, pero sin alcanzar el nivel de perfección de éste. Producción musical sublime en que todos los elementos están perfectamente unidos entre sí, estimulando exactamente las sensaciones pretendidas y hábilmente llevadas a término. La guinda que coloca este disco como uno de los mejores de los 90 es la portada, magnífica y del todo acorde con el contenido. Una joya.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 10/10